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La salut: valor o preu?

06 maig

hospital_clinic.jpg

Una vegada més, dissortadament, m’he convertit en “usuària” del servei públic de salut. Excel.lent el tracte que he rebut de les infermeres, metges, cirurgians… el meu agraïment és immens perquè totes les persones amb un mínim funcionament neuronal valoren tant la seva salut com rebre un tracte professional i humà… però tot i així, –i segurament en contra de la voluntat de moltes d’aquestes persones– hi ha quelcom que no funciona en sintonia.. Cada vegada s’accentua més la tendència a la burocratització, a que els “protocols” aplicats al peu de la lletra passin per sobre d’un gest amable –i totalment possible– de millora del benestar de la persona malalta…

El que volia explicar aquí, tanmateix, és l’enigma amb el que em varen obsequiar a la sortida de l’Hospital Clínic, quan en donar-me les indicacions mèdiques hi afegeixen UNA NOTA INFORMATIVA SOBRE DESPESES SENSE CÀRREC. Segons aquesta NOTA, m’informen que els COSTOS generats per l’assistència sanitària és de 2.469,57 euros. I d’aquí la meva perplexitat: si estic ingressada en un Hospital de la xarxa pública de salut, per què me la donen, aquesta nota? Perquè em senti valorada pels recursos que han esmerçat en mi? O perquè em senti culpable de la meva involuntària contribució al dèficit públic? La donen ara a tots els serveis, o sols a Ginecologia –com si les dones poguéssim evitar els nostres problemes de salut…? En qualsevol cas, no cal dir que agraeixo especialment que m’estalviessin la “noteta informativa” fa uns mesos, desprès d’una operació a cor obert de més de 7 hores de quiròfan, perquè podia haver provocat un trauma de per vida i una nova hospitalització!

Però anem al que és important: a qui se li acudeix imprimir en un magnífic full de paper no reciclat un suposat preu (que s’arriba a concretar fins el cèntim…) i en cap moment em recorden el VALOR de la salut, del SERVEI PÚBLIC DE SALUT, la conquesta històrica que significa i el dret de ciutadania que representa?

 
16 comentaris

Publicat per a 6 Mai 2009 in Salut, Serveis Públics

 

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16 responses to “La salut: valor o preu?

  1. rafa hortaleza

    6 Mai 2009 at 9:23

    bienvenida a tu blog 🙂
    me alegra tenerte de vuelta.

     
  2. RGAlmazán

    6 Mai 2009 at 10:00

    Me alegro de tu vuelta. Pues sí, lo que explicas es inexplicable. Parece como dices que quieran hacerte sentir culpable por haber gastado en tí una cantidad. Me parece un error y no deberían hacerlo.
    Un beso
    Salud y República

     
  3. rafa hortaleza

    6 Mai 2009 at 13:13

    Angels, entiendo tu entrada pero quizá tenga otro punto de vista.
    Yo creo que en muchos casos (quizá no el tuyo) los usuarios del sistema nacional de salud no somos conscientes del precio que tienen las intervenciones a las que tenemos derecho.
    A mi me irrita a veces escuchar a gente en las colas de los médicos hacer comentarios que no tienen en cuenta que, con todos sus enormes defectos, la sanidad pública nos atiende gratuitamente (como es nuestro derecho) sin valorarlo en absoluto.
    La práctica totalidad de la ciudadanía desconoce cúanto vale una radiografía, cuánto vale la hora de especialista, cuánto valen unos análisis…
    Conocer esta información quizá nos haga más sensatos a la hora de preocuparnos como usuarios de que el ahorro en el coste de la sanidad es cosa de todos y además, nos hace conscientes de lo necesaria e imprescindible que es la sanidad pública gratuita ya que sin ella, la mayoría de nosotros no podríamos costearnos los tratamientos e intervenciones que necesitamos estando expuestos al drama que se vive en países como EEUU por ejemplo…

     
  4. Toni Barbarà

    6 Mai 2009 at 16:16

    Curiosa sistema de contabilizar mediante factura los desvelos y actuaciones del estado protector sobre la ciudadanía de uno en una, para generar “conciencia” de lo que gasta en nuestras supervivencias…. Yo no me opongo a esa práctica que puede provocar un subidón de autoestima, aunque mejor en papel reciclado, pero ya puestos solicitaría que se me presente factura de cada operativo policial de los antidisturbios, de las minutas recibidas desde el erario público (ese en el que ponemos tod@s nuestra obligada aportación tributaria) por los cargos de consejos de administración y todo tipo de gestores de administraciones públicas, de los conciertos que se derivan a las escuelas privadas para sostener sus impolutos uniformes de faldita plisada y calcetín unisex, de las minutas pagadas a toda la parafernalia de expertos conformadores de opinión pública y reblandecedores de neuronas desde los medias públicos y privados, de los gastos en tanques y cazas- reactores supersónicos que nos han de defender de ni se sabe, de las prudentes notas de la Casa Real,de … Facturas Por Favor ! Facturas de tuti quanti para así mitigar nuestro sentimiento culpable de despilfarradores de “su” dinero… Benvinguda Àngels, ben tornada ni que sigui pagant !! Seguim Dempeus i parlant en veu alta, sense cridar de moment … Toni Barbarà

     
  5. rafa hortaleza

    7 Mai 2009 at 8:35

    pero no es lo mismo. Estamos hablando de un sector que toca algo tan sensible como la salud. El estado debe velar porque el gasto sanitario esté controlado, mejor dicho, que sea racional, que no se despilfarre, que con el dinero público no llenemos los bolsillos de las industrias farmacéuticas por ejemplo.
    No todas las pruebas diagnósticas son adecuadas ni oportunas ni tienen fiabilidad en cualquier momento. Pero yo, como persona individual aquejada de una enfermedad quisiera tener cada semana una resonancia, un análisis, una visita al especialista… pero no puede ser por criterios médicos que se vuelven también criterios económicos.
    Yo hablo de lo concreto, de mi vecindario, de mi día a día, personas que no podrían pagar un análisis de sangre, una radiografía y que no valoran cuando se lo hacen en la Seguridad Social y despotrican contra la Seguridad Social porque desconoces que, sin ella, simplemente no tendrían acceso a la salud.
    Lo que no se paga, lo que no cuesta dificilmente se valora. Creo que es una triste realidad, y me parece correcto que nos ayuden a ver cuánto cuestan nuestros tratamientos y quizá así, empecemos a valorar más la sanidad pública.
    Por cierto, lo que no se valora tampoco se defiende cuando te lo quieren quitar…

     
  6. Toni Barbarà

    7 Mai 2009 at 10:03

    Estimado Rafa: tengo la impresión que estamos diciendo lo mismo, o muy parecido, pero con distintas palabras y desde luego con argumentaciones que parecen opuestas cuando no lo son.
    En efecto, hablamos de Salud Humana, un de las pocas y relevantes cosas que siguen mereciendo atención y sensibilidad a cualquier persona sensata. Y precisamente por eso mismo es más cierto que la eficacia no puede ni debe medirse con parámetros de rentabilidad de mercado ni con criterios economicistas, sino de beneficio social. Y si además hablamos de salud /sanidad públicas, por supuesto que los niveles de exigencia, de control de transparencia, de preservación de sus fines y de garantía de sus objetivos sociales son todavía más altos y más trascendentales.
    Como dices Rafa, más pruebas, más medicamentos, más “medicalización” no equivalen a más salud. Incluso muchas veces están en relación inversamente proporcional y es bien notoria la peligrosidad de efectos secundarios indeseados, o las llamadas enfermedades yatrogénicas. . Debemos reivindicar TODO lo necesario y SOLO lo necesario, bajo el prisma del rigor científico (no falseado por los intereses de mercado) y sujeto al criterio de prfesionales honestos (la mayoría) de un sistema público con finalidad estricta en salud individual, colectiva y social. Ello, siempre con las inevitables excepciones y perversiones que habremos de vigilar y si podemos, corregir.
    El prestigio de la sanidad pública solo lo discuten ya desde posiciones interesadas, privadas y mentirosas. Las cosas de verdad importantes en salud, son publicas, ¡ siempre ! (la sanidad en cambio puede ser en algunos casos otra cosa, un negocio privado). Y la mejor manera de apreciar y prestigiar nuestra sanidad pública es no someterla –solo ni principalmente – a evaluaciones de rentabilidad económica. La “nuestra” es la buena y es la mejor, porque además es la pública, la de todo@s, la que atiende a un “derecho” humano y ciudadno. Y vamos a defenderla sin complejos, sin aceptar la previa de que se usa mal, ni de que somos culpables, ni despilfarradores….ya que en último caso nuestro pecado solo puede ser el de habernos creido la publicidad y los intereses del mercado, las mentiras neoliberales y de haber cedido, ingenu@s, a la falsa superioridad de lo privado. Estamos tocando el fondo y eso se llama saludable lucha ideológica.
    Acabo compañero Rafa: es falso que lo que no se paga no se valora. Pretenden que aceptemos esa premisa y nosotros no debemos reproducirla. Negamos la mayor: El amor, el aire limpio, el mar, la amistad, la solidaridad, la siesta, las buenas sobremesas, las conversaciones interesantes, la inteligencia, el contacto físico y la sensualidad, la poesia y la música que nos gusta, l@s compañer@s, la lucha… son lo más valioso y no cotizan en bolsa…. Un abrazo y mucha Salud !! Toni Barbarà

     
  7. àngels

    7 Mai 2009 at 10:28

    Queridos Rafa y Toni: que debate tan interesante habeis generado a partir de mi post que no entraba en valoraciones y pretendía más bien ser algo ligero y con un punto de ironía… Pero habeis llegado a un encuentro interesantísimo desde posiciones de partida que parecen diferir pero que no lo hacen en lo fundamental. Pienso que, en general, las personas valoran mucho, muchísimo, las atenciones y prestaciones que recibe en el servicio público de salud. Pero hay un aspecto que quisiera añadir: el de clase social y el gasto por paciente. Me explico: al margen de los casos protocolizados, parece demostrado que se hacen más resonancias magnéticas o pruebas “caras” –seguramente innecesarias (o no)– a personas de cierto nivel social y cultural que a las de nivel inferior. Pero ahora entraría en otro tema a discutir con calma… en cualquier caso, lo que dice Rafa se une también a la cuestión de género: los trabajos no remunerados de las mujeres –pero tan imprescindibles para la vida– se valoran menos y repercuten en la visibilidad de las mujeres… sin embargo, los cuidados de las enfermeras –o enfermeros– se agradecen y valoran más que los de l@s cuidador@s en casa, en la convalescencia… Tenemos que abanderar un cambio cultural y de valores importante, de clase y de género, donde se sepa apreciar lo que tiene VALOR aunque no se le pueda poner PRECIO (o mejor, si ni siquiera lo tiene!).

     
  8. Elena Alvarez

    7 Mai 2009 at 10:49

    Ahora que ya habéis cerrado, con consenso, la discusión, perdonad que me meta un poco en plan Pepito Grillo.
    Falta una variable a considwerar, el coste.
    Para mí la Salud es un VALOR, la sanidad pública tiene un COSTE y la sanidad privada tiene un PRECIO.
    Una que es matemática y le gusta simplificar.

     
  9. marisol brunet

    7 Mai 2009 at 19:48

    No creo, Elena, que se pueda simplificar todo; por ejemplo, el caos no tiene simplificación. Otras muchas cosas, tampoco la tienen y meterse a Pepillo Grito en ellas es toda una temeridad. El caso más flagrante que he vivido en cuanto a la Sanidad Pública que tenemos y sufrimos, lo viví con mi madre cuando le escatimaron de mala manera las radiografías gástricas, porque primero son los protocolos y la lista de espera era enorme. Se tuvo que esperar cuatro meses durante los cuales la inflaron a medicamentos que conseguirían agravar su estado y dejarla peor de lo que estaba. Mi madre ingresó en el hospital por urgencias, tras un desfallecimiento. Entonces, todo fueron prisas y corrillos. Ya no había remedio. A los dos meses de fallecida, mandaron una carta del hospital con el desglose pormenorizado del costo total de su hospitalización, quirófano, etc. La cuenta se acercaba a los tres millones de pesetas del año 93. ¡Qué absurdo derroche!, pensé. Hubiera deseado que se ahorraran la carta. Por todo el tiempo que le escatimaron en recibir una atención debida cuando más urgía. Que un enfermo pase a primera atención es algo que decide unipersonalmente un especialista y puede ser una decisión absolutamente arbitraria. Personalmente, ya he vivido varias situaciones de absoluta indefensión ante profesionales prepotentes que la dejan a una inerme en medio de la consternación. Yo estoy completamente de acuerdo con Toni, respecto de esos listados en detalle que nadie ha solicitado. En el hospital donde asistí a mi madre durante dos meses seguidos, había crucifijos e imágenes de la Cinta en todas las habitaciones. Necesidad de pensar que la divinidad resuelva la papeleta que es exigible resolver como humanos.
    De todas maneras, toda carta exige una contestación. Ya que a la Sanidad le va tanto la epístola, tal vez vaya siendo hora de que le demos cumplida respuesta.

     
  10. rafa hortaleza

    7 Mai 2009 at 21:25

    Toni, Angels, Elena, Marisol.
    interesantísimo debate del que me quedan ideas para pensar y reflexionar, y eso, aunque no tiene precio tiene para mi un gran valor.
    Un abrazo y salud, mucha salud, para todos.
    Un chascarrillo: por mi empresa (como beneficio social) tengo seguro médico privado. Cuando empecé el tratamiento de mi dolencia iba por lo privado y por lo público, al final, he dejado de ir (hace tiempo ya) a lo privado y confio ciega y totalmente en los profesionales de la pública y sus métodos. En lo privado sí que me mandaron pruebas inútiles, lo importante era derrochar y derrochar para facturar más. En lo público fue más lento, pero más racional y más satisfactorio a la postre.

     
  11. clara valverde

    8 Mai 2009 at 10:02

    Angels, muy contentos de que estés ya en casa. Ese papelito que te dieron, represnta tanto!Representa, en un solo objeto, la privatización encubierta. Para poder hacerla, poco a poco, el primer paso es el desinformar a los ciudadanos para que se crean culpables de los “problemas” del sistema sanitario y para que traguen todas las mentiras que dice la administración.
    Llama al hospital cuando tengas energía y pídeles otro papel: el que pone los sueldos de los gerentes y los recortes en plantilla.
    Por cierto, en ese mismo hospital del que acabas de salir, yo, hace poco me contagié de una infección hospitalaria resistente, y ni era paciente! Estaba visitando, varios días seguidos a un familiar mío. Pero con el recorte que han hecho en enfermeras, ¿cómo van a esperar que tengan el tiempo necesario para hacer prevención de infecciones hospitalarias? Si comparamos los cuidados y el servicio en ese hospital con cualquiera de Alemania o de Canadá, suspendemos. Yo hacía unos años que no pasaba tiempo en ese hospital y me quedé impresionada negativamente. Impactada.

     
  12. Elena Alvarez

    8 Mai 2009 at 11:58

    Marisol y los demás: siento mucho haber dado una impresión de frivolidad, no era en absoluto mi intención. Tengo, como Rafa Hortaleza, experiencia con la sanidad privada y os puedo asegurar que no es mejor que la pública, en absoluto. Es más cuando se trata de algo realmente importante todos vamos a la pública. El problema principal de la pública es de listas de espera. Comparto el dolor de Marisol por el caso de su madre, a la mía estuvo a punto de pasarle lo mismo … hace más de 40 años.
    En cuanto a la factura de Ángels, el tema que nos ocupa, estoy de acuerdo con Clara, se trata de ir “concienciándonos” del precio de los servicios que recibimos, para ir dando paso a la privatización de los mismos.

     
  13. àngels

    8 Mai 2009 at 12:55

    El debate es magnífico, y vale la pena que tengamos todos los elementos presentes. No sólo las oportunas reflexiones de Clara y Marisol, sino también discutir el concepto de coste que introduce Elena (y que por cierto es una de las personas con menos tendencia a frivolizar los temas de salud que conozco). Lo que nos ponen ante las narices son los costes “privados”, y los que nos ocultan son los costes “sociales”. ¿Cuál es el coste social de que haya una parte de la ciudadanía sin cobertura médica? ¿Cuál es el coste social de privatizar a lonchas finas el servicio público de salud? ?¿Cuál es el coste social de poner a burócratas al frente de los hospitales? ¿Cuál es el coste social de que la política del partido dominante y excluyente politice la política de salud y cercene el futuro laboral de los y las excelentes profesionales sin el carnet adecuado? Los costes sociales son los que nos deberían importar, pero esos sólo contabilizan a favor de lo público.

     
  14. Annalí

    11 Mai 2009 at 11:09

    Buenos dias, buenas tardes, buenas noches.
    Después de la lectura de sus interesantes comentarios considero oportuno introducir otro elemento: la educación. Pienso que si bien es cierto que no se valora como en mi opinión debería la sanidad pública (y en general todo lo público) no es a fuerza de imprimir facturas que debe aprenderse el VALOR que tienen estos servicios (que muchas veces difiere increiblemente del PRECIO) sinó a travez de la introducción del pensamiento colectivo. Y que mejor manera que la educación (entendida ampliamente y desde la infancia) para llegar a ese objetivo?

     
  15. Aida

    7 Abril 2010 at 16:32

    Pues yo estoy encantada con la factura sin cargo. A decir antes q nada, q soy médico y trabajo en el 061. Tal vez todos los q leeis y escribís aquí sois personas responsables. Pero deberias estar en mi piel para poder indignaros cuando llegas corriendo a un domicilio a las 2 de la madrugada y te encuentras un hombre, de 32 años sano con gripe! gripe! y le sueltas “qué, la primera vez en tu vida q tienes gripe, no?” y se queda tan ancho y te dice…es q así con fiebre, me daba pereza ir mañana al CAP. Aaaaah. Bueno, pobre, entonces no hay problema, usa a tus anchas un servicio tan caro para el estado como és las visitas a domicilio de urgencias en horario nocturno. O los armarios, sí sí armarios no cajones, llenos de cajas de medicamentos q la gente acumula y entonces el CAP les canvia el tratamiento y todo eso q problablemente cueste miles de euros se tira a la basura.
    Ojo! yo no estoy hablando del copago. Estoy hablando de la factura sin cargo. Me parece perfecta para q la gente, por lo menos, sepa cuanto cuesta lo q reciben. Así los q sean responsables haran un uso racional de la sanidad. Si ya eres responsable, no tienes q ofenderte cuando te dicen lo q cuesta la atención médica. Acaso no pagas tus impuestos? pues tienes derecho a ella. Lo que está claro es q la gente abusa de la sanidad y hay q hacer algo. Educar, vale, pero..como? Si no és la factura sin cargo entonces qué?

     
  16. àngels

    7 Abril 2010 at 17:27

    Aida, normalmente cuando llamas a urgencias un médico te atiende al teléfono y te pregunta los síntomas y (por lo menos en mi caso) te explica la importancia de ir al CAPS por si hay que hacer una radiografía, etc… A pesar de que pueden tener acceso a mi historia clínica y saben de la gravedad que puede tener una complicación, no me mandan ni un médico ni una ambulancia porque lo pida por teléfono… Pero si sé de amigas que aun no saben si han tenido o no la gripe A porque les recetaban por teléfono! Me encantaría poder discutir lo que planteas seriamente, en persona, y ver lo que realmente se puede hacer para que la gente y la sociedad se eduquen en la salud (y no sólo en los conceptos médicos). Sobre la factura en la sombra hay muchas cosas que contar, y algunas ya las adelantaron en el intercambio de comentarios… Un abrazo, Aida, y si quieres, seguimos en contacto!

     

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