RSS

Arxiu d'etiquetes: desigualdades

Sí se puede! El TC declara ilegal el TRIPAGO del euro de la verguenza

image

El pleno del Tribunal Constitucional (TC) declaró ayer martes la inconstitucionalidad del euro por receta aplicado por la Generalitat de Catalunya gracias a la “brillante” idea dels “millors”: Boi Ruiz, Mas-Colell y tutti quanti, valientes con los débiles y serviles con las poderosas autopistas y entidades financieras…

El Gobierno central presentó en diciembre de 2012 un recurso (por motivos diferentes a los que la gente insumisa de bien defendía) pero ya supuso la suspensión cautelar del gravamen. Dice InfoLibre: “El Gobierno alegó entonces que las comunidades autónomas no pueden incidir en la fijación de precios de productos sanitarios, tal y como establece la Constitución en su artículo 149, aunque este recurso llegó después de que la Comunidad de Madrid anunciara su intención de fijar una tasa similar y cuando llevaba casi siete meses aplicándose en Cataluña, con una recaudación de 45,7 millones de euros.” El euro por receta representaba de hecho un TRIPAGO por algo tan imprescindible como los medicamentos cuando tanta gente no puede ni siquiera hacer frente al REPAGO impuesto por el Gobierno del PP sin privarse de los alimentos necesarios…

Dice el TC que “el régimen de sostenimiento económico forma parte de la competencia básica del Estado” y, de hecho, es el Estado el que debe garantizar en todo el territorio español el nivel mínimo de los servicios públicos, según han precisado a Europa Press fuentes jurídicas. Y cuando se sabe cada día más de corrupción y fraude fiscal de los más poderosos, Dempeus per la Salut Pública ya dijo, alto y claro, en las calles y haciendo insumisión en las Farmacias, que no se pueden penalizar las personas enfermas de una determinada Comunidad, ya sea en Madrid o en Catalunya. Sin embargo, además de amenazar a la gente con multas y embargos, el Parlament solicitó en febrero de 2013 volver a cobrar la tasa de forma inmediata, alegando que su suspensión –decretada junto a la de las tasas judiciales, que el TC sí ha considerado finalmente legales– comprometía los compromisos financieros de Catalunya y España y ese no era “el mejor mensaje que lanzar a las mercados y las instituciones europeas”.

La Generalitat seguía justificando con todo tipo de argumentos y mentiras lo injustificable. Así, se iba del ‘tiquet moderador’ a la apelación al ‘consumo responsable de fármacos’ a la excusatio non pedita de que no tenía ‘fines redaudatorios’ aunque en Catalunya consiguió 45,7 millones de euros desde la implantación del euro de la verguenza el 23 de junio de 2012 hasta su suspensión el 15 de enero de 2013… Y Boi Ruiz y Mas-Colell, entre recortes y privatizaciones, todavía se lamentaban de dejar de ingresar por este injusto concepto más de 100 millones! ¿para destinarlos a qué o a quién? ¿a esos sospechosos habituales que se contratan a sí mismos y se mueven como pez en el agua en las puertas giratorias?

imagePero no todo fue penoso en el intento de implantar el euro por receta. Organizaciones como los iaioflautas (Miquel Tomàs, iaioflauta, fue el primer insumiso al euro por receta), la Defensora del Pueblo, Dempeus per la Salut Pública, la gente de la IPP y de Cafeambllet, algunos sindicatos, personal de farmacia y de la sanidad y ciudadanía en general (hasta un total aproximado de 40.000 personas, en estimación a la baja) se declararon insumisas y se negaron a pagar el euro de la verguenza. Todo un ejemplo de empoderamiento y valentía ciudadana, y que indica que este es el camino, que SI SE PUEDE… Y que la soberanía de Catalunya (o de la Comunidad de Madrid) nunca puede ejercerse contra las personas más débiles, enfermas y necesitadas… Porque es injusto, porque fomenta las desigualdades, y porque demuestra hasta que punto son nefastos y cobardes los gobiernos que legislan a favor de los poderosos y en contra de las personas enfermas y en precario.

Ver también, con una amplia bibliografía s/ el tema, La Ratera y Dempeus.

 

Etiquetes: , , , , , , ,

Las indocumentadas y vergonzantes declaraciones “oficiales” sobre hambre y desnutrición

menjador-infantil_03Otra realidad, tan triste como innegable, que pone en cuestión el idílico viaje a eso que algunos llaman “independencia” en Catalunya. Según el Síndic de Greuges, 50.000 niños catalanes tienen “severas” privaciones alimentarias fruto de la pobreza de sus familias y 751 menores de 16 años sufren desnutrición, con una media de edad de cuatro años y el 25% de ellos bebés. Artur Mas lo ha negado. El viaje a Itaca (suponiendo que Convergència quiera hacerlo) no puede ensombrecerse con el reconocimiento de los serios efectos de la pobreza derivada de una redistribución de la renta y la riqueza cada vez más desigual. Por eso, Mas niega que en Catalunya “se pase hambre”, aunque reconoce que pueden haber casos de malnutrición. Y el President, que aparenta tenerlo muy claro, insiste. “En Catalunya hay más gente que lo pasa peor que años atrás como consecuencia de la crisis, pero que en Catalunya se pasa hambre no es verdad”. A las vergonzantes declaraciones del Honorable pueden sumarse las de dirigentes del PP que entre comida y cena a cargo de los contribuyentes insisten en hablar de malnutrición (no desnutrición, reparen bien en el cambio de concepto) dando la responsabilidad o la culpa a los padres (cuando no a los propios niños).

El cinismo no oculta la responsabilidad de quienes tienen en sus manos las políticas de rentas y de salud. Ni tampoco el hecho de que ni siquiera se mencione, aunque sea de pasada, a la gran industria alimentaria que, en oligopolio progresivamente concentrado, engaña nuestro metabolismo con falsos alimentos saciantes que provocan, al mismo tiempo, obesidad y desnutrición. La pobreza puede medirse ahora, al revés de lo que venía siendo habitual, por los dos extremos de los Indices de la Masa Corporal cuando están por encima o por debajo de lo saludable…. Ya no vale con contar calorías, como era tradicional. Las calorías se “vacían” de la misma manera que se vacía de equidad la política económica.

Así, el presidente de la Generalitat puede falsamente tranquilizarse argumentando que en Catalunya hay malnutrición como “en todas la sociedades avanzadas”… pero ni la caridad, ni la acción bienintencionada, necesaria y solidaria de los repartos de comida de los bancos de alimentos pueden suplir la ausencia de preocupación real de los dirigentes políticos por las personas (y más si son menores) en urgencia social por esta barbarie de continuo e insaciable saqueo.

Comedor-escolar-verano_EDIIMA20130710_0372_13Que en este momento, entre los más de mil millones de personas de todo el mundo que sufren desnutrición (la mayor proporción de la población mundial desde hace muchas décadas) haya niños y mayores de Catalunya, mal que le pese a Artur Mas, sólo nos demuestra hasta qué punto esta globalización (que podría serlo del bienestar) significa la pérdida de valores y derechos… y que cada vez importa menos de dónde son las familias que más sufren. Para sobrevivir, estas familias más pobres tienen que hacer dolorosas elecciones vitales, tales como sacrificar la atención a la salud, o simplemente comer menos (comer mal e insuficiente). Y en el colmo de los sinsentidos, con los dictados sobre déficit y los recortes en lo substancial, las pocas redes de seguridad nacional de alimentos tales como los programas de alimentación escolar, contravienen muchas veces las directrices de los propios gobiernos que se niegan a asumir la realidad.

Para abordar seriamente los problemas de desigualdad en nutrición, la pobre terminología (o jugar con las palabras) no ayuda en absoluto. Confundir HAMBRE con DESNUTRICIÓN minimiza el problema de salud -muy grave- con una expresión habitual para alguien que no ha comido durante unas horas. Hay que hilar más fino de lo que hacen los dirigentes políticos porque aunque la desnutrición es una mejor descripción, su definición técnica se suele basar en el consumo diario de calorías y por tanto puede ser, cada vez más, un concepto confuso que habría que denunciar con políticas que regularan o prohibieran directamente la publicidad engañosa y nada saludable de la comida basura.

menjador infantilEl sistema disfuncional de la nutrición, desde lo local a lo global (y viceversa) debe ser combatido con urgencia, aunque tanto Artur Mas, el gobierno del PP o la comunidad internacional se muestren muy reacios a asumir tanto los efectos como las causas del problema. Lo cierto es que en el mundo se producen alimentos suficientes para alimentar bien a toda la población mundial. Si los niños y las personas, sean de donde sean, padecen desnutrición, es porque la distribución mundial y equitativa de los alimentos parece no interesar, o estar más allá de las capacidades de los políticos que deberían asegurar nuestra salud. Un motivo más, y de los más importantes, para enviar definitivamente la codicia de quienes se niegan a implementar políticas equitativas de distribución de alimentos, con los falsos alimentos saciantes, a los basureros de la historia.

 
9 comentaris

Publicat per a 9 Agost 2013 in Salut, Serveis Públics

 

Etiquetes: , , , , , ,

Manuel Menor: la clase A y la Caja B

elroto_acciones

En el colegio, no era lo mismo ser de una clase que de otra. La secuencia alfabética ocultaba la clasificación del alumnado: los del grupo B mostraban dificultades para el aprendizaje y solían ser más torpes en algunas de las cualidades que más estimaba  el profesorado dirigente del centro de estudios. Me temo que desde los años cincuenta hasta hoy, esta pauta etnográfica sigue vigente, sin que –salvo muy honrosas y escasas excepciones- se haga nada –o casi nada- para suplir las diferencias. A lo largo de mi vida docente, pero especialmente en los últimos cursos, he visto de manera creciente cómo esta selección cualitativa seguía ahí: muchas veces he tenido que atender a grupos B, un año incluso con la explícita función –que las actas de algún claustro podrían corroborar- de evitar problemas al “buen orden del centro”: aquel curso, la policía venía cada dos por tres a preguntar por algún alumno (en un centro situado al lado del parque del Retiro). En el momento actual, con tanto recorte en la organización interna, esta diferencia es ahora mismo manifiestamente observable: no es éste un asunto de “caja negra”, invisible o difícilmente asequible a la mirada de cuantos se ocupan y preocupan por nuestro sistema educativo, dual por constitución.
 
En la vida real –como en el colegio-, los de la clase A no sólo han interiorizado la clasificación, sino que se han creído naturalmente diferentes y ejercen como tales. A esto conduce la vieja –y probablemente también la nueva- selección temprana de la calidad  y excelencia estudiantil que algunas políticas educativas propugnan. Han considerado, incluso, que los de clase B eran indignos de verse como sus iguales y que tan sólo contaban como carne de cañón, abobada, entretenida, manipulable, laboralmente reformable hasta la nada, ninguneable, capaz de votar cada cuatro años religiosamente, pero indefensa para entender cuál era su función social más allá de servirles de excusa y pretexto para sus propios enjuagues. Ellos, sin embargo, son de hecho los que, con su trabajo –aunque sea hoy escaso- han aportado y aportan los recursos para que –sin su consentimiento ni conocimiento- se constituyan las bolsas o cajas B que acabarán volando al extranjero, a Suiza o a otros paraísos fiscales, a cuentas secretas de los miembros de la clase A. Es curioso que la cotidianidad última de que nos vienen hablando los periódicos especialmente estos días -y más particularmente el pasado 28 de enero- repita de nuevo, inalterada, la constatación que, de pequeños, nos hicieron interiorizar de manera casi inconsciente: siempre hay clases. Lo que no habíamos visto todavía es que los elitistas de clase A, además, se hubieran acostumbrado al latrocinio descarado como forma institucional de existencia: después de haber sido mejor tratados, considerados y alabados –han estudiado en mejores colegios y mejores carreras, han copado mejores puestos y casi todos los consejos de administración-, no se han contentado con limitar, recortar, disminuir las prestaciones que los de la clase B habían logrado, sino que, además, han considerado imprescindible ampliar el libre mercado  de sus beneficios acopiando una buena parte de la riqueza amasada en la gestión de lo que es de todos, retirándolo del control del fisco y llevándoselo para confirmar inalterable o acrecer la asimetría de su selecto orden exclusivo.
 
compi-pupitreLas cajas B cumplen, de este modo, una clara función social: dejar que todo siga en la desigualdad natural en que nacimos; que prosiga y aumente, incluso. Véase, además, cómo la amnistía fiscal viene a confirmar esta teoría, según la cual el esfuerzo y trabajo honrado de toda una vida no vale nada ante la suerte que tiene el que es “listo”, “espabilado” y “emprendedor” o cacique, sin otra moral que la de la ganancia fácil: la pela es la pela y no tiene más regla que la de no arredrarse ante la posibilidad de acrecentarse… La otra función que cumplen, y que no nos habían enseñado explícitamente –pues lo que nos cuentan es muy distinto- , es la de proporcionarnos, de facto, magnífica información acerca de los objetivos que pretende el nuevo currículum de la LOMCE. Esa es la razón, por ejemplo, de la supresión de asignaturas o campos cognitivos que pudieran interferir con el resultado pretendido. Asumir una “Educación para la Ciudadanía –en sus inicios de los años ochenta conocida como “Educación para la Convivencia”- donde se pudiera poner en cuestión lo que dice la legislación, las carencias que tenga, su contraste con la legislación internacional más desarrollada respecto a derechos y libertades ciudadanas, y con lo que diariamente suceda -para ver las carencias o desnudeces que tuviéramos-, podría resultar arriesgado: mejor edulcorarla o suprimirla. Mejor también fortalecer unas sesiones de catequesis en el sentido más rancio del catolicismo histórico: con nada de liberación y con mucho de sumisión, como en los tiempos decimonónicos anteriores a la Rerum novarum de León XIII, cuando toda expectativa de mejora –socioeconómica, cultural y social- era encomendada al más allá…; para eso era el meritorio sufrimiento ante las durezas providenciales que el orden constituido proporcionaba a la Clase B. El Jesús que ahora predica la Conferencia Episcopal de Rouco Varela no sabe nada de la expulsión de los mercaderes del templo y sí mucho de la etérea evasión espiritual que suscita el vivir en este valle de lágrimas: una especie de  suerte que redundará en confirmar que no hay mal que por bien no venga.
 
Lo que es difícil de soslayar en las noticias que nos inundan últimamente es el modelo. Esos egregios representantes de la gestión política en versión Clase A –descendientes en el mejor de los casos de quienes en los años cincuenta iban “en berlina”, la sección de los autobuses mejor acondicionada- y que ahora van en bussines o en clase preferente  cuando viajan, y disponen de múltiples otros privilegios consentidos, descubrimos ahora palmariamente que abusan de su posición encomendada. Hasta han llegado a utilizar con plena normalidad durante años, no sólo a la Clase B, sino también cajas B para evadir lo que es de todos –previamente trasvasado a su circuito privado y privativo. Éllos constituyen el modelo de estudiante que adelantaba la LOMCE cuando planteaba objetivos de “mejora” sistémica. Aquel prólogo tan ilustrativo en que se absolutizaba la “competencia” y la “excelencia” educativas –simbiotizando simplonamente ambas cualidades esencialistas-, apenas ha sido corregido en el último borrador. Estas modificaciones suenan, además a falsas: recogen aspectos muy manidos de la “educación integral”, como quien recoge un tópico sin saber muy bien qué significa o a qué compromete. Véase, si no, cómo se sostiene una drástica reducción de las materias de carácter humanístico -como si de algo meramente distractivo y, por tanto, despreciable y soslayable se tratara, en aras de lo principal, que sigue intacto. Y obsérvese, también, cómo se mantiene el esquema ampliado de reválidas selectivas –una obsesiva vuelta de tuerca reiterativa hacia los tiempos anteriores a la Ley General de 1970- , que confirme oficialmente que la naturaleza no nos ha hecho a todos iguales: unos somos de Clase A y otros de Clase B, lo que  ayudará, además, a que haya otras subclases o grupos bien diferenciados: si la naturaleza manda –viene a decirnos este proyecto glorioso-, la política educativa debe apoyarla, no modificarla como pretenden las pedagogías de la diversificación o cuantos propugnen una escuela pública con dignidad. Lo que digan los expertos del llamado Foro de Sevilla y cuantos hayan apoyado su reciente Manifiesto por otra política educativa (Madrid, Morata, 2013), riega fuera de tiesto: nada que ver con la sofisticada radicalidad wertiana.
 
Lo que nuestros profesores explican con delectación es la ejemplaridad de nuestros queridos conciudadanos de Clase A y enseñarles –a los jóvenes estudiantes- a lucrarse lo más posible, como tan modélicos seres, de las circunstancias volubles que la vida les ponga por delante. ¿Cómo, además, podríamos restitituir el preciado lugar social que otrora tuvieron algunas virtudes sociales y que los libros de buena educación pregonaban condignamente? Donde estén la caridad, la beneficencia y la filantropía solidarias, estorba cuanto tenga que ver con la justicia distributiva y sus peculiares exigencias de impuestos progresivos… Caigan todos en la cuenta de que es un gran adelanto poder revivir en pleno siglo XXI las características de vida agradecida que siempre tuvieron que llevar los de Clase B, entretenidos desde el neolítico con poder tener un mal trabajo, en condiciones miserables o esclavistas, a diferencia de muchos otros que no tenían absolutamente nada, ni eso. Vean, por otro lado, que están ante una coyuntura reformista que en este momento difícil tiene un alto valor educativo: fomentar el apartamiento de cualquier veleidad favorable a la lectura crítica, y que  todo propicie el significativo aprendizaje de las maneras mejores del servilismo.
 
Todas las menudencias de las Cajas B son, pues,  dignas de encomio. Es más: hemos de dar gracias a los responsables del Ministerio de Educación actual –y a quienes les secundan desde las comunidades autónomas de orientación más moderna- por desdecir nuestros torpes empeños de estos años pasados y, sobre todo, por iluminar las vidas futuras de nuestros hijos e hijas: sus designios sintonizan coherentemente con lo que nuestros próceres más excelsos nos enseñan con humildad ejemplar –tanta que rehuyen mostrárnosla palmariamente. Conscientes de esta conjunción tan lograda, no hemos de desconfiar de que el sistema educativo vaya a alterar lo más mínimo lo que el nacimiento nos ha regalado o que vaya a propalar lo que algunos moralistas y profesores de ética pregonaron como inmoral, indecente e, incluso, como tiránico. Más vale así, sin contradicciones por fin:  cada pájaro en su nido y que cada palo aguante su vela –sin restricciones mentales, objeciones abstrusas ni “radicales envidias igualitarias”. Esto es lo que hay: paciencia y resignación, si eres Clase B; privilegio e impunidad si puedes usar la Caja B para medrar como Clase A.  Y “amén”, que –con mayoría absoluta- quiere decir: así sea.

 
3 comentaris

Publicat per a 3 febrer 2013 in Igualtat, Serveis Públics

 

Etiquetes: , ,

Pobreza y riqueza en el país de la Merkel

Sabíamos que con la crisis aumentaba la concentración de capitales y se abría una brecha de desigualdades que está minando la convivencia e incluso la democracia en los países más maltratados por la estafa mundial. Ahora sabemos también que las diferencias, la precariedad y la marginalidad alcanzan el país que teóricamente sale más beneficiado por el gran montaje de la deuda, el trato a favor a su sistema bancario y sus menores deseos convertidos en órdenes que afectan a toda la Unión Europea. Ahora sabemos también que las desigualdades están empeorando de forma drástica la sociedad alemana. Para que luego algunos vayan por ahí hablando de naciones, o de sociedades como un todo. Que incluso en la Alemania de la Merkel la cohesión social está siendo sometida a duras pruebas lo demuestra  el estudio del Ministerio de Trabajo que está teniendo amplio eco en toda Europa (ver por ejemplo la noticia en Avante)… y  en el que se reconoce oficialmente cómo se han incrementado las desigualdades en Alemania en los últimos 30 años, y de forma muy especial,  en las dos últimas décadas.

El estudio, de 500 páginas, titulado “Riqueza y Pobreza”, pone de manifiesto que la transferencia de riqueza del trabajo al capital ha sido muy pronunciada, generando  desigualdades sociales que  hasta hace muy poco nadie reconocía. Así, en tan sólo 20 años, la riqueza privada ha pasado de 4,6 billones (millones de millones) de euros, a diez billones, con  una concentración creciente. En detalle, las estadísticas federales para el año 2008, muestran que el 53 por ciento de los activos estaban en las manos de sólo el diez por ciento de los alemanes más afortunados. Otro 46 por ciento de la riqueza, mejor distribuida,correspondía al 40 por ciento de la población, pero la otra mitad de los alemanes, el otro 50%, sólo disponía del uno por ciento restante.

Diez años antes, en 1998, la mitad más pobre todavía disponía del 4 por ciento de los activos privados y el 40 por ciento de la población medianamente rico acedia al 52 por ciento de la riqueza. En el período que siguió, sólo el diez por ciento más rico consiguieron aumentar su riqueza a costa del empobrecimiento de la inmensa mayoría de la población.

Esta tendencia ha continuado, según muestran los datos de 2011, y en la actualidad  el diez por ciento más rico detenta el 66,6 por ciento del capital.

Pero incluso dentro de este 10% de afortunados existen diferencias abismales:  sólo el 0,1 por ciento de la población de más de 17 años controla el 22,5 por ciento de los activos, un 0,9 por ciento el 13,3 por ciento de la riqueza y el restante nueve por ciento de la brecha de super ricos  se reparten el 30,8 por ciento del capital.

La parte intermedia (40 por ciento de la población)  ha visto disminuir su participación hasta el 32,2 por ciento, quedando el 1,2 por ciento dejando la otra mitad de la población.

En Alemania, como en tantos países de la UE, el aumento de la desigualdad en los últimos diez años se debe a la práctica congelación de los salarios reales, mientras que los beneficios empresariales se han más que duplicado. Este aumento de la explotación se ampara en leyes conocidas como Hartz IV, que promovieron los bajos salarios y la precariedad laboral generalizada, mientras los mayores ingresos se beneficiaron de reducciones de impuestos desde principios de siglo del siglo XXI… ¿verdad que les suena como algo muy próximo?

Las empresas, por ejemplo, vieron reducir su tasa impositiva del 51,6 por ciento, en los tiempos del conservador Helmut Kohl, hasta el 29,6% (22% en la práctica), con  la coalición entre socialdemócratas y verdes (1998 -2005). El resultado está a la vista:  si en  los años 80 Alemania fue uno de los países con el menor porcentaje de bajos salarios (14%) en la actualidad el empleo precario, siempre mal pagado, asciende al  25 por ciento, lo que equivale al mismo porcentaje de  los Estados Unidos… y así es también como Europa va perdiendo su identidad en una globalización de la explotación que impone desigualdades insoportables, incluso para los países más ricos.

Además, las mujeres son las primeras en padecer estas políticas favorables al capital. Datos recientes de las estadísticas federales indican que en Alemania, las mujeres ganan en promedio 22 por ciento menos que los hombres. Y las cifras oficiales revelan además  la existencia de 13 millones de personas pobres, aunque la cifra aumenta día a día con las que se quedan sin empleo, las ancianas… y quienes se ven obligadas a trabajar en precario, cuyos salarios no alcanzan para vivir y se ven obligadas a recurrir a las instituciones de bienestar .

Una de estas organizaciones es Deutsche Tafel,  con más de 20 años de actividad, que recupera comida para repartir de los supermercados y panaderías. Deutsche Tafel  ha ayudado ya a más de 200.000 personas necesitadas este año en comparación con 2011, y señala que hay por lo menos 1,5 millones de personas que asisten a los comedores sociales en Alemania. Según su presidente, Gerd Häuser, “la política de lucha contra la pobreza ha fracasado en Alemania”.  Hoy tener trabajo ya no significa estar protegido contra la pobreza.

Más información (y recomendación de seguir)  en Rafael Poch

 
2 comentaris

Publicat per a 14 Octubre 2012 in Europa

 

Etiquetes: , , ,

¿Porque las clases medias occidentales odian a Chávez y las clases trabajadoras venezolanas le votan?

Carles Muntaner y Joan Benach también se hacen esta pregunta… y su interesante respuesta la he encontrado en SinPermiso.

 

Desde hace 14 años cada comicio electoral venezolano viene precedido de una avalancha mediática en Europa y Norteamérica en contra de Hugo Chávez. El estertor de los rotativos es sin embargo aún mayor en España donde día tras día se nos informa del inminente derrumbe de la economía venezolana, de su corrupción, del crimen imperante, del autoritarismo de Hugo Chávez, e incluso de la aparentemente insaciable vida amorosa de mandatario bolivariano.

No cabe duda de que algunos aspectos de su gestión como, por ejemplo, los problemas con el funcionamiento del sistema judicial, la inseguridad en Caracas o algunos planteamientos o alianzas de su política exterior tienen un fondo real que justifican un debate serio y profundo. Sin embargo, la caricatura interesada realizada sobre el proceso bolivariano y la persona de Hugo Chávez tienen una más que dudosa credibilidad. Necesitamos un enfoque que documente y valore de la forma más objetiva posible lo que de positivo haya podido aportar el proceso que se inició con la constitución de 1999, refrendada por una amplia mayoría de venezolanos (más del 70%).

En lo económico, según datos del gobierno venezolano y del propio Banco Mundial, el proceso ha reducido la extrema pobreza a casi una tercera parte (del 20,3 % en 1998 al 8,6% en 2010), y la pobreza a cifras que se acercan a la mitad (del 50,5% en 1998 al 32,5% en el 2010), el salario mínimo, el más alto de Latinoamérica, aumento a 462 $ (más rápidamente que la canasta alimentaria) y el índice de Gini que mide la desigualdad económica bajó del 0,48 en 1998 al 0,38 en 2010, también el más bajo de la región. Por su parte, el desempleo bajó más de la mitad (desde el 16,6 % en 1999 al 7,9 en 2012), mientras que la tasa de ocupación en el sector informal ha bajado (44%) y la del empleo formal ha subido (56%).

En lo social, el Indice de Desarrollo Humano de la ONU (IDH) pasó de 0,69 bajo Caldera en 1995 a un 0,75 en 2010, la prevalencia de desnutrición pasó del 21 % en 1998 al 5% en 2009, la mortalidad infantil también se redujo y la esperanza de vida aumentó siguiendo la tendencia regional; la Misión Barrio Adentro I de salud primaria generalizó el acceso a la atención primaria en colaboración con personal médico cubano a un 60% de la población durante sus tres primeros años de existencia (1); y la Misión Milagro (oftalmología) también en colaboración con Cuba operó a unos 275.000 pacientes entre 2005 y 2009. En 13 años se pasó de 5.082 establecimientos de salud a 13.721, un aumento del 169%. En educación, la proporción de estudiantes que finaliza educación primaria fue del 65% en 1998 al 85% en 2010. Las diferencias de género en graduación también han disminuido, y después de Cuba, Venezuela es el segundo país de América Latina con una mayor tasa de matriculación Universitaria. La proporción de la población con acceso a agua potable paso del 80% en 1998 al 95% en2009.

Los efectos sobre la política socialista a nivel mundial y latinoamericana (véase por ejemplo organizaciones como el ALBA, CERLAC, UNASUR, o las ayudas a otros países), el desarrollo de la democracia participativa, los consejos comunales, las constituyentes municipales, o la mejora en la percepción de Venezuela en comparación con otros países del mundo (el 5 país con una mayor tasa de felicidad subjetiva según la encuesta Gallup del 2010), son algunos de los efectos de la revolución bolivariana que merecerían un atención de la izquierda a nivel local, regional y global. Gracias en parte al elevado listón social y político levantado por Chávez, América Latina ésta se ha convertido en la única región del globo que está plantando cara al neoliberalismo y al imperialismo imperantes.

Hugo Chávez es un político fácilmente criticable por las clases medias y por muchos intelectuales de los países ricos. Es de mal gusto su tendencia a mezclar el folklore popular con el análisis político de un estratega, por el insulto directo que realiza a otros mandatarios (por ejemplo, el presidente Bush), por sus alardes de historia local (¿a quién importa eso?). Y, sobre todo, ¡porqué es inadmisible citar a autores como Negri o Meszraros en un párrafo donde habla sobre beisbol! Adonde vamos a parar, si cualquier indio “sin educación” puede entender a Negri o a Meszraros. ¡Se nos acaba el negocio!

Pero es precisamente la actitud irreverente de Chávez hacia los amos de este mundo lo que le gana adeptos en su tierra. Los europeos de centro izquierda prefieren “social demócratas” de clase media alta, dóciles y respetuosos como son políticos como Lagos o Cardoso. Los indios, los mulatos, los mestizos y los trabajadores deben seguir el dictado de aquellos que saben lo que le conviene al pueblo. Para ellos Chávez no sabe el lugar que le corresponde en la escala social mundial. Así pues, le observan con una mezcla de desprecio, sorpresa y paternalismo.

¡Qué puede ocurrir con la inteligentsia si ahora cualquier desarrapado puede leer “Los Jacobinos Negros” de CLR James sobre la revolución haitiana! En el fondo lo que les irrita profundamente es que a Chávez, un indio venezolano con sangre africana y de clase trabajadora, le importe un comino lo que ellos, la clase media o el centro izquierda respetable de Norteamérica y Europa, piensan de él. Eso es lo que más les duele.

Nota: [1] Muntaner C et al, History is not over. Barrio Adentro, The Bolivarian Revolution and Health Care in Venezuela. In Ponniah T and Eastwood J. The Revolution in Venezuela. Harvard University Press 2011

Carles Muntaner es profesor de enfermería y salud pública de la Universidad de Toronto. Desde 2003 ha realizado varios estudios sobre el proceso Bolivariano en salud publica y ha trabajado como consultor de la OMS en la evaluación del programa Barrio Adentro. Joan Benach es profesor de salud pública y salud laboral en la Universidad Pompeu Fabra. Tambien ha participado en varios estudios del proceso salubrista Bolivariano.

 
6 comentaris

Publicat per a 8 Octubre 2012 in Ciutadania/Política

 

Etiquetes: , , ,

Las desigualdades en salud en una Europa cada vez más desigual

Hoy empiezan en Barcelona las Jornadas sobre la Europa de las Desigualdades. Esta mañana intervendrán Vicenç Navarro, Joan Benach y Sonja Crivelli. Por la tarde seguirán las Ponencias de Carme Borrell, Joan Mena, Mauricio Valiente y Miren Etxezarreta. Mañana sábado compartiré mesa con Elizabeth Gautier.

No hay duda de la oportunidad de esta convocatoria. Sólo en relación a las políticas de salud, en el pasado mes de setiembre informaba la revista “Lancet”, cuyo prestigio es indudable, que en Europa la falta de equidad en la sanidad está provocando enormes costos sociales y económicos. Y concluía, como objetivo urgente, avanzar hacia la reducción de estas desigualdades.

Según el autor principal Sir Michael Marmot, del Instituto de Equidad Sanitaria de Londres, “la adopción de medidas para reducir las desigualdades en los determinantes sociales de la salud mejoraría las perspectivas de salud y aportaría mayores beneficios sociales y políticos que permitan a las personas alcanzar sus capacidades. La desigualdad sanitaria tiene que ser uno de los principales criterios para evaluar la eficacia de los sistemas sanitarios de los países, y la efectividad del gobierno en su conjunto”. Y estas advertencias tienen sentido porque a pesar de los avances que habían tenido lugar en la reducción de la desigualdad en muchos países europeos -en especial antes de la crisis- las disparidades siguen siendo importantes entre paíse sy dentro de ellos, entre las regiones que los forman. Y concluía que en el contexto de la actual crisis económica, se debe actuar con urgencia para que no empeore la equidad.

España está doblemente amenazada. Si bien hasta ahora sigue formando parte (en gran medida por la innegable calidad y vocación de los profesionales de la sanidad) de un selecto grupo de países de Europa con uno de los mejores y más equitativos servicios sanitarios del mundo, el decreto de abril por un lado, y los últimos hachazos en los PGE con un último recorte en sanidad de un 22,6%, dificilmente permitirán (si no se impide que estos graves atentados a los derechos de la ciudadanía se lleven a cabo) que podamos seguir hablando de un sistema sanitario universal y de calidad. Y todo ello sin olvidar que, como también recoge el Informe, la salud está determinada, en una medida muy importante, por factores sociales tales como los sistemas de empleo, educación y bienestar y, por tanto, las desigualdades sanitarias no se pueden reducir al centrarse exclusivamente en la prestación de atención para la salud en el sentido tradicional.

Pues cuando a un recorte del 22,6% a la sanidad le sumamos el de Educación en un 14%, de los fondos para el desempleo en un 6,3%, de Cultura en un 19,6%, de cobertura social a los Ayuntamientos en un 40%, de cooperación en un 23%… cuando ni siquiera se contempla una prórroga del Plan Repara, esto es, de la ayuda a los parados de larga duración y se exige a los inmigrantes sin papeles unas cuotas de cobertura sanitaria ma´s caras incluso que las de la mutua privada más exigente, no cabe duda que las desigualdades en España y en Europa seguirán creciendo… y de forma consentida. El pago de la deuda y sus intereses va a significar según los PGE nada menos que el 30% del gasto, formando parte de esta política regresiva de redistribución hacia el sector bancario y financiero.

Volviendo al informe de Sir Marmot, éste señala que “Es necesario actuar sobre las desigualdades en todo el conjunto de gobierno, que claramente tienen un papel importante en asegurar el acceso a servicios de salud de alta calidad”. Pues en España, todo el Gobierno del PP se confabula para incrementar las desigualdades y perpetrar recortes y políticas que cercenan el acceso a los servicios de salud. Y no sólo de alta calidad, Incluso (en el caso de las personas sin papeles) a la atención primaria.

Y unas últimas palabras desde la visión de la OMS sobre las desigualdades:

“La salud como un recurso clave y único para el desarrollo humano y social, sin duda, ha mejorado en general; sin embargo, las desigualdades siguen siendo sustanciales para la salud, y están empeorando. Estas desigualdades son innecesarias e injustas y combatirlas debe ser una prioridad en todos los niveles de gobierno en la Región Europea de la OMS. Lo que se necesita ahora es liderazgo, nuevas formas de gobierno, enfoques sociales y capacidad para la implementación de soluciones que puedan marcar una diferencia”. Esta es una de las conclusiones del Informe encargado por la Oficina Regional Europea de la Organización Mundial de la Salud (OMS) con el fin de proporcionar una base de pruebas para su estrategia de Salud 2020 para que todos los 53 países de la Región Europea de la OMS lleven a cabo acciones en los factores sociales que determinan la salud.

 
3 comentaris

Publicat per a 5 Octubre 2012 in Europa, Serveis Públics

 

Etiquetes: , , , , ,

Los crímenes de la deuda y nuestra ceguera

Jean Ziegler: "La solución del hambre no es dar más, sino robar menos"

En La voz debida he encontrado un texto de Jean Ziegler especialmente oportuno en estos días y que merece difusión. Este sabio anciano suizo me recuerda en muchos sentidos José Saramago: ambos nos advirtieron reiteradamente de nuestra ceguera y el orden caníbal que nos des-gobierna. En setiembre del 2010, Ziegler concedió esta entrevista al presentar en España su libro El odio a Occidente (Península).   La pueden leer entera siguiendo el link, pero destaco de sus palabras lo que tienen que ver con la salud y quienes impiden que sea una realidad universal en una sociedad más amable, de mayor equidad y menores desigualdades, a la manera que defiende y difunde Dempeus per la salut pública:

“Cada cinco segundos muere un niño de menos de 6 años; 37.000 personas fallecen de hambre cada día y más de mil millones (casi una sexta parte de la humanidad) sufre malnutrición permanente. Y mientras tanto, las 500 mayores multinacionales controlaron el año pasado el 53% del PIB mundial. Esta oligarquía del capital financiero organizado tiene un poder como jamás lo tuvo un papa, un rey o un emperador. Creo que la ceguera y la arrogancia de los occidentales es total.”. 

Y citando ya directamente su libro, Ziegler desvelaba y desmontaba los crímenes de la deuda con estas palabras:

“El sur financia al norte. Los pobres financian a los ricos. Los pueblos de los países más pobres se matan trabajando para financiar el desarrollo de los países ricos. Los trabajadores de los países ricos se matan trabajando para financiar el nivel de vida de sus riquísimas oligarquías. ¿Cómo ocurre esto?

En 2003, las ayudas públicas al desarrollo de los países industriales del Norte a los 122 países del tercer mundo ascendieron a 54.000 millones de dólares. Ese mismo año, estos últimos países transfirieron a los bancos y oligarquías del Norte 436.000 millones de dólares en concepto de intereses de la deuda. Esto supone 8,1 veces más que lo recibido en ‘ayudas’ al desarrollo. ‘Ayudas’ que no son tales… Esta es la ‘violencia estructural’ que habita en el sistema. No hacen falta ametralladoras, napalm, carros blindados para dominar y someter a los pueblos y a las personas. Para eso, ya está la deuda. Y si la deuda no fuera suficiente y la población se rebelara, pues, están los mercenarios, los golpes de estado, las desapariciones, los asesinatos, las ametralladoras, el napalm y los carros blindados. La deuda es provechosa para los miembros de las clases dominantes extranjeras y los miembros de las clases dominantes autóctonas. Estos últimos, al mismo tiempo, comprados y compradores.

Así funcionan los ‘crímenes de la deuda’. Ahora, la violencia de la deuda es más sutil. Ya no es la ‘brutalidad visible’ del colonialismo, pero la violencia sigue siendo inherente al sistema. Sus armas son las organizaciones internacionales al servicio de las grandes multinacionales y las oligarquías del Norte: FMI, OMC, Banco Mundial, Unión Europea, los bancos privados… Brasil, año 1980. Los ‘expertos’ del FMI impusieron un severo ‘plan de ajuste estructural’, sinónimo de recortes brutales del gasto público (privatizaciones y ventas al extranjero de sus empresas y servicios públicos rentables, privilegios fiscales exorbitantes para las multinacionales, compras de armas forzosas, etc.) con la excusa de ‘relanzar’ el crecimiento. Brasil se sumió en una terrible crisis. Tuvo que suspender una campaña de vacunación nacional contra la rubéola. En 1984 se declaro una epidemia de rubéola que mató a decenas de miles de niños sin vacunar. La deuda los mató. En 2004, cada 5 segundos un niño de menos de 10 años moría a causa de la deuda.”

Pues desde que se publicó El odio a Occidente -y Ziegler lo sabe perfectamente-  Europa ha seguido obnubilada por los mantras del FMI, el BCE y la UE, y no hemos hecho otra cosa más que devorarnos… Los más débiles, naturalmente, han caído antes. También han sido los más atacados, pero la verdad es que casi nadie ha salido en su defensa.  Vivimos desarmados e hipmotizados por  palabras totémicas (déficit, prima de riesgo, recortes, austeridad)  y dejamos que cada vez más nos devore una deuda creciente y voraz, que se autolimenta de los intereses que genera, sin que nadie parezca capaz de encender las luces, romper el hechizo, cortar el nudo gordiano, y mandar a Merkel,  Sarkozy, Durao Barroso,  Mariano Rajoy –y a todos sus amos–  definitivamente, a los vertederos de la historia.

 
7 comentaris

Publicat per a 30 Abril 2012 in Economia crítica, Salut

 

Etiquetes: , , , ,

Presentación ACTUA en Barcelona (desde la denuncia de la salud como mercancía y la sanidad como botín)

 Con una sala de la FNAC absolutamente llena, con gente de pie y una sensación –creo que muy compartida– de estar entre amigos, el pasado viernes se presentó ACTUA en Barcelona con su coordinadora, Rosa Maria Artal, presidiendo la mesa y algunos de sus autores: Ignacio Escolar, Sergio Pérez Acebrón, Albert Recio y yo misma. Después de una breve panorámica del libro en la que Rosa María Artal habló de manera expresa de los autores ausentes, cada uno de los presentes fue explicando lo más importante de su aportación al volumen,  con mi excepción. Me sentí motivada a empezar mi intervención haciendo un pequeño homenaje a  mi maestro, Fabián Estapé, quien el año anterior, al recibiir el volumen de Reacciona, lo había calificado como un libro de ensayo fundamental para entender lo que estaba sucediendo, y nos animó a seguir la tarea. ACTÚA sigue, con solvencia que creo demostrada, sus deseos.

Fabián Estape, como Federico Mayor Zaragoza y no digamos ya José Luis Sampedro, desmontan la interesada y mezquina coartada de que toda persona “de bien” debe ser rebelde en su juventud y conservadora en su madurez. Lo único que pretenden justificar quienes asumen aires ridículamente doctos al hacer aseveraciones de este tipo, es su incapacidad para transitar el saludable camino que transcurre desde el egoísmo al altruísmo (pasando por un supuesto centrismo que nunca existió).

A Estapé debo también otra pasión: la de valorar la importancia de la salud pública (y desde una perspectiva muy propia de nuestro país). Nos explicaba en las aulas y en los seminarios que la  Barcelona de hace dos siglos era una ciudad cuya población no dejaba de crecer en una área amurallada que se mantenía invariable, recorrida por callejuelas estrechas que formaban laberintos sin oxígeno en los que anidaban todas las enfermedades mientras se desarrollaba la industrialización y con ella, un proletariado que parecía no tener futuro.  La esperanza de vida de 36 años para las clases acomodadas se reducía a 23 para la inmensa mayoría. Una condición imprescindible para mejorar la salud y la vida de las personas era derrumbar las murallas. Pero era tan cómodo poder someter la ciudad a golpe de cañón, desde los recintos militares de La Ciutadella y Montjuich…!. Abrir la ciudad significaba también poder escapar de una ratonera inmunda, y libertad.

Quien mejor supo expresarlo fue el médico e higienista Pere Felip Monlau, con un trabajo titulado «Abajo las murallas», un grito compartido por la inmensa mayoría de la población… Sin embargo, hay que esperar a 1854, el año de la primera Huelga General en Catalunya que dura 9 días, el año que una epidemia de cólera mató a 9000 personas, para que empezaran a  derribarse las murallas.

Hoy, en Barcelona, la esperanza de vida ha crecido de manera espectacular, pero la diferencia entre barrios y clases sociales sigue siendo una desigualdad insultante. Hoy, en Barcelona, hay 3000 personas sin hogar, obligadas a dormir en refugios o a la intemperie, mientras los comedores sociales no dan abasto para cubrir las necesidades vitales de cada vez más personas. Hoy,  las  personas con enfermedades crónicas son consideradas un oneroso gasto para el sistema, mientras las personas enfermas de  fibromialgia, diabetes, síndrome de fatiga crónica, sensibilidad química múltiple, etc…ven recortadas sus prestaciones, negada la investigación, privatizada su atención. No las asume  el mismo sistema que las ha producido y que demuestra, con ellas, la propia inviabilidad de un estilo de vida y  de producción que nos aboca a la enfermedad y al malestar.

Pero ahora también, como en tiempos de Monlau, es imprescindible que nos entreguemos a los ejercicios más saludables: entre ellos, la practica de la solidaridad. Con Dani e Isma. Que entendieron perfectamente que hoy más que nunca, no caben murallas entre los distintos segmentos sociales (estudiantes y asalariados o personas en el paro), que  lo que está en juego es la salud y la vida del 99% frente un 1% de la avaricia… Frente al 1% de la opresión que defienden sus aprendices de esbirros. Esos que ahora bombardean  Barcelona con pelotas de goma y gases lacrimógenos, o los que quieren devolvernos, con las neuronas apresadas con cilicios, al tiempo del Fuero de los Españoles, sin huelgas ni manifestaciones, sin sistema publico de salud pero con un carcomido entramado de beneficencia en el que cae incluso TV3.

La practica de la solidaridad que da sentido también la Iniciativa penal popular en el ámbito de la salud. Un instrumento que incorpora fuerza cívica a las personas enfermas, las que han sido injustamente tratadas por unos recortes que son auténticos destrozos en los derechos de ciudadanía. Una práctica de solidaridad que es la única manera de entender la salud (no la ausencia de enfermedad) sino la posibilidad de tener cubiertas las necesidades en colectivo, que gocemos de la autonomía necesaria como personas y como sociedad, y que en el ejercicio de la solidaridad ya no haya  más víctimasde miedos ensayados, de  amedrentamientos programados, de fobias con las que quieren intoxicarnos, dividirnos, confundirnos…enfermarnos y, en definitiva, encerrarnos de nuevo en estrechas e insalubles murallas .

No es sano que nos ahogue nuestra indignación, que no podamos respirar nuestra dignidad.

Vuelve a cobrar vigencia el grito de ¡Abajo las murallas!  Con la palabra y la insurgencia.  Exigiendo buen gobierno, respeto, transparencia y cuentas claras: como hacen Marta y Albano, editores de cafeambllet, y que son demandados por la defensa del honor, para que siga existiendo el horror de la corrupción en servicios públicos tan importantes como la sanidad.
 
Cuando están encendidas todas las señales de alarma de la desigualdad social, cuando los corruptos confesos están en libertad y  son amenazados o encarcelados quienes defienden una vida mejor para todos, desde mi organización, Dempeus per la Salut Pública, entendemos que la defensa de la libertad de expresión y  de los derechos de ciudadanía, pasa ahora, más que nunca, por la defensa decidida, abierta y valiente de la salud que quieren transformar en mercancía, y de la sanidad, que se está convirtiendo en su botín.

 

Etiquetes: , , , , , ,

Las tasas de paro en España en relación a la UE: ¿nadie se siente culpable? ¿nadie siente vergüenza?

Esta mañana se ha hecho pública la tasa de paro en España: se cierra el 2011 con una cifra récord que aumenta hasta las 5.273.600 personas. 577.000 personas perdieron su empleo el pasado año. Según la Encuesta de Población Activa (EPA) del último trimestre del año pasado, el paro representaba el 22,85% de la población activa. Y para mayor pesadumbre, según el Banco de España que es perito en dar malas noticias y malos consejos, no se volverá a crear empleo hasta la mitad del 2013. Hay que remontarse a 1995 para encontrar unas cifras similares. Entonces, la tasa de paro se encaramó hasta el 23,49%, si bien el número total de parados era menor ya que el peso demográfico de España era menor.

En Catalunya y para el conjunto del año, el paro creció en 88.700 personas, un 12,91% más que el año anterior y alcanza el 20,5% de la población activa. En el País Vasco las cifras son mejores (12,6% de paro), como también en Navarra (13,8%) y Cantabria (15,9%). En el otro otro lado de la horquilla, el paro azota el sur: Andalucía (31,2%), Canarias (30,9%) y Extremadura (28,5%). El hecho más desgarrador es que, en esta situación. un millón y medio de familias carecen de todo tipo de ingresos, y en el último trimestre se han añadido 150.000 más.

El PP parece decidido, pues, a seguir batiendo records, aunque sea a costa de dejar a familias enteras sin medios dignos de subsistencia, atentar contra la autoestima de las personas, desestabilizar en lo más profundo la vida cotidiana de la ciudadanía. Antes, en Europa, se juzgaba la inclinación más o menos socialdemócrata de los gobiernos por si anteponían el paro a a inflación, o viceversa. Después del Tratado de Maastricht –y en especial con las últimas imposiciones neoliberales– parece que no haya en España políticas de creación de empleo (ni siquiera empresarios dignos de este nombre) y que desde el sector público se contribuye por distintos medios (todos ellos letales) a aumentar el número de parados: por todo lo que he podido leer y aprender de política económica, no sólo no se hace nada para reducir el paro, sino que de hecho, se fomenta. ¿Cómo pueden los responsables de velar por el “bien común” hacerse cómplices de la peor política económica para los seres humanos, y seguir mirándose al espejo?

Y cuando la condena no es al paro, sí lo es a la más absoluta precariedad: Después de las disminuciones de plantilla de funcionarios y “asimilados”, ayer jueves, la vicepresidenta Joana Ortega de UDC, informaba que el Govern de CiU reducirá este año un 15% del salario y de jornada laboral a los 7.103 interinos que trabajan en la Generalitat en ámbitos administrativos y técnicos para garantizar la “sostenibilidad” del sistema, a pesar de no haber llegado a ningún acuerdo con los sindicatos de la función pública.

Nuestro paro y nuestra precariedad nos ponen en la cola de la UE. Vean el último gráfico de Eurostat por lo que a tasas de desempleo se refiere, en este caso referidas a noviembre del año pasado, cuando para la eurozona, la tasa media de desempleo fue del 10,3%, y para el conjunto de la UE-27 en el 9,8%, prácticamente sin cambios en comparación con el mes anterior.

Eurostat calcula que 23.674.000 hombres y mujeres en la UE-27, de los cuales 16.372 millones se encontraban en la zona del euro, estaban desempleados en noviembre de 2011. En comparación con octubre de 2011, el número de desempleados aumentó en 55.000 en la UE-27 y en 45.000 en la zona del euro. En comparación con noviembre de 2010, el desempleo aumentó en 723.000 personas en la UE-27 y en 587.000 personas en la zona del euro.

Entre los Estados miembros, las tasas de desempleo más bajas se registraron en Austria (4,0%), Luxemburgo y los Países Bajos (ambos 4,9%), y la más alta en España (22,9%), Grecia (18,8% en septiembre de 2011) y Lituania (15,3 % en el tercer trimestre de 2011). En comparación con hace un año, la tasa de desempleo disminuyó en catorce Estados miembros y aumentó en trece. Los mayores descensos se registraron en Estonia (del 16,1% al 11,3% entre el tercer trimestre de 2010 y 2011), Letonia (18,2% a 14,8% en tre el mismo periodo) y Lituania (18,3% a 15,3% también entre el mismo periodo). Los mayores incrementos se registraron en Grecia (13,3% a 18,8% entre septiembre 2010 y septiembre de 2011), Chipre (6,0% a 9,1%) y España (20,4% a 22,9%).

Entre noviembre de 2010 y noviembre de 2011, la tasa de desempleo para los hombres aumentó de 9,8% a 10,0% en la zona del euro y del 9,5% al ​​9,7% en la UE27. La tasa de paro de las mujeres aumentó del 10,3% al 10,7% en la zona del euro y del 9,7% al 10,0% en la UE27.

La vergüenza más grande, el fracaso más estrepitoso: En noviembre de 2011, 5.579.000 personas jóvenes (menores de 25 años) estaban desempleadas en la UE-27, de las cuales 3,4 millones se encontraban en la zona del euro. En comparación con noviembre de 2010, el desempleo juvenil aumentó en 335.000 en la UE-27 y en 207 000 en la zona del euro. En noviembre de 2011, la tasa de desempleo juvenil fue del 22,3% en la UE27 y del 21,7% en la zona del euro. En noviembre de 2010 fue 21,0% y 20,6%, respectivamente. Las tasas más bajas se registraron en Alemania (8,1%), Austria (8,3%) y los Países Bajos (8,6%), y la más alta en España (49,6%) en la que uno de cada dos jóvenes no encuentra trabajo,, Grecia (46,6% en septiembre de 2011) y Eslovaquia (35,1%).

En noviembre de 2011, la tasa de desempleo fue del 8,6% en los EE.UU. y de un 4,5% en Japón. Y éste es el gráfico de la vergüenza para los responsables de la política económica en España –del que no puede eludir tampoco su responsabilidad los grandes empresarios españoles.

 
7 comentaris

Publicat per a 27 gener 2012 in Economia crítica, Europa

 

Etiquetes: , , , ,

6 puntos en defensa de la salud pública

Lo llaman “ahorros”, “remodelaciones”. Para los que gobiernan no existen los recortes. Buscan coartada en la “productividad” (como si los CAP y los hospitales fueran una fábrica que produce en cadena y las personas poco menos que simples piezas) y han llegado a afirmar que el incremento de las listas de espera son inocuas y no perjudican la salud. En su enorme desfachatez nos quieren vender que troceando el servicio público de salud y subastándolo al mejor postor privado, “mejoran su eficiencia” y, a medio plazo, aseguran su supervivencia…. Será la supervivencia de una lápida en el cementerio de lo público, porque si se lo permitimos, tendremos que seguir siendo quienes pagamos más impuestos y, además, REPAGAR por la educación y la sanidad –nuestra y de las generaciones que nos sucederán– mientras nos escamotean estos y otros servicios esenciales y derechos humanos y constitucionales.

Pero conviene no sólo ponerse en pie, sino levantar la vista y analizar lo que está sucediendo en el mundo para darnos cuenta de que no estamos solos en la voluntad de un cambio global. Quizás estas breves notas ayuden a no sentir que la lucha por una sanidad mejor es una lucha aislada, sino que cobra sentido en una dinámica global, integrada y cada día más fuerte, en todo el planeta, por otro mundo posible:

1 .- La precarización de la salud pública es global, no se limita a un solo país, afecta a toda la civilización y en especial a los países más afectados por la crisis, por la deuda o por la marginación. Cualquier análisis y valoración de la situación sanitaria debería incluir el deterioro de los determinantes de salud en tiempos de estafa social como los que vivimos, y valorar su dimensión en intensidad y en los distintos países y territorios para intentar responder a la pregunta de qué debemos y podemos hacer para colaborar y conseguir una globalización solidaria y en positivo de la salud.

2 .- Cualquier ataque a la salud representa un ataque paralelo a la autonomía de las personas y a la calidad de la democracia. Vale la pena considerar que el derecho a la SALUD Y la AUTONOMÍA son también necesidades básicas, universales, que las políticas económicas, a todos los niveles, deben atender. Y un Gobierno que defraude en el cumplimiento de este cometido, comete de hecho fraude contra la ciudadanía.

3 .- La salud se sitúa en uno de los epicentros de la lucha entre economía y política, entre las instrucciones del neoliberalismo y los derechos y necesidades de las personas. Esto significa que su defensa supera –al tiempo que las integra– las reivindicaciones laborales, sindicales o de usuarios. Desde Dempeus per la Salut Pública entendimos desde el principìo que es importante que la participación y la lucha ciudadanas acompañen y sean parte integrante de la acción social y política a todos los niveles.

4 .- Hay que aunar pues todas las voluntades posibles y detener cuanto antes las políticas de privatizaciones, recortes, externalizaciones de los servicios. No sólo suponen un serio deterioro en la equidad para quienes trabajan en el sector y para la ciudadanía en su conjunto, sino que intervenir en este campo es también una tarea civilizadora, una tarea que permite que la humanidad avance en una manera de vivir más humana y más digna.

5. Hay que mirar los países del entorno para entender el futuro que nos espera si no actuamos, aunque un buen avance ya lo tenemos en las salas de urgencias de muchos hospitales de nuestro país. La U.E. (y Grecia es un buen ejemplo) es un territorio donde las desigualdades se incrementan, al tiempo que desde Bruselas se preconizan los recortes en los servicios públicos de países que deberían ser soberanos a fin de “salvar” las instituciones crediticias privadas y una moneda (el euro) que desde su inicio supuso graves amenazas para los trabajadores y trabajadoras de todos los países que lo adoptaran, a excepción, naturalmente, de Alemania. Desde la problemática de la sanidad pública y los recortes deberíamos pues, replantearnos un retorno a la Europa partisana de la democracia, del protagonismo recuperado, en poder y palabra, de la ciudadanía.

6 .- La salud no es una mercancía. Hay que denunciar los negocios escabrosos y casi delictivos que se hacen para intentar convertirla en un bien de consumo en lugar del derecho que es y debe seguir siendo. (En Europa, el derecho a la salud, como el Estado del Bienestar que lo acompaña, se consiguió después de luchas, una guerra injusta y demasiados sacrificios por parte de la mayoría de la población: no es, como nos quieren hacer creer, un regalo de un capitalismo magnánimo, ni una alocada época de despilfarro en servicios públicos que con la crisis “conviene” y “es sensato” revertir).

Es URGENTE, también, la necesidad del CAMBIO DE POLITICA ECONOMICA en temas sanitarios y de salud. Naturalmente, no votes a los partidos que nos han defraudado, pero sobre todo denuncia sus mentiras, piérdeles el miedo, riéte de su absurda pomposidad, no les creas… y denúncialos, en sus maniobras y sus fraudes, porque sus políticas en beneficio de unos pocos están poniendo en riesgo nuestra salud y nuestra vida.

votar

 
 

Etiquetes: , , ,

 
%d bloggers like this: