RSS

Arxiu d'etiquetes: España

La U.E. se empecina en la austeridad-esclavitud, hasta el estallido final

En espera de que Merkel aterrice en España, podemos empezar a hacernos una idea de lo que nos espera viendo cómo se aprieta de nuevo el dogal en torno al cuello de Grecia.El día que sabemos que en agosto también ha aumentado el desempleo en España, tras cuatro meses a la baja la cifra de desempleados registrados crece en 38.179, hasta los 4.625.634 y los cotizantes se reducen en 136.762.

La “austeridad” que nos impone el PP nos lleva al abismo, y nos acerca cada vez más a la situación de Grecia. Según Público  la tasa de desempleo en Grecia se situó en mayo en el 23,1 % de la población activa (54,9 % en el caso de los menores de 25 años) y el poder adquisitivo de los trabajadores griegos, según calculan los sindicatos, ha retrocedido tres décadas.

La contradicción ha llegado al máximo. Al pedir la TROIKA políticas de mayor flexibilización para Grecia, está de hecho imponiendo la rigidez de la esclavitud. Con un paro creciente, proponer que la semana laboral aumente de cinco a seis días no significa sólo mayor paro y un descarado incremento de lo que Marx llamó “plusvalía absoluta”, sino una nueva burla sangrante a los derechos laborales y a la civilización. Quieren matar la democracia en el mismo país donde nació. Y donde los filósofos empezaron a reflexionar sobre labor, trabajo y la política, quieren reinstaurar oficialmente la esclavitud y el fin de cualquier forma de políticas democráticas (que de forna vergonzante ya forman parte del sistema de producción en muchos países “suminsitradores” de la gran metrópoli neoliberal) .

El diario económico Imerisia lo confirma:  La Troika propone no sólo aumentar la semana laboral a seis días y reducir el descanso mínimo entre turnos de trabajo a once horas, sino también  eliminar  las restricciones a los cambios de turno de mañana y de tarde según las necesidades del empresario, y reducir a la mitad la indemnización por despido y el plazo del empresario para notificar la rescisión de contrato. También pretende que disminuya la contribución al Fondo de la Seguridad Social que pagan las empresas por cada empleado, a pesar de que ha disminuido considerablemente lo que el Estado recauda .

La aceptación o no de estas condiciones draconianas podrán incidir, según el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, en la decisión que no se tomará hasta octubre “sobre el próximo tramo de ayuda de 31.500 millones de euros y la viabilidad del programa de ajuste griego que, como se reconoce abiertamente en las capitales, está descarrilado por el parón que se produjo a raíz de las complicadas elecciones y la formación de Gobierno”.

Al respeto de esta nueva vuelta de tuerca de una austeridad formada a partes iguales por sadismo e ideología (nunca por motivos económicos razonados y razonables), me parece interesante recordar esta entrevista hecha a Thomas Coutrot, co-presidente de Attac- Francia, miembro de la Fundación Copérnico y uno de los “economistas aterrados”. De forma tan  lúcida como pesimisma, Coutrot afirmó que la política de austeridad conduce inevitablemente a la desintegración de la Unión Europea.
Según el economista de ATTAC, después de la reunión de Merkel y Hollande con Samaras y su negativa a ampliar el plazo de cumplimiento de los compromisos griegos:
.

“Está claro que el Gobierno francés comparte los objetivos y políticas del gobierno alemán. No hay ninguna diferencia entre los dos. Desafortunadamente, no hay ambigüedad. Se está empujando a Grecia hacia un rincón. A pesar de que el gobierno griego de Samaras fue elegido después de que prometiera al pueblo griego la renegociación del memorandum,  los líderes franceses y alemanes vetan de forma clara reconsiderar  cualquier aspecto del mismo.”

Preguntado Courtrot sobre si esto puede significar que Grecia deba abandonar la zona euro,  y que quizá  España y Portugal se encuentren en una situación parecida, responde: “Es más que probable. Se conduce a Grecia en una situación imposible, en términos macroeconómicos. Y  en Grecia actúan los mismos mecanismos que encontramos en España y Portugal, pero también en Italia y Francia. De hecho es un engranaje y una cuestión de tiempo, pero si no se  reabsorbe rápidamente con políticas de cooperación la brecha de competitividad entre Alemania y los demás países de la Eurozona, el área del euro va a explotar.”

En opinión de Coutrot, la Europa de la austeridad no es viable. Y sigue afirmando, de manera rotunda:

“Así que los pueblos de Europa están condenados a vivir en una Europa que va a estallar porque no hay posibilidad de mantener la UE de las políticas actuales. Para nosotros (Attac) el diagnóstico es claro: más austeridad conduce inevitablemente a la desintegración de la Unión Europea, al colapso del euro y al colapso posterior de la Unión Europea por razones políticas y económicas.  El gobierno de François Hollande se ha metido en un callejón sin salida, a pesar de que, en la campaña electoral, dijo exactamente lo contrario.”

Para hacer frente a esta situación. Coutrot concluye diciendo que: “La respuesta a la crisis europea debe ser una respuesta europea. Los movimientos sociales no pueden limitarse a resistencias nacionales, por necesarias que sean… Pero que no bastan. Urge que los movimientos europeos construyan y se encuentren en luchas comunes. La iniciativa tomada por nuestros compañeros italianos de convocar una asamblea general de movimientos sociales europeos en Florencia el 15 de noviembre es una iniciativa decisiva. Esta iniciativa permitirá, por primera vez en Europa, que puedan coordinarse todos los movimientos sociales que quieran -y creo que son muchos-   para plantear un número limitado de reivindicaciones comunes y  lanzar campañas muy fuertes, en los diferentes países, hasta  hacer frente a las políticas suicidas de la UE.”

 
5 comentaris

Publicat per a 4 Setembre 2012 in Europa

 

Etiquetes: , , , , ,

El suicidio: primera causa de muerte violenta en España

La crisis económica española (la gran estafa de la desigualdad) aumenta y agrava la incidencia de las enfermedades mentales y provoca el aumento de suicidios.


Ya Sergi Raventós había advertido el pasado mes de junio (ver en Dempeus toda la entrevista) que la tasa de suicidios había aumentado en toda la Unión Europea a raíz de la crisis. Y señalaba que algunos gestores políticos de la crisis eran, en gran medida, los responsables.

Ahora la periodista Inés Benítez añade más datos en Iberarte. Reproduce las declaraciones de un miembro de la policía científica de Málaga en base a sucesos reales, y concluye que el suicidio ya es la primera causa de muerte violenta en España, superando los accidentes de tránsito. Aunque las  cifras de suicidios no suelen hacerse públicas, en “el 2007, los fallecidos por suicidio fueron 3.263, de los que 2.463 eran hombres y 800 mujeres, indica el informe de defunciones según causa de muerte del Instituto Nacional de Estadística (INE). En los años subsiguientes hubo algunas oscilaciones: 3.457 en 2008; 3.429 en 2009 y 3.158 en 2010.” Desde diciembre de 2011 hasta marzo o abril de 2012 ha crecido el número de suicidios, y todos los indicios solventes los vinculan a problemas económicos. (Daban en El Plural  la cidra de 4.500 suicidios en el 2011.)

La prensa, sin embargo, no refleja las consecuencias letales de esta crisis-estafa, aunque alguna iniciativa ciudadana defiende “tuderechoasaber”   (y pregunta al Ministerio de Interior que al parecer carece de los datos demandados).   “En el 95 por ciento de los casos no acuden periodistas al lugar del suicidio, que sí están presentes en homicidios o accidentes”, contó el policía malagueño. El argumento que se da es el de no alentar el “efecto contagio”, pero Sergi Raventós, en sus declaraciones, se mostraba más contundente:”…hay una creencia incrustada que ofrecer datos de suicidio estimula al suicidio. Creo que no es muy robusta, y en países de tradición católica tiene un gran componente religioso de hace siglos y de estigma de la familia del suicida…”

Estigmatizar a los causantes de la crisis, no a sus víctimas

El hecho de invisibilizar los suicidios por miedo al estigma personal y familiar evita que se extienda a los responsables del paro o de las pérdidas de hogares y pequeños negocios… Y aunque algunos periodistas opinen que no informar de los suicidios forma parte “de un código ético no escrito” , están contribuyendo de hecho con su silencio a ocultar el alcance del drama social y económico y sus irreparables efectos consecuencias.

La psiquiatra Concha López opinó que “La crisis y los problemas económicos son una razón más que se añade, pero no la única”. Sin embargo, no puede disimular que la crisis es un factor cada vez más poderoso para el suicidio. El desempleo afecta a 24,6 por ciento de la población económicamente activa de este país y hay 1,5 millones de familias que tienen a todos sus miembros sin trabajo, según el INE, en un país de 47 millones de habitantes. Además, la población soporta sucesivos recortes en servicios básicos de salud y educación  para que el gobierno de PP consiga  que el déficit del presupuesto del Estado se reduzca al 6,3 por ciento a fines de año, y cumplir así el inapelable (y absurdo, y mortal) compromiso adquirido con la Comisión Europea.

Pero por la consulta de la psiquiatra López pasan cada vez más hombres y mujeres con cuadros depresivos por haber perdido el empleo; o trabajadores que han visto deteriorada su situación laboral y soportan grandes dificultades para mantener su puesto a toda costa. Estos pacientes sufren “tristeza, insomnio, ansiedad, ataques de pánico, sentimiento de culpa, y tienen ideas de suicidio”, contó la especialista.

“En Málaga, cada día ingresan en urgencias hospitalarias dos o tres personas que han tratado de suicidarse”, destacó López, que lleva ocho años en la Unidad de Salud Mental Comunitaria de la localidad malagueña de Fuengirola. Más de 50 por ciento de los jóvenes españoles no tienen empleo y, según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), uno de cada cuatro niños es pobre. La brecha de ingresos que separa a ricos y pobres aumentó en España más que en ningún otro de los 27 países de la Unión Europea, según el informe “Exclusión y desarrollo social – Análisis y perspectivas 2012”, publicado por la organización católica Cáritas en febrero, que cifra la pobreza en 21,8 por ciento de la población.

También el médico y diputado de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, alertó ya el pasado mes de febrero ante el Congreso legislativo sobre el “rebrote” de suicidios y consideró que “no hay otro factor más que la crisis para explicarlos”. Los que acaban con su vida son “trabajadores desesperados por falta de cobertura social”, opinó. En un recorrido por varias farmacias malagueñas, Tierramérica constató que la demanda de fármacos para tratar la depresión viene en alza. “La venta de antidepresivos ha aumentado alrededor de 10 por ciento”, dijo la encargada de una farmacia que lleva una década en la profesión. “Se ha notado mucho. Llegan más personas con la receta del médico para comprar psicofármacos”, aseguró una joven farmacéutica en otra droguería en la que trabaja desde hace año y medio.

España no está sola en esta epidemia de desesperanza.

En Italia, la crisis financiera y económica ha contribuido a elevar las tasas de suicidio e intentos de suicidio, según el artículo “Excess Suicides and Attempted Suicides in Italy Attributable to the Great Recession”, que publicó en agosto la revista científica Journal of Epidemiology & Community Health. El artículo cita una movilización de las “viudas de la crisis” en la norteña ciudad de Bologna, esposas de un centenar de empresarios, artesanos y trabajadores que se quitaron la vida agobiados por quiebras y deudas que no podían afrontar.

También Grecia, que siempre tuvo una tasa de suicidios muy baja comparada con la media de Europa, ha visto dispararse los casos de personas que se matan por causas relacionadas con la crisis, a pesar de que incluso el FMI, experto en fingimientos, se declaró “profundamente triste” por el suicidio de un jubilado griego en la plaza Sintagma de Atenas por motivos económicos. Y expresó sus condolencias.

El suicidio es también un acto político desesperado

Así lo declaró la hija del farmacéutico jubilado, Emmi Jristula, afirmando que el suicidio de su padre fue un acto político: “Durante toda su vida ha sido un militante de la izquierda, un visionario desinteresado”. Con estas palabras,  Emmi Jristula lanzaba el estigma a la cara de los responsables de las políticas privatizadoras que ahogan la población griega. Y añadió: “El acto de su suicidio de mi padre es un acto político consciente, coherente con lo que creyó e hizo durante toda su vida”.

Un acto político, y un acto de denuncia de unas políticas de “austeridad” que esconden una ideología profundamente reaccionaria y que implican, cada vez más, desolación, represión y muerte.

 
17 comentaris

Publicat per a 3 Setembre 2012 in Europa, Mitjans de comunicaci, Salut

 

Etiquetes: , , , ,

Rescatar a personas y desahuciar bancos: Dar la vuelta a las políticas en Portugal, Italia, España y Grecia

En espera de los resultados definitivos de la segunda vuelta electoral en Francia pero, sobre todo, de cómo se libra la contienda electoral en Grecia, un breve pero buen resumen actualidad.rt.com, de un sábado de lucha en Portugal, Grecia, Italia y España. Sólo falta la incansable lucha de los mineros españoles que, como el rayo, no cesa…

Bajo el lema “¡Rescatemos personas y desahuciemos banqueros!” los manifestantes unieron sus voces de protesta.

“Quieren tener posibilidades de trabajar y poder ganarse la vida”, “¡Rescatemos personas y desahuciemos banqueros!”. Bajo estos lemas se unen las protestas de este sábado en tres países europeos: España, Italia y Portugal. Los ‘indignados’ europeos se manifiestan contra los recortes sociales y las políticas económicas de austeridad que aplican sus gobiernos. Así, la capital española, Madrid, tendrá como escenario la sede central de Bankia, la entidad financiera española con unas necesidades de recapitalización de 19.000 millones de euros. Precisamente esta semana el movimiento 15M ha presentado una querella contra la entidad y sus ex directivos por falsificación de cuentas y estafa. En la capital italiana, Roma, bajo la consigna “¡El valor del trabajo!” los ciudadanos reclaman más empleo, menos impuestos y medidas más duras contra la evasión fiscal. Portugal, por su parte, se enfrenta con una nueva reforma laboral que recortará, según denuncian, derechos a los trabajadores, que provocó la marcha de los ‘indignados’ contra el empobrecimiento, la esclavitud y el deterioro de la clase media. El FMI, ‘esclavizador del mundo’ El analista Francisco González Tejera opina que no hay que hacer más recortes en los sectores sociales, sino enfrentarse a la política del Fondo Monetario Internacional que, según él, “esclaviza a Europa y al resto del mundo”. “La solución es nacionalizar la banca, enfrentarse a ella, no recortar y confrontar, esperando el debate del capital que lo que pretende es precarizar a la clase trabajadora y seguir humillándola”, concluye el experto.

Artículo completo, aqui.

Ver también, sobre Syriza, el blog de ceronegativo

 
1 comentari

Publicat per a 17 Juny 2012 in Europa

 

Etiquetes: , , , , ,

Michael Hudson sobre Islandia

Ni Verdes, ni Liberales, ni Conservadores, ni Socialdemócratas han podido con el pueblo: Islandia dice otra vez NO al suicidio financiero al que le conminaba la Unión Europea

10/04/11

“…para eso es para lo que ahora mismo parecen servir los partidos socialistas y socialdemócratas en Europa: para apretar las tuercas hasta extremos a los que jamás podrían avilantarse los partidos conservadores. La deflación salarial ha de ir de la mano de la deflación de deuda y de los aumentos de impuestos, a fin de encoger las economías.”

corte-de-mangas.jpg
“Votando NO en el referéndum del 9 de abril lo que la población islandesa dice a los negociadores financieros de Europa es: ‘¡Buena jugada! Pero no estamos dispuestos a secundarla. Vuestro juego de acreedores se acabó. De ninguna nación puede esperarse que cometa suicidio financiero al estilo irlandés, plegándose a la depresión económica y obligando a una buena parte de su población trabajadora a emigrar, simplemente para compensar a depositantes de bancos por los crímenes o las negligencias de sus banqueros’.”

Ayer, 9 de abril de 2011, el pueblo islandés ha vuelto a decir “No” en un referédum de la mayor importancia, no sólo para los destinos de la economía y aun de la nación septentrional, sino para el futuro de la democracia y de la economía del continente europeo. El pueblo islandés tenía que votar sobre el frívolo y poco meditado acuerdo al que el gobierno verde y socialdemócrata había llegado con la UE para hacerse cargo de las enormes deudas contraídas con clientes privados británicos y holandeses por el banco privado Icesave. Asombra el espectáculo, común a toda Europa, de unos Parlamentos más y más divorciados de la opinión pública y el creciente descrédito de lo que ha dado en llamarse la “clase política”. En este artículo, escrito con su lucidez y perspicacia habituales dos días antes de que se celebrara el referéndum, Michael Hudson analiza lo que anda en juego en la economía y en la política europeas de nuestros días.

“Un combate epocal se desarrolla este fin de semana en Islandia. El sábado, 9 de abril, los islandeses votan en referéndum si someten o no a su econonomía a décadas de miseria, bancarrota y emigración forzosa de su fuerza laboral. Al menos, ese es el programa defendido por la actual coalición gobernante de Verdes y Socialdemócratas, que urgen a votar Sí al rescate del banco Icesave. Su política de rendición financiera se traga el cabildeo del Banco Central Europeo a favor de una desregulación neoliberal que llevó a la burbuja inmobiliaria y al endeudamiento apalancado, presentándola como si de una historia de éxitos se tratara, y no, como es el caso, de un proceso que ha terminado por llevar a Islandia a la servidumbre por deuda. La verdad es que se trató de un gigantesco fraude bancario, de una orgía de ventajistas que jugaban con información inerna privilegiada: los ejecutivos bancarios se prestaban el dinero a sí mismos, dejando una cáscara vacía: así, decían, funcionan los “mercados libres”. Se recomendaba el endeudamiento como vía para hacerse rico. El precio que pagó Islandia fue un desplome del 70% del valor de sus viviendas (en un país en el que [como en España] los deudores hipotecarios son personalmente responsables de su deuda, cualquiera que llegue a ser el valor de la vivienda), un PIB en caída libre, un creciente desempleo, quiebras y desahucios.

Para poner el voto del sábado 9 en perspectiva, vale la pena ver qué cosas parecidas han ido pasando en el último año en toda Europa. Para no iniciados, durante ese año se ha popularizado un nuevo acrónimo,PIIGS, para referirse a Portugal, Irlanda, Italia y España.

Grecia

La erupción comenzó en Grecia. Una de las herencias del régimen de los coroneles fue la evasión fiscal de los ricos. Eso llevó a déficits presupuestarios, y los bancos de Wall Street ayudaron al gobierno [conservador griego] a esconder su deuda pública en una contabilidad basura de “libre empresa”. Luego, los acreedores alemanes y franceses hicieron una fortuna elevando las tasas de interés que Grecia tenía que pagar por su acrecido riesgo crediticio.

Se le dijo a Grecia que tenía que levantar los ingresos fiscales con impuestos a los trabajadores y haciendo pagar más por los servicios públicos. Eso aumenta el coste de la vida y el coste de hacer negocios, quitando competitividad a la economía. La respuesta de manual neoliberal es ésta: hay que convertir a la economía toda en una enorme colección de puestos de peaje. La idea es atacar el empleo público rebajando los salarios de los funcionarios, a fin de presionar a la baja los salarios del sector privado, al tiempo que se recortan servicios sociales básicos y se eleva el coste de la vida introduciendo cargos de peaje en las autovías y en otras infraestructuras básicas.

Los Tigres Bálticos fueron pioneros en eso, y deberían ser una advertencia para el resto de Europa. Letonia batió todas las marcas en 2008-09 cuando, plegándose a los dictados del Comisario europeo de economía y moneda, Joaquín Almunia, destruyó un 25% de su PIB y recortó los salarios públcos en un 30%. Letonia no recuperará los niveles precrisis de PIB que tenía en 2007 hasta por lo menos 2016: toda una década perdida, despilfarrada en una penitencia financiera resultante de haber creído en las fantasías neoliberales de que su burbuja inmobiliaria era una proceso prometedor de rebosante éxitos.

En otoño de 2009, el primer ministro socialista George Papandreu prometió en una cumbre de la UE que Grecia no quebraría por causa de un volumen de deuda de 298 mil millones de euros, pero advirtió: “Nosotros no hemos llegado al poder para desmantelar el Estado social. No serán los trabajadores asalariados quienes paguen por esta situación: ni congelaremos salarios ni, mucho menos, los recortaremos”. Sin embargo, para eso es para lo que ahora mismo parecen servir los partidos socialistas y socialdemócratas: para apretar las tuercas hasta extremos a los que jamás podrían avilantarse los partidos conservadores. La deflación salarial ha de ir de la mano de la deflación de deuda y de los aumentos de impuestos, a fin de encoger las economías.

El programa de la UE y del FMI inspira la versión actual de los desórdenes inducidos por el FMI en América Latina en los 70 y 80 del siglo pasado. Almunia, el verdugo de la economía letona, exigió unas “reformas” que pasaban por recortes en la asistencia sanitaria, en las pensiones y en el empleo público, “reformas” acompañadas de una proliferación de impuestos, gravámenes y peajes de carretera y en otras infraestructuras básicas.

La palabra “reforma” se ha convertido en un eufemismo para hablar de la jibarización del sector público y de la privatización de activos públicos, liquidados a precio de ganga en beneficio de los acreedores. Esa política inspiró en Grecia una rebelión de desobediencia civil –”yo no pago”— que terminó por convertirse en “un movimiento antiausteridad de alcance nacional. Los partidarios de ese movimiento se niegan a pagar los peajes de las autopistas; en Atenas, se suben sin billete al metro y a los autobuses para protestar contra un ‘injusto’ aumento del 40% en los viajes”. (Kerin Hope, “Greeks adopt ‘won’t pay’ attitude,” Financial Times, 10 marzo 2011.) Ni que decir tiene, los policías simpatizan lo bastante con el movimiento, como para abstenerse de poner multas.

Un artículo aparecido en [el rotatiivo parisino] Le Monde acusó al plan de la UE y el FMI de “cabalgar por encima de las más elementales reglas de la democracia. De ponerse por obra ese plan, resultaría en un colpaso de la economía y de los ingresos de la gente sin precedentes en Europa desde los años 30. Salta igualmente a la vista la colusión entre los mercados, los bancos centrales y los gobiernos para hacer pagar a los pueblos la factura del capricho arbitrario del sistema”.

Irlanda

Irlanda es la economía más golpeada de la Eurozona. El partido inveteradamente gobernante, el liberal Fianna Fail [en coalición con Los Verdes] aceptó en su día incorporar las pérdidas bancarias a la contabilidad pública, imponiendo lo que tiene el aspecto de convertirse en décadas de austeridad (y en la mayor emigración forzosa desde la Hambruna de la Patata, a mediados del siglo XIX). Los votantes respondieron echando del gobierno al partido liberal –que perdió dos tercios de sus escaños en el Parlamento— y haciendo desaparecer del panorama político al Partido Verde, mientras el principal partido opositor, el democristiano Fine Gael, prometía a finales del pasado noviembre renegociar un préstamo de rescate de la UE y el FMI por un montante de 115 mil millones de dólares y el correspondiente programa de austeridad.

Un editorial del Financial Times se refirió al paquete de rescate –un eufemismo para la destrucción financiera— como la degradación de una nación a la condición de “esclavitud escriturada”. Los euroburócratas “pretenden que el contribuyente irlandés eche más dinero en los agujeros abiertos por los bancos privados. Como parte del rescate, Dublín tendrá que ir consumiendo un fondo de pensiones creado en los días en que Berlín y París estaban violando las reglas de Mastricht (…) mientras se sacraliza a los tenedores de bonos y las apresuradas liquidaciones de activos aumentan el riesgo de que pérdidas aún mayores sean cargadas sobre las espaldas del contribuyente”. Lo único que auguran las promesas de la UE de renegociar el acuerdo son concesiones engañosas que no lograrán rescatar a los trabajadores y a la industria irlandeses de tener que pagar la factura de los préstamos temerariamente concedidos por la banca privada nacional. Las opciones de Irlanda, así pues, se reducen o a rechazar o a aceptar las exigencias de la Comisión Europea de “salvar la integridad de los banqueros” a expensas del trabajo y de la industria. La cosa recuerda la célebre sentencia de William Nassau Senior –el que sucedió a Malthus en la cátedra del East India College— cuando, informado de que en la Hambruna de la Patata habían muerto en Irlanda un millón de personas, repuso impertérrito: “No son suficientes”. Ya se ve que la teoría económica basura de los neoliberales goza de un largo pedigrí.

Se ha alterado radicalmente la idea de la soberanía nacional, y aun el supuesto básico subyacente a toda la teoría política: la premisa de que los gobiernos actúan conforme al interés nacional.

Se calcula que los intereses servidos por el gobierno irlandés –por un monto de 10 mil millones de euros— absorverán el 80% de los ingresos fiscales recaudados por el gobierno en 2010. Eso está más allá de la capacidad de supervivencia de cualquier Estado o de cualquier economía. Significa que todo el crecimiento va a ir a parar, como tributo, a la UE por haber rescatado a temerarios banqueros alemanes, y de otros países, que ni siquiera se percataron del hecho aparantemente palmario de que las deudas que no se pueden pagar, nunca se pagan. El problema es que, mientras van percatándose de eso, las economíaas serán destruidas, los activos, aventados, el capital, esquilmado, y el trabajo, obligado a emigrar. Letonia es el emblema de todo eso, con un tercio de su población entre 20 y 40 años que ya ha emigrado o planea hacerlo en los próximos años.

La argentinización de Europa

La pesadilla de la UE es que los votantes puedan despertar como terminaron despertando los argentinos cuando se les anunció oficialmente que los consejos neoliberales que les habían venido dando los asesores estadounidenses y del FMI habían destruido la economíaa argentina. El pago de la deuda era imposible. Y llegados a ese punto, no tuvo Argentina demasuiadas dificultades para depreciar en un 70% el valor de la deuda contraida con acreedores extranjeros. Su economía está ahora en auge, precisamente porque, emancipada de sus cuervos financieros, vuelve a ser digna de crédito.

Algo muy parecido ocurrió en América Latina y otros países del Tercer Mundo luego de que México anunciara que no podría pagar su deuda exterior en 1982. Se produjo una oleada de quiebras, lo que generó negociaciones para la depreciación de la deuda, culminando con los bonos Brady. Los EEUU y otros acreedores calcularon con realismo lo que los deudores estaban en condiciones de pagar. Y substituyeron los viejos créditos bancarios, irresponsablemente concedidos, por nuevos bonos. Los EEUU y otros miembros del FMI consideraron todo un éxito esas depreciaciones.

Pero a Irlanda, Grecia e Islandia se les cuentan ahora historias terroríficas sobre lo que podría ocurrir, si sus gobiernos se negaran a cometer suicidio financiero. Se teme, claro, la rebelión de los deudores, lo que llevaría a la Eurozona a desmembrarse por la resistencia a que las economías financiarizadas entreguen durante años y años todo su excedente a los acreedores, sometiéndose a las exigencias bancarias de sacrificar toda una generación a la austeridad, el encogimiento y la emigración.

El referedum islandés y la pesadilla de la Comisión europea: la rebelión de los deudores

Y ese es el asunto que se dirime este sábado [9 de abril de 2011] en el referéndum islandés. Es la cuestión a la que se enfrenta el conjunto de los votantes europeos: ¿tienen las economías de nuestros días que sujetarse a los bancos y rescatarlos con recursos públicos de préstamos temerariamente concedidos? ¿O hay que purgar al sistema financiero para que, al revés, sirva a la economía y contribuya a elevar los niveles de vida, en vez de imponer austeridad?

Parece una ironía que los partidos socialistas (España, Grecia), el Partido Laborista británico y varios partidos socialdemócratas se hayan desplazado hacia el extremo probanquero derechista del espectro político, comprometiéndose a imponer una austeridad hostil al mundo del trabajo, no sólo en Europa, sino también en Nueva Zelanda (el emblema de las privatizaciones thatcheritas en los 90) y aun Australia. La política de reducción de los servicios sociales públicos y de apostar por las privatizaciones es diametralmente opuesta a sus posiciones de hace un siglo. ¿Cómo llegaron a divorciarse a tal punto de los trabajadores, sus originarios votantes? Diríase que su función actual es la de imponer cualesquiera políticas derechistas que los partidos conservadores no se avilantan a desarrollar: un poco como Obama, neutralizador de posibles alternativas del Partido Demócrata al cabiledeo Republicano a favor de políticas económicas à la Rubin [el célebre alto ejecutivo del banco privado Goldman Sachs que, como secreterio del Tesoro norteamericano, determinó toda la política económica de los gobiernos de Bill Clinton; T.].

¿Incauta credulidad? Puede que ése haya sido el caso en Rusia, cuyos dirigentes parecían tener poca idea de cómo defenderse de los destructivos consejos de los chicos de Harvard y de Jeffery Sachs. Pero hay algo menos incauto y más intencional en la política del Partido Laborista británico de pasar a Thatcher por la derecha en punto a privatización de ferrocarriles y otras infraestructuras económicas clave a través de su “Sociedad Público-Privado”. Es la actitud que llevó a Gordon Brown a esgrimir la amenaza de bloquear la entrada de Islandia en la UE, si los votantes islandeses se oponían a rescatar lo que no era sino el fracaso de la neoliberal agencia británica aseguradora de bancos a la hora de prevenir que los báncsters saquearan Icesave. El pasado fin de semana, medio millón de ciudadanos británicos marcharon por las calles de Londres protestando contra los anunciados recortes de servicios sociales, educación y transporte, así como contra los aumentos de impuestos destinados a pagar los rescates de Gordon Brown de bancos privados como el Northern Rock y el Royal Bank of Scottland. La carga la soportarán los trabajadores y la industria, no la clase financiera británica. El Daily Express, un diario de tirada nacional siempre dispuesto a lanzar campañas, está ahora desarrollando una ruidosa campaña para que el Reino Unido abandone la UE aduciendo sobre poco más o menos las mismas razones por las que hasta ahora se ha abstenido el país de entrar en la Eurozona monetaria.

¿Qué podrían razonablemente esperar Islandia y otros países deudores de pagar su deuda, especialmente en los tiempos que corren? El acuerdo propuesto daría a Gran Bretaña y a Holanda más de lo que les darían las directrices de la UE. Islandia tiene robustos argumentos jurídicos para plantarse. Las advertencias de los socialdemócratas y los verdes islandeses sobre la UE son tan exageradas, que le llevan a uno a maliciar si los diputados del Althing [el parlamento islandés] no estarán simplemente buscando evitar una investigación sobre lo que realmente ocurrió con los depósitos del Landbanki Icesave. La Oficina de Fraude británica se ha puesto últimamente más seria en la investigación de lo que ocurrió con el dinero, y ha empezado a detener a exdirectores. Vivimos tiempos realmente extraños, con un gobierno islandés [¡socialdemócrata y verde!] resignado a cargar la mala deuda de bancos privados en la contabilidad pública islandesa.

El problema es que, cuanto más encoja la economía de Islandia, tanto más imposible le resultará pagar la deuda externa. El gobierno islandés mendiga con desesperación la entrada en la UE, sin preguntarse siquiera qué coste tiene eso. El coste: se desplomaría la tasa de cambio de la corona islandesa, encogería la economíaa islandesa y los trabajadores jóvenes islandeses se verían forzados a emigrar en busca de puestos de trabajo y para evitar las quiebras y los desahucios resultantes de la sujeción a políticas de austeridad.

Nadie conoce realmente la profundidad del agujero. El gobierno islandés ni siquiera ha intentado realizar un análsis serio de riesgos. Lo que está claro es que la UE y el FMI han sido irresponsablemente optimistas. Cada informe estadístico nuevo resulta “sorprendente” e “inesperado”. Sobre la base de las hipótesis de trabajo del FMI acerca de la evolución de la tasa de cambio de la corona islandesa hasta finales de 2009, por ejemplo, el personal del FMI hizo proyecciones, según las cuales la deuda exterior bruta sería del 160% del PIB. Para decirlo todo, añadieron que una ulterior depreciación de la tasa de cambio del 30% podría llegar a causar un aumento importante de aquella proporción de la deuda. Y eso es lo que ha ocurrido. En noviembre de 2008, el FMI avisó de que la deuda externa que había proyectado para fines de 2009 podría llegar a alcazar el 249% del PIB, un nivel que consideraba “claramente insostenible”. Pero el actual nivel de la deuda ha sido estimado ya en el 260% del PIB islandés, y eso aun sin incluir, entre otras, la deuda de Icesave que el gobierno quiere asumir.

Los acreedores nada pierden impartiendo los consejos de la teoría económica basura. Se han mostrado muy dispuestos a alentar a las economías a destruirse a sí propias en el proceso de tratar de pagar: algo así como aplaudir a los trabajadores de las plantas nucleares por ir a apagar un incendio en medio de radiaciones. En el caso de Irlanda, la UE conminó a su gobierno [verdi-liberal] a responsabilizarse de préstamos bancarios privados que, al final, resultaron valer sólo un 30% (sí, un 30%: no es un erratum mecanográfico) del precio de mercado estimado. Dijo que eso podía hacerse ·fácilmente”. El gobierno verdi-liberal aceptó. Consecuencia: la práctica desaparición del Partido Verde irlandés y, lo que es mucho más importante, la condena de la economía irlandesa a por lo menos dos décadas de miseria, emigración y bancarrota.

Lo que empeora el problema es que la deuda contraída en moneda extranjera no se paga a partir del PIB (cuyas transacciones se realizan en moneda nacional), sino a partir de los beneficios de la exportación más las ganancias resultantes de la liquidación de activos públicos comprados por inversores extranjeros. Para Islandia, la cuestión sería qué volumen de productos y servicios –y de recursos naturales y empresas— nacionales comprarían británicos y holandeses.

Se supone que es responsabilidad de los acreedores colaborar con los deudores y negociar los pagos en exportaciones. En vez de eso, los actuales acreedores se limitan a exigir a los gobiernos que vendan a precios de liquidación tierras, recursos minerales, infraestructuras básicas y monopolios naturales para pagar a los acreedores extranjeros. Esos activos resultan confiscados en lo que, en efecto, es un procedimiento pre-bancarrota. Los nuevos compradores, entonces, convierten la economía toda en una red de puestos de peaje, elevando las cargas de acceso al transporte, al servicio telefónico y a otros servicios privatizados.

Uno estaría tentado a pensar que la respuesta normal de un gobierno en estos casos de negociación de la deuda externa sería nombrar una comisión de expertos que evaluara la posición de la economía, a fin de ponderar la capacidad de pago de las deudas contraídas en el extranjero y de formular los términos de un acuerdo conforme a la propia capacidad de pago. Pero no ha habido tal cosa. El Althing [parlamento islandés] se ha limitado simplemente a aceptar las exigencias del Reino Unido y de Holanda sin la menor negociación. Ni siquiera ha levantado protesta por el hecho de que británicos y holandeses sigan adelantando las manijas del reloj de los intereses en las cargas que están exigiendo.

Votando NO en el referéndum del 9 de abril, lo que la población islandesa va a decir a los negociadores financieros de Europa es: “¡Buena jugada! Pero no estamos dispuestos a secundarla. Vuestro juego de acreedores se acabó. De ninguna nación puede esperarse que cometa suicidio financiero al estilo irlandés, plegándose a la depresión económica y obligando a una buena parte de su población trabajadora a emigrar, simplemente para compensar a depositantes de bancos por los crímenes o las negligencias de sus banqueros”.

El incalificable papel jugado por las agencias de calificación del riesgo

Las agencias de calificación crediticia han tratado de apoyar los esfuerzos del Althing por amedrentar a la población islandesa para que vote “Sí”. El pasado 23 de febrero, Moody’s amenazaba: “si se rechaza el acuerdo, lo más probable es que rebajemos la calificación de Islandia hasta Ba1, o menos”. Si los votantes aprobaran el acuerdo, en cambio, “lo más probable es que cambiáramos la actual calificación del gobierno en Baa3, de negativa a estable”, a la vista de un probable “recorte en los restantes 1.100 millones de dólares comprometidos por los otros países nórdicos y probablemente también de un aplazamiento del programa del FMI para Islandia”.

Tal vez no muchos islandeses se percatan de que las agencias de calificación son, en la práctica, lobistas de sus clientes, el sector financiero. Uno pensaría que perdieron definitivamente su reputación de honradez –no digamos de competencia— cuando calificaron con una triple AAA las hipotecas basura que desencadenaron la actual catástrofe financiera global. La explicación es que lo hicieron todo por dinero. No son más honradas que Arthur Andersen, la desaparecida compañía auditora que aprobó, como se recordará, la contabilidad basura de Enron.

La idea que yo me he forjado de las agencias de calificación la debo en no pequeña medida a la historia que me contó Dennis Kucinich de cuando era alcalde de Cleveland, Ohio. Los bancos y algunos de los principales clientes de éstos habían puesto los ojos en la privatización de la empresa pública de electricidad. Los privatizadores querían comprarla a crédito (con unos intereses fiscalmente deducibles, que privaban al gobierno de recaudar los correspondientes ingresos fiscales) y aumentar drásticamente los precios para poder pagar exorbitantes remuneraciones a sus ejecutivos, ultrajantes honorarios de suscripción del crédito a los bancos y unas bonitas compensaciones a las agencias de calificación. Los bancos le pidieron al alcalde Kucinich que les vendiera el banco municipal, prometiendo ayudarle a ser gobernador si traicionaba a su electorado.

Kucinich dijo “No”. Asi que los bancos recurrieron a sus perros de presa, las agencias de calificación. Amenazaron éstas con degradar la calificación de Cleveland para que no pudiera mantener el equilibrio en los empréstitos normales que tenía con los bancos. Llegaron a decirle: “Suéltenos su compañía energética o le arruinaremos las finanzas de la ciudad”.

Kuzinich volvió a negarse. Y los bancos cumplieron sus amenazas, pero el alcalde había salvado a la ciudad de ver esquilmados sus ingresos con cargas de privatización predatoria. A su debido tiempo, los votantes llevaron a Kucinich al Congreso, y terminó siendo un canditado a la presidencia.

Volviendo al problema de las agencias de calificación crediticia, ¿cómo puede llegar a creer nadie que aceptar pagar una deuda de monto impagable mejorará la calificación crediticia de Islandia? Los inversores han aprendido a depender de su propio sentido común al perder centenares de miles de millones de dólares por causa de las temerarias estimaciones de las agencias de calificación. Las agencias de calificación han conseguido eludir la persecución penal alegando que en la letra pequeña de sus contratos se dice que no hacen sino dar una “opinión”, no un análisis realista en el que pudieran fundarse honradas responsabilidades profesionales.

La experiencia argentina debería servir aquí de modelo, al ilustrar cómo la significativa depreciación de la deuda exterior puede contribuir a aumentar, no a disminuir, la credibilidad de una economía. Y en lo atinente a posibles pleitos judiciales, recuérdese que uno de los axiomas básicos del Derecho Internacional Público es que ningún país soberano puede ser obligado a cometer suicidio financiero con medidas de austeridad financiera que lo pongan al borde del abismo de la emigración forzosa de sus trabajadores y el retroceso demográfico. Las naciones son entidades soberanas.

Islandia y Portugal, otro país de la Eurozona tumbado por sus bancos

De modo que, tanto jurídica como moalmente, estaría mal que los ciudadanos islandeses tuvieran que emplear el resto de sus vidas en pagar unas deudas que, lejos de ser asunto suyo, deberían ser un asunto para dirimido entre la Oficina Británica del Fraude Financiero Grave y las agencias británicas de seguros bancarios. Lo que deciden los votos en el referédum islandés del 9 de abril es qué precio está dispuesta a pagar Islandia para entrar en la UE. En la práctica, y en la medida en que la Eurozona se enfrenta a una crisis generada por los deudores PIIGS, la cuestión es: ¿qué tipo de UE va a salir del actual conflicto entre acreedores y deudores? Hay miedo de que la Eurozona se desmembre en cualquier caso. Así que el actual gobierno socialdemócrata y verde islandés puede que esté buscando entrar como miembro de una realidad ilusoria, una realidad en proceso de desmembración, al menos si se mantiene en su actual extremismo neoliberal. Precisamente ayer (jueves, 7 de abril), un editorial del Financial Times comentaba esto que sigue a propósito de la prematura rendición de Portugal a las exigencias de la UE:

“Otro país de la Eurozona tumbado por sus bancos. A comienzos de esta semana, los bancos portugueses amenazaban con una ralentización de la compra de bonos, a menos que el gobierno custodio buscara ayudas financieras en otros países de la Unión Europea (…) Lisboa debería haberse mantenido firme en su posición (…) debería haberse resistido a las exigencias de los bancos: buscar un crédito-puente inmediato. (…) Al hacerlo tan fácil y prontamente, el gobierno se arriesga a aliernarse por entero a unos mercados alarmados. Y eso podria perjudicar el resultado de negociaciones persuasorias a más largo plazo.

“El gobierno custodio carece de la autoridad moral y de la autoridad política para determinar de esta forma el futuro de Portugal. No debería abandonar los mercados con tanta precipitación. Porque lo que eso podría significar en los meses venideros son intereses más altos en las emisiones de deuda pública, más altos, en cualquier caso, de lo que podría haber sido el caso si el gobierno no hubiera metido la mano tan pronto… El momento adecuado para optar a un rescate externo debería haber sido al final de un debate nacional.”

Lo mismo debería valer para Islandia. Si observamos lo ocurrido durante el pasado año, diríase que la nación islandesa ha sido usada a modo de (cruel) experimento piscológico y político para ver cuánto está dispuesta a pagar una población, sin merecérselo, por lo que banqueros ventajistas han robado o se han prestado a sí mismos.

El actual gobierno socialdemócrata y verde islandés parece haberse desacoplado de lo que es bueno para los votantes y para la supervivencia misma de la economía de Islandia. Por eso desafía el axioma básico de toda ciencia social y de toda teoría económica, y es a saber: que las naciones actúan en su mejor interés propio. También es el axioma de la democracia: los electores se percatan de sus intereses y votan en consecuencia para elegir a representantes que apliquen políticas conformes a esos intereses. Para el politólogo, esto es toda una anomalía. ¿Cómo explicar que un parlamento nacional actúe en interés de acreedores británicos y holandeses, antes que en interés de su propio país, acusado de tener deudas que los votantes de otros países se han sacado de encima derribando precisamente a gobiernos dispuestos a hacerlas suyas?

Michael Hudson es ex economista de Wall Street especializado en balanza de pagos y bienes inmobiliarios en el Chase Manhattan Bank (ahora JPMorgan Chase & Co.), Arthur Anderson y después en el Hudson Institute. En 1990 colaboró en el establecimiento del primer fondo soberano de deuda del mundo para Scudder Stevens & Clark. El Dr. Hudson fue asesor económico en jefe de Dennis Kucinich en la reciente campaña primaria presidencial demócrata y ha asesorado a los gobiernos de los EEUU, Canadá, México y Letonia, así como al Instituto de Naciones Unidas para la Formación y la Investigación. Distinguido profesor investigador en la Universidad de Missouri de la ciudad de Kansas, es autor de numerosos libros, entre ellos Super Imperialism: The Economic Strategy of American Empire.”

votar

Traducción para www.sinpermiso.info: Mínima Estrella

 
5 comentaris

Publicat per a 10 Abril 2011 in Economia crítica, Europa

 

Etiquetes: , , , , , , ,

La tasa de paro en la Unión Europea llega al 10%

desempleo.jpgLa tasa de paro de la Euroárea (UE16) del pasado mes de febrero, según informa Eurostat -la oficina estadística de la Unión Europea-, ajustada estacionalmente, llegó al 10%. El mes de enero anterior ya se había quedado en el 9,9%. El mismo mes del año anterior (2009), había sido del 8,8%, lo cual indica claramente que la repercusión de la crisis sobre la economía real y cómo se agravan las condiciones de vida de las personas trabajadoras: la crisis sigue repercutiendo en el aspecto más duro de afrontar. Para la UE27 la tasa de desempleo fue algo inferior, del 9,6%, subiendo también una décima en relación con el mes de enero. Sin embargo, la tasa de paro de febrero del año anterior había sido del 8,3%. En lo que se refiere a la zona euro, ésta es la tasa más elevada desde agosto de 1998 y para la UE-27 desde el inicio de la serie en enero de 2000.

Eurostat calcula que están en paro 23,02 millones de hombres y mujeres en la UE-27 (de los cuales 15,75 millones en la zona euro).

En comparación con enero de 2010, el número de personas desempleadas aumentó en 131.000 en la UE-27 y  61.000 en la zona euro, y sobre febrero del 2009, es decir, en un año, el desempleo aumentó en 3,14 millones en la UE-27 y 1,84 millones en la zona del euro.

Entre los Estados miembros, las tasas de desempleo más bajas se registraron en los Países Bajos (4,0%) y Austria (5,0%), y las tasas más altas en Letonia (21,7%) y España (19,0%).

En comparación con hace un año, todos los Estados miembros registraron un aumento de su tasa de desempleo. Los menores aumentos se registraron en Luxemburgo (5,4% a 5,5%), Alemania (7,3% a 7,5%) y Bélgica (7,7% a 8,0%). Los mayores incrementos se registraron en Letonia (13,2% a 21,7%), Estonia (7,6% a 15,5% entre el cuarto trimestre de 2008 y 2009) y Lituania (8,1% a 15,8% entre el cuarto trimestre de 2008 y 2009).

Entre febrero del 2009 y febrero del 2010, la tasa de desempleo de los hombres aumentó del 8,5% al 10,0% en la zona del euro y del 8,2% al 9,8% en la UE27. La tasa de desempleo de las mujeres aumentó del 9,2% al 10,0% en la zona del euro y del 8,4% al 9,3% en la UE27.

En febrero de 2010, la tasa de desempleo juvenil (menores de 25 años) fue del 20,0% en la zona euro y del 20,6% en la UE27. En febrero de 2009 fue de 18,4% en ambas zonas. La tasa más baja se observó en los Países Bajos (7,3%), y las tasas más altas en Letonia (41,3% en el cuarto trimestre de 2009) y España (40,7%).

Por lo que a los EE.UU. se refiere, su tasa de desempleo fue del 9,7% en febrero del 2010, y en Japón fue del 4,9% en enero de 2010.

El gráfico que Eurostat ofrece de las tasas de desempleo en febrero del 2010,ajustadas estacionalmente, es el siguiente:

paro-febrer-2010.JPG

Obsérvese que en el ranking España figura en el penúltimo país con un 19% de desempleo, sólo superado por Lituania con un 21,7%.

Observaciones:

La zona del euro (EA16) consiste en Bélgica, Alemania, Irlanda, Grecia, España, Francia, Italia, Chipre, Luxemburgo, Malta, Países Bajos, Austria, Portugal, Eslovenia, Eslovaquia y Finlandia. La UE-27 incluye a Bélgica (BE), Bulgaria (BG), la República Checa (CZ), Dinamarca (DK), Alemania (DE), Estonia (EE), Irlanda (IE), Grecia (EL), España (ES), Francia (FR), Italia (IT), Chipre (CY), Letonia (LV), Lituania (LT), Luxemburgo (LU), Hungría (HU), Malta (MT), los Países Bajos (NL), Austria (AT), Polonia (PL), Portugal (PT), Rumania (RO), Eslovenia (SI), Eslovaquia (SK), Finlandia (FI), Suecia (SE) y el Reino Unido (UK).

 
1 comentari

Publicat per a 2 Abril 2010 in Economia crítica, Europa

 

Etiquetes: , , , , ,

Joseph Stiglitz sobre la crisis y las grandes finanzas

el-capitalismo-se-hunde-el-roto.jpg

Stefano Lepri entrevistó a Joseph Stiglitz para la revista italiana Il Granello di Sabbia

Unión Europea: las grandes finanzas se enriquecen con el desastre que ellas mismas han creado.

“Es una paradoja absurda –se enfervoriza Joseph Stigliz, premio Nobel de Economía 2001– una ironía de vuestra historia europea ¿No se dan cuenta? Los gobiernos han contraído muchas deudas para salvar al sistema financiero europeo, los bancos centrales mantienen bajas las tasas de interés para ayudarlos a recobrarse, no para favorecer la recuperación. Y, ¿qué hacen las grandes finanzas? Usan las bajas tasas de interés para especular contra los gobiernos endeudados. Consiguen seguir ganando dinero sobre el desastre que ellos mismos han generado”

¿Qué puede suceder ahora?

“Esperen. Esto no termina aquí. Los gobiernos decretan medidas de austeridad para reducir el endeudamiento. Los mercados consideran que no son suficientes y siguen especulando con sus títulos a la baja. De este modo los gobiernos se ven obligados a agregar medidas de austeridad. La gente común pierde aún más, las grandes finanzas ganan todavía más. Moraleja de la fábula: culpables premiados, inocentes castigados”

¿Cómo se puede remediar?

“Tres puntos, primero: nada de dinero para la especulación. Tanto en los EE.UU. como en Europa, los bancos necesitan nuevas normas. Deben financiar las empresas productivas, no los hedgefunds. Es necesario impedirles especular”.

Una palabra. Si el gobierno es quién va a dirigir el crédito, se correra el riesgo de que se distribuya aún peor

“No lo creo. En mi opinión se puede y se debe intervenir. Segundo: es necesario imponer tasas impositivas muy altas a las ganancias del capital. Hoy en día para vivir resulta más ventajoso especular que trabajar. Debe volver a ser al revés”.

¿Y después?

“Tercero: en Europa debéis apoyar a los gobiernos en dificultades”

Se corre el riesgo de premiar a los políticos que gobiernan mal…

“No. La prueba es España. Actualmente se encuentra en dificultades sin haber cometido errores. El balance gubernamental era positivo hasta el año pasado; el Banco central supervisó muy bien a los bancos, tan es así que fue citado como un ejemplo mundial. ¿Qué culpa tienen? Es cierto que también ellos vieron crecer la burbuja en el mercado inmobiliario y la detuvieron. Pero es el error que todos cometieron. Estaba en el espíritu del momento. Lo inspiraba la ideología neoliberal que ha dominado por años.”

En Grecia sin embargo han errado. Hasta han falseado las cuentas.

“No el actual gobierno, sino el precedente. Sufrieron la crisis de la navegación comercial, un sector muy importante para ellos y la caída del turismo, en síntesis ¿Por qué debemos obligar a la gente a realizar más sacrificios si no es culpable?”

La deuda está. Los Estados, tarde o temprano, deberán pagarla.

“Pero ¿Por qué debemos dar siempre más facilidades a los mercados? Los mercados no se comportan racionalmente, lo hemos visto por la manera en que se produjo la crisis. Entonces, ¿Por qué deberían tener razón al pedir más sacrificios a los ciudadanos de aquellos países? Y aunque la tuviesen se comportan de manera demasiado errática. Y para terminar, aquí está en curso un ataque especulativo, no es que si uno se porta bien no lo culpan sino que si te pueden dejar afuera, te dejan”

¿Qué podemos hacer en Europa?

“Deben construir mecanismos de solidaridad entre los Estados. La Unión debería disponer de más recursos. Se gasta un montón de dinero en la política agraria común que es un derroche mientras que…”

Se podría invertir en títulos europeos, los Eurobonds

“Ciertamente. Y además hay que poner impuestos a las actividades nocivas. Sobre todo a dos: las finanzas y las emisiones de anhídrido carbónico. En los EEUU también”

¿Logrará Obama imponerse a los bancos?

“Será una larga batalla. Pero la gente tiene mucha bronca y el presidente lo sabe. Los banqueros tienen a toda la población en su contra”

El Congreso está reacio

“Espero que no haya que llegar a otra crisis antes de que se pueda poner a las finanzas bajo control. Sería realmente triste. Piense en todo el daño que han causado. ¿Sabe usted que según las estimaciones del CBO, Oficina de Balances del Congreso, la desocupación comenzará a disminuir sólo a mitad del decenio? Éstas son cosas que la gente sigue recordando durante mucho tiempo.

Joseph Stiglitz fue Premio Nobel de Economía en 2001.

Traducido para http://www.rebelion.org por Susana Merino

Il Granello di Sabbia, marzo 2010

Visto en Sin Permiso

 
 

Etiquetes: , , , , , ,

 
%d bloggers like this: