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Sí se puede! El TC declara ilegal el TRIPAGO del euro de la verguenza

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El pleno del Tribunal Constitucional (TC) declaró ayer martes la inconstitucionalidad del euro por receta aplicado por la Generalitat de Catalunya gracias a la “brillante” idea dels “millors”: Boi Ruiz, Mas-Colell y tutti quanti, valientes con los débiles y serviles con las poderosas autopistas y entidades financieras…

El Gobierno central presentó en diciembre de 2012 un recurso (por motivos diferentes a los que la gente insumisa de bien defendía) pero ya supuso la suspensión cautelar del gravamen. Dice InfoLibre: “El Gobierno alegó entonces que las comunidades autónomas no pueden incidir en la fijación de precios de productos sanitarios, tal y como establece la Constitución en su artículo 149, aunque este recurso llegó después de que la Comunidad de Madrid anunciara su intención de fijar una tasa similar y cuando llevaba casi siete meses aplicándose en Cataluña, con una recaudación de 45,7 millones de euros.” El euro por receta representaba de hecho un TRIPAGO por algo tan imprescindible como los medicamentos cuando tanta gente no puede ni siquiera hacer frente al REPAGO impuesto por el Gobierno del PP sin privarse de los alimentos necesarios…

Dice el TC que “el régimen de sostenimiento económico forma parte de la competencia básica del Estado” y, de hecho, es el Estado el que debe garantizar en todo el territorio español el nivel mínimo de los servicios públicos, según han precisado a Europa Press fuentes jurídicas. Y cuando se sabe cada día más de corrupción y fraude fiscal de los más poderosos, Dempeus per la Salut Pública ya dijo, alto y claro, en las calles y haciendo insumisión en las Farmacias, que no se pueden penalizar las personas enfermas de una determinada Comunidad, ya sea en Madrid o en Catalunya. Sin embargo, además de amenazar a la gente con multas y embargos, el Parlament solicitó en febrero de 2013 volver a cobrar la tasa de forma inmediata, alegando que su suspensión –decretada junto a la de las tasas judiciales, que el TC sí ha considerado finalmente legales– comprometía los compromisos financieros de Catalunya y España y ese no era “el mejor mensaje que lanzar a las mercados y las instituciones europeas”.

La Generalitat seguía justificando con todo tipo de argumentos y mentiras lo injustificable. Así, se iba del ‘tiquet moderador’ a la apelación al ‘consumo responsable de fármacos’ a la excusatio non pedita de que no tenía ‘fines redaudatorios’ aunque en Catalunya consiguió 45,7 millones de euros desde la implantación del euro de la verguenza el 23 de junio de 2012 hasta su suspensión el 15 de enero de 2013… Y Boi Ruiz y Mas-Colell, entre recortes y privatizaciones, todavía se lamentaban de dejar de ingresar por este injusto concepto más de 100 millones! ¿para destinarlos a qué o a quién? ¿a esos sospechosos habituales que se contratan a sí mismos y se mueven como pez en el agua en las puertas giratorias?

imagePero no todo fue penoso en el intento de implantar el euro por receta. Organizaciones como los iaioflautas (Miquel Tomàs, iaioflauta, fue el primer insumiso al euro por receta), la Defensora del Pueblo, Dempeus per la Salut Pública, la gente de la IPP y de Cafeambllet, algunos sindicatos, personal de farmacia y de la sanidad y ciudadanía en general (hasta un total aproximado de 40.000 personas, en estimación a la baja) se declararon insumisas y se negaron a pagar el euro de la verguenza. Todo un ejemplo de empoderamiento y valentía ciudadana, y que indica que este es el camino, que SI SE PUEDE… Y que la soberanía de Catalunya (o de la Comunidad de Madrid) nunca puede ejercerse contra las personas más débiles, enfermas y necesitadas… Porque es injusto, porque fomenta las desigualdades, y porque demuestra hasta que punto son nefastos y cobardes los gobiernos que legislan a favor de los poderosos y en contra de las personas enfermas y en precario.

Ver también, con una amplia bibliografía s/ el tema, La Ratera y Dempeus.

 

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Sí se puede dar espacio a la esperanza… o construir alternativas como ALBA y Syryza

Es preciso dar espacio a la esperanza. Este fin de semana, y después del magnífico programa “Sí Se Puede” de La Sexta Columna (con intervenciones sorprendentes de compañeros-amigos entrañables como Miguel Tomás y Celestino Sánchez) añado también ideas del economista Luciano Vasapollo, profesor de Métodos de Análisis Económico de la Universidad de la Sapienza de Roma y economista activo de la Red de los Comunistas. Durante treinta años Vasapollo estudió y trabajó en América Latina y colabora en temas de planificación económica de diversas instituciones de los países que forman ALBA. La larga entrevista publicada en italiano en Contropiano, como podrán apreciar, va en el mismo sentido de dar a la esperanza fundamentación científica. Por ejemplo, nos dice Vasapollo, “hablar hoy de la revolución en Europa no es una utopía, sino que significa regenerar el papel protagónico en las luchas de masas de los inmigrantes explotados, de los trabajadores temporales, los estudiantes y personas sin hogar, y a las que se les niega el mundo laboral y empresarial, y que deben y pueden reapropiarse del sentido de la historia”.

La pregunta fundamental que recorre la entrevista a Vasapollo es si el socialismo es el camino, y las maneras plurales de llegar al mismo. Para ello se detiene a analizar la experiencia de países de América Latina como Argentina y Brasil (protagonistas del auge económico que puede cambiar el equilibrio de poder político, económico y energético del planeta) y la de los países del ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América), con Cuba, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Nicaragua, donde movimientos inspirados por un carácter revolucionario y socialista llegaron al gobierno e inciaron programas de inversión social y nacionalización de grandes empresas. Como recordarán, Hugo Chávez inició junto al Gobierno de la Cuba de Fidel el surgimiento de ALBA en el 2004, para después irse extendendiendo a Nicaragua, Ecuador, Bolivia y las islas caribeñas de Antigua y Barbuda, San Vicente y las Granadinas. No hay duda que para el continente suramericano era una concreción -creciente y que fue dando cada vez más miedo al tenerse que tomar en serio- del Sí Se Puede, ya que hacía frente a nuevos retos, con éxito, y a los máximos desafíos. Frente a una globalización de la avaricia, ALBA empezó a tomar un significado fuerte como red de comercio que no se basaba en el lucro, sino en la solidaridad y la complementariedad de los recursos (originalmente era el intercambio de petróleo venezolano y médicos cubanos), y se rige por su propia moneda, el Sucre.

Sin embargo, en estas últimas semanas, los acontecimientos pueden ser preocupantes. No sólo murió el Presidente de Venezuela sino que fue elegido como Papa un argentino -Jorge Mario Bergoglio – que incluso más allá de cualquiera de sus responsabilidades o su silencio durante los años de la dictadura, ha hecho pensar con fundamento a muchas personas (entre las que me incluyo) en una nueva versión del modelo Wojtyla. Al margen de cuestiones más antiguas, si en su momento el gobierno del presidente Kirchner, en una sociedad democrática y progresista pero no marxista, hizo declaraciones en las que se afirmaba que el Papa actual se había aliado con la oposición a un gobierno democrático, las sospechas parecen justificadas.

Pocas personas podrán poner en duda, de buena fe, que cuando interesó demoler el bloque soviético, el Papa polaco y la Iglesia católica desempeñaron un papel central, y para ello bastaría sólo con las relaciones entre la Iglesia oficial y Solidarnosc. En la actualidad, en América Latina y con formas y estadios muy diferentes, hay gobiernos de transición al socialismo. Y otros gobiernos que, sin ser socialistas, juegan un papel importante antiimperialista, progresista y democrático Por ello no es improbable, opina Vasapollo, que se quiera que el nuevo Papa argentino represente un papel similar al de su antecesor Wojtyla para su región de origen. Encontraría como aliados, sin duda, el terrrorismo militar y de los principales medios de comunicación: a la Iglesia Católica le bastaría con intervenir despolitizando a los pueblos latinoamericanos (lo que equivaldría a desactivarlos en la lucha por sus derechos).

RivoluzioneFrente al modelo de la Unión Europa (y absolutamernte en sus antípodas) la construcción del ALBA para Vasapollo significa – dado el equilibrio internacional de poder- lo que Castro llama “el socialismo posible”. Desaparecida la Unión Soviética no hay un equilibrio de poder a favor de los movimientos anti-coloniales y comunistas. Y, sin embargo, ALBA está en el centro de los procesos constitutivos de socialización de los medios de producción, nacionalización de recursos – principalmente petróleo – y del sistema bancario, apostando por un sistema económico basado en la producción y el comercio solidario y complementario, y NO en la maximización del beneficio. Se trata, pues, de una transición hacia el socialismo que se construye sobre las ruinas del capitalismo, que sin duda sigue vivo.

Para poder captar mejor el espíritu de ALBA se debe entender que no se construye un socialismo basado en un modelo único para poderse exportar, como ocurrió en Europa en el pasado. Por el contrario, se trata de un socialismo con rutas, culturas, modelos diferentes: desde el socialismo comunitario Evo Morales a la revolución ciudadana de Correa, o el socialismo bolivariano en Venezuela, o el socialismo que se reclama al mismo tiempo de Marx y de Martí en Cuba. El punto que les une es la construcción de una sociedad que, en este período de transición, se puede definir como socialismo no de mercado, sino con el mercado que pone en cuestión, hasta lo más hondo, anteponer la consecución de beneficios empresariales a las personas, sus derechos y sus necesidades.

Algo parecido, a nuestra manera, deberíamos poder desarrollar en Europa (donde ya existen organizaciones de nuevo cuño que ponen a las personas, su vida, salud y derechos básicos muy por encima del afán de lucro de las grandes empresas privadas, y que no se resignan a perder las conquistas sociales duramente conseguidas) y en especial en esta Europa del Sur tan maltratada por las políticas de austeridad que nos hunden en la miseria. Seguramente la Syryza griega puede jugar un papel importante, ya que se trata simplemente de confluir en la osadía de las propuestas, el protagonismo de las personas frente a los mercanos, y la radicalidad del cambio. Hasta ahora, las declaraciones hechas por Alexis Tsipras siempre nos han permitido creer que los fundamentos del cambio eran cada vez más sólidos y aguantarían la construcción de una Europa alternativa. Pero el requisito adicional es que la gente siga movilizada y, cada vez en mayor número, convencida de que se puede. Entonces, nadie podrá ponerlo en duda.

Descendiendo a lo más personal, y como una muestra de mi optimismo antropológico, aquí tienen unas declaraciones hechas el verano del 2010, antes de participar en los proyectos de Reacciona, Actúa y Utopías, y anteriores también al estallido del 15M, aunque en la edición posterior de los amigos Oscar Martínez (photooscar) y Juan Linares, dotan al video del mejor de los finales.

 

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Movilización y perspectivas de ruptura democrática…

Las bandejas de entrada pueden contener pequeños tesoros. Hoy, por ejemplo, descubro que mi amigo Celes, ahora destacado “iaioflauta”, me manda estos “apuntes sobre dos años de movilización y perspectivas de ruptura democrática en el Reino de España”. Las firmas del texto (Luis Juberías · Edgar Manjarín · Quim Cornelles · Ayoze Alfageme · Celestino Sánchez) son todas de personas que merecen la máxima confianza. Y cómo Celes me pide “que rule” si lo veo interesante, aquí está mi contribución a que se difundan sus “letrillas de cosas que se piensan y que es bueno compartir…”

A Luis Juberías, Edgar Manjarín, Quim Cornelles, Ayoze Alfageme y Celestino Sánchez los podeis encontrar también en el Ateneu Roig, en Inflexió, o en el movimiento estudiantil. La ayuda de algunos de ellos fue fundamental para la creación y consolidación de Dempeus per la Salut Pública. El texto se ha publicado ya en SinPermiso y se traducirá al alemán para la revista de la Fundación Rosa Luxemburg.

El 19 de julio de 2012 muchos centenares de miles de personas salieron a la calle en 80 ciudades del Reino de España. Convocaban los dos sindicatos mayoritarios, pero también todo el resto del movimiento sindical (incluido el nacionalista), asociaciones profesionales de todo tipo, partidos, colectivos, asambleas de barrio y movimientos variopintos. Era impresionante ver a los policías como los manifestantes más activos y decididos. Según las encuestas, hasta un 80% de los ciudadanos, incluidos un 40% de los votantes del PP, simpatizaba con la convocatoria. Marcharon unidos contra un paquete de medidas aprobado por el gobierno del PP que incluía reducir el subsidio de desempleo, el aumento del IVA en los productos básicos y la eliminación de una paga extra a todos los funcionarios. Un tiempo atrás estas contrarreformas hubieran parecido imposibles, cierto, pero aún así sería iluso pensar que esta unión surgió de golpe.

¿Qué hay de la confluencia en las calles en la huelga general del 29 de marzo de 2012? Una huelga por primera vez coprotagonizada tanto por los sindicatos de trabajadores como por el movimiento ciudadano; con activistas y estudiantes jugando un papel clave en las acciones de bloqueo; con huelga de consumo; con acciones hacker, y una fuerte movilización en las redes sociales y en las calles. ¿Y en las movilizaciones por la sanidad, la educación y la universidad pública, por la defensa de derechos, contra los planes de destrucción del territorio? ¿Y en la marcha minera, impulsada por sindicalistas del sector de la minería? Son cada vez más los ámbitos de la vida social que se están politizando a medida que se ven acorralados por la crisis. De ese abrupto despertar en un lado y en otro surgen todo tipo de complicidades, sinergias, alianzas y gestos de solidaridad. No bastaría un análisis de unos pocos actores de la izquierda social para comprender la inclusividad de este proceso incesante de readaptación.

La ruptura del pacto de clases y la pérdida de legitimidad de las instituciones

Son tantos los cambios de escenario de un breve período a otro, que resulta difícil elegir, entre tantos, la situación que escenifique de forma más rematadamente diáfana la ruptura del pacto de posguerra, aquél que sigue a la derrota del nazi fascismo con una correlación de fuerzas favorable al movimiento obrero y con la amenaza del comunismo como alternativa. Lo que es indudable es que nos encontramos en el período de culminación del fracaso de las estrategias capitalistas que se pusieron en marcha, hace alrededor de tres décadas, para tratar de remontar la tasa de ganancia: remundialización de la economía, neoliberalismo (con sus privatizaciones y ofensivas antisindicales) y financiarización. Éstas dieron lugar al fortalecimiento de una oligarquía financiera y a la gran divergencia: los salarios reales se estancaron y la polarización de rentas aumentó sin parar. Ante la crisis del 2008, los últimos rescoldos de la autonomía de lo político, de la efectividad de la democracia limitada (y soberanía monetaria) que gozábamos en Europa occidental, se extinguen. La ruptura unilateral del pacto social por parte de los de arriba niega la base material (margen democrático para decidir políticas y garantía de derechos) y por tanto realidad, a la institucionalidad establecida. Reemerge el conflicto social en toda su crudeza.

En el Reino de España pueden señalarse al menos dos momentos especialmente significativos:

El 10 de mayo de 2010, el presidente Zapatero, que había afirmado que el Reino de España no estaba en crisis y que la banca española era la más robusta del mundo, que había coqueteado con políticas anticíclicas basadas en la inversión en infraestructuras, da un giro a su política y anuncia que para evitar una intervención de la Troika es necesario apretarse el cinturón. Dictamina una rebaja general de salarios a los funcionarios (un 5% de media) y anuncia una reforma que “flexibilice” el mercado laboral (abaratando el despido). Los sindicatos convocan huelga general el 29 de septiembre, que tiene un buen seguimiento y donde se experimenta con comités ciudadanos de apoyo en los barrios. No consiguen una rectificación del gobierno, pero consiguen sentarse a negociar y cerrar un acuerdo en la siguiente reforma: la elevación de la edad de jubilación a los 67 años. Es a principios de 2011. Vuelven a sentirse un actor institucional respetado en la concertación y se disponen a negociar la aplicación de las “dolorosas medidas” de la mejor manera posible en función de la correlación de fuerzas. Su argumentación pasaba por la necesidad de seguir la táctica del mal menor, pues, según ellos, los trabajadores y la ciudadanía no estaban dispuestos a movilizarse en grado suficiente para defender derechos, dado el miedo paralizante provocado por la crisis (análisis que se mostró completamente equivocado).

La segunda escena candidata a sentenciar y dar paso a la siguiente parte de todo este drama es la situación más reciente a la que nos referíamos al principio: El 20 de julio de 2012, el gobierno se compromete al Memorándum de Entendimiento, un documento firmado con los prestatarios de las ayudas (la Troika) para rescatar el sistema financiero español y que compromete al país a cumplir una serie de condicionalidades políticas que se centran en el recorte de derechos y la reducción del gasto público (entre las que se encuentran las que provocaron la respuesta del 19J). Este documento no es dado a conocer por el gobierno, se filtra a través de webs institucionales de otros países y tiene que ser traducido al castellano por plataformas ciudadanas. Días antes, mientras el presidente Rajoy presentaba en el Congreso el paquete de medidas que llevó a la convocatoria de la “movilización general” del 19J los diputados del PP aplaudían entusiasmados. Andrea Fabra, una diputada del PP, exclamaba ante el anuncio de la rebaja del subsidio de desempleo “Que se jodan”. Las redes sociales se incendiaban, las manifestaciones ante el Congreso y ante las sedes del PP (pero también del PSOE) se sucedían y #quesejodan se convertía en la consigna de quienes se oponían al paquete de medidas y al Memorándum.

Entre ambas escenas se ha hecho evidente la incapacidad, la corrupción y consecuente deslegitimación, de los actores (1) y del marco institucional surgido de la etapa de la Transición -remedo hispánico del estado social y democrático de derecho, expresión del pacto de clases tras la muerte de Franco. Se ha abierto, pues, un proceso de politización y movilización durante dos intensos años en los que gran parte del pueblo se ha lanzado a la calle y la izquierda organizada no ha podido seguir agarrándose a la táctica del mal menor. Un planteamiento de ruptura con un sistema institucional percibido como corrupto y caduco, una orientación a un cambio en el sentido de profundización democrática y a la garantía de derechos se convierte en el único posible (2).

La significación política del 15M

Repitámoslo una vez más: no sólo estamos asistiendo una descomposición de las instituciones, estamos asistiendo también a un proceso de movilización con el que poder establecer una negociación abierta sobre las reglas de juego. La movilización se reconfigura continuamente, pues se encuentra en el centro de un desarrollo de la redefinición de los consensos básicos y espacios sociopolíticos ante la erosión de las convenciones y la cultura política de la Transición.

En vísperas de las elecciones municipales, y tras varios meses sin que el descontento social encontrara cauce, llegó la manifestación del 15 de Mayo de 2011, convocada por las redes sociales (3), y tras ella la aparición del movimiento de las plazas (bautizado de los “indignados” por los medios de comunicación de masas), en que unas pocas decenas de personas acampadas fueron desalojadas de la Plaza del Sol de Madrid por la policía -hecho que fue el desencadenante de una masiva muestra de indignación popular hacia las políticas de recortes dictadas desde Bruselas y refrendadas por el gobierno español. “Democracia Real Ya, No somos mercancía en manos de políticos y banqueros”, el grito “Que no nos representan”, la crítica al bipartidismo (“PPSOE”) y a la injusta ley electoral, fueron –no por casualidad- las banderas del movimiento iniciado en mayo de 2011. La desobediencia civil frontal ante las instituciones pasó a convertirse en una actitud masiva. Basten unas pinceladas de la situación social en el Reino de España para entender el porqué de la movilización: un 25% de la población activa en situación de desempleo y uno de cada dos menores de 35 años (el resto inmerso en el trabajo precario), centenares desahucios diarios, aumento desorbitado de las tasas universitarias, recorte en los servicios públicos y conculcación de derechos, descubrimiento diario de escándalos de corrupción política y financiera…

Las interpretaciones al uso de lo sucedido suelen ser superficiales, cuando no condescendientes. Se tiende a identificar al movimiento sólo con las acampadas y con las asambleas, cuando no como un actor con el que interlocutar, con quien discutir, a quien aleccionar, a quien exigir. A nuestro entender, el 15M no es eso, ni tan siquiera el enjambre de grupos de activistas que darían continuidad a las movilizaciones de 2011, sino que lo entendemos como un impulso profundo de la sociedad, transversal, que recoge y da formas de expresión a las intuiciones básicas ante un salto cualitativo en el escenario sociopolítico. Por eso, es un devenir, una corriente de fondo que atraviesa todas las estructuras de la sociedad civil, incluidos los partidos y los sindicatos, que se han visto sometidos a intensos debates y cambios en su actuar. Expresa también una enmienda a la totalidad de todo tipo de tejemanejes tras los cuales se concentran los poderes económicos y políticos, así como la necesidad de construir colectivamente nuevas perspectivas para amplias capas de la sociedad, que han visto que lo impensable se volvía inevitable y que las viejas certezas se desvanecían en el aire.

Siguió una explosión de la movilización: el movimiento de las plazas y los centenares de acampadas, la proliferación de colectivos de activistas surgidos ex novo, la popularización del activismo en las redes sociales, la extensión de la PAH, la movilización internacional del 15 de octubre, una proliferación de las marchas por la salud, por la educación, de manifestaciones, de iniciativas diversas… Los índices de apoyo a la movilización estaban durante todo ese período en torno al 70% por lo bajo en los estudios demoscópicos. Fue y sigue siendo algo más que un síntoma. Supone además la apertura de prácticas de lucha social que descubren nuevas formas de organización y movilización de recursos materiales y culturales. La movilización de recursos a través de las redes sociales, el debate, la construcción colectiva de discurso y movilización a través de la proposición en twitter, la inundación de la red con virales, la desobediencia civil, la ocupación de espacios y vías públicas… son algunas de ellas.

Durante la huelga general del 29 de Marzo del 2012, convocada por todo el movimiento sindical, el objetivo anunciado de rechazar la reforma laboral y reaccionar frente al desmontaje de la negociación colectiva, fue la excusa para la expresión de un amplio rechazo político al rescate a los bancos, a los recortes y privatizaciones de los servicios públicos, sanidad y educación en particular. Coincidieron y se amalgamaron fuerzas diversas- no exentas de contradicción- y se empezó a perfilar, a partir de las mismas luchas que se han ido consolidando y mostrando como referencias, un programa de alternativas, que empezó a concretarse durante las jornadas del 12M15M.

Hacia la construcción de las condiciones de posibilidad de una ruptura democrática

Vislumbramos en los próximos meses tres dinámicas que deberían de retroalimentarse para cimentar las condiciones de posibilidad de una ruptura democrática: 1- La continuidad de la experimentación, la confrontación, la construcción de propuesta alternativa y la coordinación de las diferentes experiencias y expresiones de movilización (4), 2- la movilización sostenida impulsada por el movimiento sindical en confluencia con todo tipo de organizaciones e iniciativas, que ganará en masividad e intensidad, culminando con toda probabilidad en al menos una huelga general (5) 3- la apertura de un proceso de construcción de un movimiento político que dé expresión y perspectiva política al nuevo espacio político emergente orientado al cambio institucional y la garantía de derechos (6).

A modo de conclusión, pensamos que las nociones de proceso abierto y de construcción en función del hacer, de la praxis, son claves para entender la política en este período de inestabilidad caracterizado por la centralidad política de una movilización de las mayorías caracterizada por tres aspectos: orientación al cambio institucional, crisis de la táctica del mal menor y desarrollo de un clima de redefinición de los consensos básicos y espacios sociopolíticos.

Notas

(1) Los partidos de la izquierda y los sindicatos, en tanto que autoconcebidos y organizados en función de la representación de intereses o ideologías, son percibidos como piezas de ese sistema institucional en crisis y, por tanto, rechazados. Sólo desde la inmersión y el reacomodo a las lógicas de fondo de la movilización social en curso, lo que implica necesariamente un repensarse a fondo, pueden legitimarse y jugar un papel en el presente y futuro. (2) Para ilustrar esta orientación de la movilización social al cambio institucional, veamos la favorable acogida social que tuvo el gesto de los grupos de izquierda de abandonar el Congreso y ausentarse de la votación del paquete de recortes presentado por el gobierno el 19 de julio de 2012, rechazando ser cómplices y escenificando la ruptura institucional. Comparémosla con el rechazo a la opción de la izquierda en Catalunya de participar el 15 de junio del año pasado en la votación de los presupuestos de 2011 y defender la legitimidad del Parlamento (con recortes sustanciales en los servicios públicos, en especial los de salud y educación) ante el llamamiento del movimiento de las plazas a rodear y bloquear el Parlamento, a impedir que los diputados pudieran acudir para votar los presupuestos. (3) Durante todo ese tiempo, una serie de iniciativas, de grupos de activistas, habían ido cogiendo empuje. Ahí podemos destacar a la Plataforma de Afectados por la Hipoteca impidiendo desahucios, exigiendo la dación en pago de los créditos hipotecarios y defendiendo el derecho a la vivienda. También hemos de mencionar el activismo en internet del movimiento por la neutralidad de red. Ubiquemos también ahí las voces clarividentes e ignoradas de la izquierda política, social y sindical, así como la organización de la campaña de convocatoria del 15M a través de las redes sociales. A partir de abril la movilización contra los recortes en los servicios públicos, especialmente en sanidad, protagonizados por el recién estrenado gobierno de Catalunya, se desbordaba. Los trabajadores de los centros sanitarios dirigidos por sus comités de empresa protagonizaban cortes de carretera. Varios miles de sanitarios se echaban a la calle convocados por las redes sociales. La segunda semana de mayo la agitación social se podía palpar en el ambiente: multiplicación de iniciativas, protestas… El 14 de mayo, una masiva manifestación recorría las calles de Barcelona convocada por toda la izquierda política, social y sindical contra los recortes. (4) En este sentido, la construcción y el desarrollo de un Plan de Rescate Ciudadano que sintetice los principales objetivos expresados en la movilización es un paso fundamental en la maduración y eficacia del proceso de movilización, la construcción de consensos básicos y la consolidación de un nuevo espacio. (5) Tendríamos que recordar que los sindicatos, no obstante y hasta el día de hoy, se siguen sintiendo ante todo un actor institucional obligado a la responsabilidad y a la concertación. Ante un hipotético llamamiento – anhelado por una parte de la dirección del PSOE- a la unidad nacional expresado en un gobierno de unidad y una reedición de los “pactos de la Moncloa”, es posible que las direcciones sindicales tengan la tentación de aceptar “la rectificación” y de participar. Si esto fuera así, su deslegitimación sería muy fuerte socialmente y entre las bases sindicales. No deberían olvidar que la liquidación de los sindicatos y su capacidad negociadora es parte esencial del programa oligárquico de salida de la crisis. (6) Se hace imprescindible abrir una perspectiva política a nivel de Catalunya, a nivel estatal y a nivel europeo ante el hundimiento del bipartidismo (40% de intención de voto para PSOE y PP juntos en las últimas encuestas demoscópicas, siendo el PSOE el que más se hunde). La alternativa sería la dejación de un espacio político para su ocupación por la extrema derecha. Para que sea posible una salida europea, construir otra Europa, es imprescindible abrir un proceso de movilización de masas a nivel europeo. Ante las dificultades para que pueda haber una respuesta coordinada del movimiento obrero, o paralelamente si se avanza en este sentido, es necesario establecer una iniciativa que permita construir alianzas y práctica política. Desde sectores de activistas se está proponiendo, con buena acogida, la celebración de una consulta social sobre la deuda a nivel europeo.

 
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Publicat per a 7 Agost 2012 in Ciutadania/Política

 

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#12M-15M Ciutadans rebels

Un reportatge de la periodista, escriptora i blocaire Lali Sandiumenge que avui publica el diari Ara.


La mobilització ciutadana que va arrencar l’any passat no va néixer del no-res. El 15-M ha inspirat molts projectes però també ha potenciat iniciatives anteriors i n’ha après. La batalla social és molt àmplia i té molts fronts oberts: sanitat, habitatge, participació, transports o immigració. Molts catalans han dit prou i defensen els seus drets de protesta en protesta, però també de barri en barri i de blog en blog.

LALI SANDIUMENGE

L’Ateneu Roig de Gràcia està ple de gom a gom. Qui arriba tard, escolta des del carrer, tot i que plovisqueja. A pocs dies del primer aniversari del 15-M, es discuteixen els camins a seguir. A la taula, tres ponents: Javier Toret, de Democràcia Real Ja Barcelona (DRY); Ada Colau, membre de la Plataforma d’Afectats per la Hipoteca (PAH), i, atrapat al mig, un polític, Alberto Garzón, diputat d’Esquerra Unida. De fons una gran pantalla en què es van reproduint els tuits que es piulen amb el hashtag #caminosderebelion. El debat és presencial i virtual alhora, com el moviment: “#caminosderebelion, perquè no hi ha sortida ni més alternatives”.

Entre el públic, hi ha de tot. Membres de comissions del 15-M i dels ia-ioflautes , joves molt actius a la xarxa, activistes veterans i almenys un altre diputat. El 15-M té aquesta potencialitat: haver unit persones i col·lectius en una plataforma més àmplia, més enllà d’organitzacions clàssiques, i fer que tots se’n sentin part. L’atmosfera és d’entusiasme però inquieta el context repressiu creixent. L’acte s’ha obert recordant els detinguts durant la vaga general que estan en presó preventiva, i s’ha tancat amb una frase de Toret, molt aplaudida i piulada, en referència a les mobilitzacions per l’aniversari: “No hem de demanar permís per ser lliures, serem al carrer i serem invencibles”.

  • stop Adrià Alemany i Ada Colau són les cares més conegudes de la Plataforma d’Afectats per la Hipoteca / CRISTINA CALDERER

  • rebels Celes Sánchez, jubilat de 61 anys, i Quim Cornelles, aturat de 37, són dos veterans de les lluites socials / JORDI PIZARRO

  • ordenata Chris Moya, impulsor de la web Spain Revolution / CRISTINA CALDERER

  • metrome El David i el Manel, que no volen ser coneguts públicament, són dos dels promotors de Memetro / XAVIER BERTRAL

  • iaiaflauta Àngels Martínez Castells, de la plataforma Dempeus / PERE TORDERA

Toret, investigador social malagueny establert a Barcelona, va ser un dels primers que es van apuntar a DRY quan va néixer a Facebook el febrer del 2011. Un any després, assegura que “el 15-M no és un moviment més, és un paradigma nou”. Inspirada per l’ús de les eines digitals de les revoltes àrabs i per la lluita pacífica dels islandesos contra la voracitat del capital, DRY va impulsar la primera manifestació del 15 de maig.

El mèrit de DRY, i després del 15-M, és que va instar a la unió més enllà de les diferències (la plataforma es reclama apartidista i asindical, que no apolítica) i va donar cabuda a tots els malestars. Va qüestionar per primer cop la democràcia consensuada durant la Transició (“En diuen democràcia però no ho és”) i va articular un llenguatge directe i entenedor (“No som mercaderia en mans de polítics i banquers”). Com subratlla Celes Sánchez, un dels iaioflautes més hiperactius, “la gran sorpresa del 15-M va ser el procés de politització de centenars de persones amb una rapidesa brutal”.

Però, com en el cas de la Primavera Àrab, la mobilització no va néixer del no-res. El 15-M ha inspirat molts ciutadans però també ha acollit sota el seu paraigua moviments de protesta i iniciatives socials anteriors. Un exemple d’això és el mateix Ateneu Roig, que es va gestar el 2009 i es va posar en marxa el 2010. “No ens agradava com funcionava el sistema i crèiem que calien punts de trobada en l’àmbit social per canviar les coses”, explica Quim Cornelles, un dels impulsors. La idea era generar un espai de transformació social, participació i democràcia en què la ciutadania fos la protagonista.

Tot i que l’Ateneu Roig és un concepte més que un lloc físic, el seu local al carrer Ciutat Real de Barcelona s’ha convertit en un centre de reunió i reflexió. Els iaioflautes , un grup de jubilats bregats en la lluita antifranquista, d’esquerres i sindicalista, s’hi troben sovint per preparar amb discreció les seves “accions directes”. La primera va ser ocupar una oficina del Banco Santander. Una de les últimes, irrompre a la conselleria que dirigeix Felip Puig. Són una setantena, però els avis rebels , com se’ls anomena ja en anglès, tenen més de 9.500 seguidors a Twitter, han sortit a la premsa internacional i estan creant escola.

Però si es vol buscar un antecedent a l’esperit i les formes del 15-M cal retrocedir cinc anys fins a la manifestació en defensa d’un habitatge digne i contra la bombolla immobiliària que es va celebrar, curiosament, el 14 de maig del 2006 en moltes places espanyoles. Es va convocar anònimament per e-mail i es va difondre via SMS (les xarxes socials encara no havien arribat a Espanya).

“Per a sorpresa de molts activistes tradicionals, hi va anar molta gent, la majoria no polititzada”, recorda Ada Colau, una llicenciada en filosofia de 38 anys que ja era activa en el moviment antiglobalització. D’aquí va sorgir la plataforma V de Vivenda, que va enviar un missatge nou a través d’un nou mitjà. Els seus eslògans tenien la claredat i la frescor que amb el temps tindrien els de DRY: “No tindràs casa en ta puta vida”. Com DRY i les acampades, va apostar per una organització horitzontal, assembleària i per la protesta contínua al carrer. El moviment, a més, es va batejar així en referència a V de Vendetta , el còmic d’Alan Moore, i ja va fer servir la màscara de Guy Fawkes que ara ha popularitzat Anonymous.

Estafa generalitzada

De V de Vivenda va sorgir el 2009 a Barcelona la Plataforma d’Afectats per la Hipoteca (PAH), que uneix víctimes del que l’Ada qualifica com “una estafa generalitzada” i persones solidàries. “La PAH va començar a transcendir el novembre del 2010, quan vam organitzar la campanya per aturar els desnonaments. Ho vam gravar en vídeo i ho vam penjar a la xarxa. Es va començar a generar un petit imaginari en visibilitzar el que l’acció col·lectiva pot aconseguir. Però el punt d’inflexió va ser el 15-M, es va produir un encontre perfecte”, subratlla. La lluita està narrada al llibre Vides hipotecades, que Colau ha escrit a quatre mans amb Adrià Alemany, que és economista. Les dades són demolidores: cada dia es produeixen a l’Estat 212 execucions hipotecàries i 159 desnonaments. La PAH n’ha aconseguit aturar dos centenars.

El 15-M va insuflar vida també a Dempeus per la Salut Pública, un col·lectiu creat en temps de Marina Geli per denunciar el camí “privatitzador” del tripartit i que reuneix professionals de la salut, economistes, sindicalistes, acadèmics i associacions de veïns. El 15-M connecta molt amb un dels punts del seu manifest inicial, donar poder a la ciutadania. “De sobte va passar el que semblava molt difícil, que la gent s’atrevís a desafiar i a imposar-se, a posar-se dempeus per defensar el seus drets”, afirma l’exprofessora de política econòmica de la UB i presidenta de Dempeus, Àngels Martínez Castells. El 14 de maig del 2011, van participar en la manifestació unitària contra les retallades del govern Mas, i el 15, en la de DRY. “Quan ens pregunten si som del 15-M, diem que no som ni del 14 ni del 15, sinó del 29”, riu, posant de manifest un tret distintiu d’aquest col·lectiu: servir d’aglutinador i de pont entre les organitzacions convencionals i la rebel·lió ciutadana. “Som apartidaris”, subratlla Martínez Castells. “Intentem dignificar la política dignificant les persones, o al revés”.

El 15-M no només va potenciar iniciatives existents i en va aprendre, també va donar una possibilitat de participació política -ja sigui des del carrer o el ciberespai- a milers de persones que segurament formaven part a les enquestes dels desafectats . Aquest és el cas de Chris Moya, un desenvolupador de programari lliure de 33 anys que quan es van ocupar les places va posar en marxa la plataforma web Spain Revolutionamb un doble objectiu:donar veu a la gent normal i corrent i informar del que passava més enllà del missatge vehiculat per les institucions i els grans mitjans.

El Chris la va muntar aquella nit amb dos amics, Eli Bru i Atre, que, com ell, ja col·laboraven en projectes de cooperació i voluntariat. “Vinc del món de la informàtica pura i dura i no sabia on enfocar aquesta energia”, explica. Ho va saber així que va veure el hashtag #SpainRevolution amb què se seguien a Twitter els esdeveniments de Sol i Catalunya. Van comprar el domini i van donar espai virtual a les acampades i a tothom que no volgués callar. “Ara hi ha moltes plataformes, però vam ser els primers”.

Dels soviets a la xarxa

El clima de participació ciutadana en els afers comuns que va construir el 15-M encara continua. La lluita s’estén i es multiplica de barri en barri i de blog en blog i en molts àmbits sensibles: des de la sanitat, l’ensenyament i el transport a la immigració, com és el cas de la campanya pel tancament dels centres d’internament d’estrangers (CIE). Els seus protagonistes són persones i col·lectius però són sobretot nodes, connexions molt transversals i mòbils, i si alguns se n’han erigit en portaveus respon més a la necessitat dels mitjans de tenir interlocutors que a la seva mateixa dinàmica.

Tampoc és un moviment només de joves. Uneix veterans, com l’Àngels i el Celes, que tenen passat i memòria (ella va ser membre de l’Assemblea de Catalunya i ell diputat català); la generació de la Transició, i la que va néixer després de la Constitució del 1978 i que no s’hi sent representada. “No em sorprèn el que està passant. La lluita estudiantil en què vaig participar a finals dels seixanta i principis dels setanta era molt 15-M, ens organitzàvem en comitès, fèiem tancades…”, subratlla Martínez Castells, que recorda que la frase “Tot el poder per als soviets” de la Revolució d’Octubre no vol dir res més que el poder per a les assemblees.

La història és cíclica però la gran diferència de la revolta que va arrencar al nord d’Àfrica, va seguir a la Mediterrània i s’ha estès als Estats Units és internet i el seu potencial per construir intel·ligències col·lectives de forma viral. “La gent ha après a fer la revolució a la xarxa”, apunta Toret. Encara que sempre s’ha treballat en xarxa, com recorda Celes Sánchez, l’enorme eficàcia dels mitjans socials per connectar i mobilitzar persones s’ha demostrat a Tahrir, Sintagma, la plaça Catalunya o Wall Street. Els iaioflautes van ser de seguida conscients de la seva importància. El Celes es va apuntar a un “curs d’emergència” per aprendre a piular i ara difon des d’un iPad les accions del col·lectiu un cop han començat. Per preparar-les, prefereixen utilitzar els mètodes clandestins d’abans. És la manera d’estalviar-se problemes amb la policia.

Com l’Ateneu Roig, que organitza tallers per ensenyar a usar les eines d’internet per a l’activisme, Chris Moya participa també en iniciatives solidàries per formar col·lectius que no hi tenen accés. Internet, assegura, és clau per donar poder a la ciutadania. Per Martínez Castells, que disposa d’un blog, un dels seus grans poders és que està acostumant la gent a expressar-se sense autocensura. “És una escola d’aprenentatge. Quan vencem la censura personal conquerim quotes de llibertat col·lectives”, considera.

La tecnologia permet també difondre un nou llenguatge de dissidència que juga molt amb la creativitat, l’humor i el sarcasme. Ada Colau i Adrià Alemany ja el van fer servir fa uns anys, quan es van vestir de superherois de V de Vivenda -de groc i negre, a l’estil abella Maia- i van irrompre en els mítings de les eleccions catalanes del 2006. “Que no ens diguin que la solució és construir més, de cases n’hi ha un fotimer!”, va etzibar l’Ada a una Imma Mayol desconcertada. La performance tenia també com a objectiu enregistrar-la i penjar-la al YouTube.

També Memetro, nascut l’any passat com un projecte d’investigació de belles arts, uneix eines digitals i creativitat per denunciar d’una manera simbòlica que els transports públics de Barcelona siguin uns dels més cars d’Europa. El David i el Manel, dos dels promotors, un artista i un educador social, respectivament, de 27 anys, s’aferren fidelment a un discurs: el motiu pel qual molts usuaris no validen el bitllet és perquè pateixen un trastorn de memòria de simptomatologia clara. “Quan entres al metro, et vénen al cap la pujada de tarifes, la crisi, la corrupció política, que el sistema s’està ensorrant…”

Memetro, anomenat així per la fusió de me meto i la pel·lícula Memento , no promou directament la desobediència civil. De fet, està creant una associació que disposarà d’una “caixa de resistència” finançada pels membres per afrontar col·lectivament les multes. Segons els seus càlculs, en tocaria una d’anual per cap. L’objectiu, amb tot, és evitar-les i per això han posat en marxa a través de Twitter un sistema d’alertes ciutadanes de controls als transports que es reflecteixen en un mapa que es pot consultar per mòbil. Un exemple d’avís recent: “#memetroBCN ara 3R + 1S a línia vermella Universitat direcció Hospital de Bellvitge”. R, per revisors; S, per seguretat. Els vigilats són ara els vigilants, són molts i tenen més càmeres.

La xarxa és en gran part responsable dels trets distintius del 15-M: horitzontal, participatiu, descentralitzat. Com a Tahrir, sense líders i sense ideologies. Però la seva força pot ser també la seva feblesa. ¿Pot funcionar un moviment sense estructura i dirigents? L’interrogant i ara, què? que es va plantejar a l’Ateneu Roig té moltes respostes. La més unànime: seguir posant coses en comú, aconseguir petites victòries, vèncer el desànim que res no es pot canviar. La PAH és un exemple que sí, es pot. “Hem demostrat que la mobilització col·lectiva pot canviar les coses si primer ens ho creiem nosaltres”, subratlla l’Ada, que creu que ara el repte principal és pensar com donar continuïtat al moviment més enllà de les places i aposta per alguna forma d’organització, per molt horitzontal que sigui.

La presència d’un polític al debat va desencadenar una discussió necessària: els límits de la confluència (que no convergència , un mot proscrit) entre la rebel·lió ciutadana i les organitzacions clàssiques. Per Quim Cornelles, la confluència enforteix el procés. “Si hi ha un tema cabdal que podria fer confluir la lluita del 99,9% és la defensa de la sanitat pública, perquè ens afecta a tots”, apunta Martínez Castells. Colau defensa que els polítics, si volen canviar les coses, es juguin el tipus en el seu propi terreny. Toret creu que el sistema de partits “impedeix el canvi” i diu que ha arribat l’hora “de la reapropiació de la política per part dels ciutadans sense intermediaris”. La clau és reinventar la democràcia, apunta, i la xarxa ara ho permet.

El blog de Lali Sandiumenge és Guerreros del Teclado

 

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La rebelión es cosa también de los #iaioflautas. Yo soy #iaioflauta

Ahora que quieren impulsar las peores medidas contra la sanidad pública que perjudicarán de manera especial a las personas mayores y jubiladas, que se enteren de quiénes y cómo son los #iaioflautas… Y quedan avisados: los #iaioflautas no se rinden!

Para saber más, la web de los iaioflautas

 
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Publicat per a 18 Abril 2012 in Ciutadania/Política

 

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