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La Hipermedicalización: Conjurar la tristeza con píldoras

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(Resumen del reportaje realizado por Inmaculada de la Fuente en El País y que ha enviado Juan Pundik . El texto completo puede consultarse en Dempeus per la Salut Pública. )

Los antidepresivos se convierten en el principal recurso para pacientes con malestar emocional

Nadie le ha pedido explicaciones, pero prefiere estar ligeramente enferma a confesar que se siente infeliz. Sara entró hace unos días por la puerta de la consulta diciendo al doctor que se encontraba cada día más triste sin saber por qué y salió de allí con la receta de un conocido antidepresivo. No es algo excepcional. Sara forma ya parte de la estadística. Son muchos los pacientes aquejados de malestar emocional que, gracias a una medicación controlada, son capaces de asumir los claroscuros de su vida. Aunque lo suyo no sea una depresión. Por fortuna para ellos, porque la depresión clínica, endógena o exógena, es un mal profundo del que cuesta salir. Los antidepresivos más usados, desde la fluoxetina (el célebre Prozac) a los de última generación, se diseñan pensando en los enfermos reales. Sin embargo, la gran paradoja es que también se benefician de este arsenal farmacológico personas con leves cuadros depresivos o con dificultades emocionales. Personas que no deberían tomarlos en sentido estricto, pero que de hecho los consumen porque se los recetan.

Sólo el 20% de quienes toman antidepresivos sufre la enfermedad. La psicoterapia sería más eficaz, pero es cara para muchos pacientes. Sabemos muy poco de lo que pasa en la cabeza de la gente que se agobia. Uno de cada 10 adultos consume ansiolíticos de modo aislado o habitual.

“No me importa hacer autocrítica: no siempre los recetamos para los verdaderos enfermos, sino para pacientes con otro tipo de sufrimiento. Y lo hacemos así porque funcionan”, reconoce el psiquiatra del hospital Clinic de Barcelona Víctor Navarro. “No sabemos bien por qué les ayuda, porque es algo que no está avalado por estudios ni por la literatura médica, pero de hecho atenúa su situación”, añade. Pese a todo, hay especialistas que consideran que para una mayoría de pacientes esos fármacos o son inútiles o actúan como meros placebos. El debate está ahí: ¿deben los médicos exigir que se padezca una profunda depresión para recetar antidepresivos o debe extenderse su influencia a los que sufren una tristeza inexplicable o en algunos casos lógica por haber sufrido una pérdida real?

En muchos malestares subyacen problemas adaptativos. Todo el mundo se está adaptando a algo, a una nueva responsabilidad o relación, a un nuevo jefe. Pero junto a esa realidad, Eudoxia Gay, ex coordinadora de Salud Mental de la provincia de Córdoba, sostiene que crece también la sensación de que el sufrimiento o la excesiva dificultad resultan ya intolerables. “Falta mucho aguante. En vez de afirmar: ‘Me siento hecho polvo porque me han traicionado o mentido, o porque he fracasado, o me han prejubilado’, la tendencia es que se recurre a la enfermedad para borrar con un analgésico nuestros resentimientos, odios, inseguridades”, argumenta. “En parte, los responsables somos los sanitarios, al medicar ese malestar”, admite Gay, miembro del patronato de la Fundación Castilla del Pino. La psiquiatra piensa, sin embargo, que este culto al dios medicamento, esta atracción fatal por las farmacias, no es inocente. “Las mismas compañías aseguradoras no quieren hablar de tristezas y desánimos, por hondos que sean, y si se produce una baja al trabajo tiene que haber una enfermedad que la justifique”, continúa.

Aunque no dispone de datos contrastados, el psiquiatra del Clinic calcula que sólo un 20% de los que toman antidepresivos sufren la correspondiente enfermedad, mientras que a un 80% se les prescribe por distimia (ánimo bajo o trastorno depresivo leve) y problemas adaptativos.

¿Qué está pasando? A las consultas llega cada vez más gente cargada de problemas existenciales. “El riesgo es que no se elaboren los conflictos, y que surja una cronicidad en el cuadro depresivo. Y que al buscar la solución, surja la dependencia”, advierte la psiquiatra Eudoxia Gay.

La gama de psicofármacos, clasificados por familias, es amplia: antipsicóticos, ansiolíticos, antidepresivos, hipnóticos, antiepilépticos… De ellos, los más consumidos son los antidepresivos y los ansiolíticos. En una década, el uso de los ansiolíticos por excelencia, las benzodiacepinas, se ha duplicado. Aunque las benzodiacepinas no se recetan sólo para trastornos de ansiedad, ese es el uso más extendido de este tipo de fármacos cada vez más democrático. En uno de los últimos estudios facilitado por la Agencia Española del Medicamento, se menciona que uno de cada diez españoles adultos reconoce haber tomado algún medicamento de esta familia de forma esporádica o continuada. Entre los antidepresivos, uno de los principios activos más recetados en estos momentos es escitalopram. Pasada la fiebre inicial por el Prozac que aún subsiste, uno de cada tres pacientes a los que se les prescribe ahora antidepresivos toma probablemente un preparado de escitalopram. De cualquier modo, los más usados son los antidepresivos ISRS (inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina), de los que según los últimos datos disponibles se venden al año más de 15 millones de envases. Si a estos se suman los de otros antidepresivos, el consumo anual sobrepasa los 24 millones de cajas.

Sabemos muy poco de lo que pasa en la cabeza de la gente que se agobia. No sabemos bien qué alteración hay, sólo se ha visto que mejoran… Hasta que no se conozca bien la causa es arriesgado pensar en otras alternativas”.A veces el psiquiatra lo que hace es poner nombre al malestar. Ansiedad, depresión, son palabras de dominio público, alteraciones que le pasan a uno y también al tendero. “Lo fácil es caer en la automedicación.

Para Eudoxia Gay, psiquiatra destinada ahora al hospital Carranque de Málaga, uno de los problemas de hoy es que se está promocionado un tipo de valores, sobre todo a través de programas de televisión para adolescentes, en los que no se va a lo hondo, ni se acude a la introspección, a preguntarse quién soy yo. No se valora la inteligencia, ni al maestro, ni al que trabaja”. En muchos casos esto se produce porque no nos tomamos el tiempo de ver cuál es el problema. Hay que asumir que tenemos que pasar por etapas de tristeza, de pérdidas. ¿Por qué anestesiar ese estado? Hay que afrontar los duelos y aprender determinadas técnicas que nos van a ayudar a sobrevivir”.  “Es necesario también aprender a conocerse”.

PLATAFORMA INTERNACIONAL CONTRA LA MEDICALIZACIÓN DE LA INFANCIA
Juan Pundik
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Publicat per a 11 Mai 2010 in Salut

 

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La infancia bajo control

Juan PundikDempeus per la salut pública recibió esta información de Juan Pundik, presidente de la Plataforma Internacional contra la medicalización de la Infancia , que  merece, por el bien de los niños y niñas, y de una sociedad más libre y feliz, el máximo de difusión.

De:jpundik@comunicar.e.telefonica.net[mailto:jpundik@comunicar.e.telefonica.net]
Enviado el: martes, 04 de mayo de 2010 19:45
Para: ;
Asunto: ¿NIÑOS DELINCUENTES?
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La infancia bajo control

¿NIÑOS DELINCUENTES?

El viernes 30 de abril a las 22.30 y el sabado 1 mayo de 2010 a las 10:50 se proyectó por el canal ARTE + 7 de la TV francesa una película de 52´ de duración, niño bajo controlLa infancia bajo control, realizada en Francia por Marie-Pierre Jaury, en 2009, que sale al paso de un informe del INSERM (Instituto Nacional de la Salud y de la Investigación Médica de Francia), del 2005, titulado “Los trastornos del comportamiento en el niño y en el adolescente”, en el que presumían haber llegado a la conclusión de que era posible predecir que un niño travieso o desobediente pudiera llegar a convertirse en delincuente en la edad adulta y en consecuencia recomendaba detectar cualquier posible alteración en su comportamiento desde la guardería, para evitar que se convirtieran en futuros criminales. Entre los rasgos infantiles que permitirían predecir al criminal del futuro están la agresividad, el cinismo, la escasa docilidad o el bajo índice de moralidad. El informe fue utilizado como base de un anteproyecto de ley sobre la prevención de la violencia que preveía la creación de un carné de comportamiento que serviría para realizar un seguimiento del pequeño que, en caso de no ajustarse a los criterios de normalidad del Gobierno de turno, debería ser modificado con fármacos.

Afortunadamente el informe y el anteproyecto de ley provocaron una revuelta de numerosos pediatras, psicólogos psicoanalistas e intelectuales, y de muchas de sus instituciones, que acusaron al INSERM de querer promulgar la vigilancia generalizada  de los más pequeños,desde la edad de 3 años, bajo la influencia de la niño  controladopsiquiatría conductista anglosajona, legitimando así una ideología  “de la seguridad” que está en plena expansión. Una ideología fascista que pretende delirantemente localizar desde la primerísima infancia a los futuros delincuentes potenciales con el fin de prevenir lo que un diputado ponente denominó sus “comportamientos desviados”. Una peligrosa manera de ver las cosas que ya está determinando las politicas sanitarias y sociales en países como Canadá, Alemania y Gran Bretaña. La premisa de la que parten es que la delincuencia es una enfermedad reconocible desde la temprana infancia. de manera que los gobiernos con el apoyo de las neurociencias y de la psiquiatría deben poner a la infancia bajo estricta vigilancia.

Para las neurociencias a cada trastorno  le correspondería su detectable y comprobable molécula. niño medicadoLa etología, la neurobiología y la genética se dedican a investigar las causas fisiológicas de los comportamientos “antisociales”. Cada vez  se utilizan tests más irracionales para diagnosticar más precozmente la “anormalidad” de los ataques de cólera, de las angustias, depresiones, hiperactividad o de las dificultades para concentrarse de los niños. El objetivo es curarlos con diversos medicamentos, que la perversa industria farmacéutica aconseja, y que les son  administrados a los niños cada vez más frecuentemente, como el Prozac (fluoxetina), paroxetina, Ritalina (metilfenidato), ansiolíticos, antipsicóticos y antiepilépticos. Sustancias todas con reacciones adversas y consecuencias catastróficas. Apoderarse de objetos, no prestar atención, desobedecer, mentir y soltar agresividad se identifican como síntomas de esos “trastornos del comportamiento” clasificados por la biblia de la psiquiatría americana, el DSM (Manual Diagnóstico y Estadístico), entre más de 400 patologías.

Con claridad y concisión, la película entrevista a investigadores y profesionales de los diferentes países a los que esto concierne (también de Suiza y Bélgica) y escuchando los argumentos de ambas partes, intentan alertar sobre las falsas raíces científicas de esta totalitaria política de control y sus posibles consecuencias. (Agradecemos a Isabel Nuñez Salmerón la información sobre la emisión de la película)

En la sociedad planificada que describe, el psicólogo de Harvard, B. F. Skinner, creador del conductismo, el control de los seres humanos desde la infancia sería tan ‘científico’ que no se producirían disidencias con el orden establecido: “Podemos lograr un tipo de control bajo el cual las personas controladas, aunque estén siguiendo un código inimaginable en el sistema antiguo, se sientan, a pesar de todo, libres. Están haciendo lo que quieren, no lo que se les obliga. Esta es la fuente del tremendo poder del refuerzo positivo: no hay restricción y no hay rechazo. Mediante un cuidadoso plan cultural, no controlamos la conducta final, sino la inclinación a conducirse: los motivos, los deseos, las aspiraciones. Lo curioso es que, en ese caso, nunca se suscita la cuestión de la libertad”. (Walden 2)

Los profesionales que practican los TCC (Tratamientos Cognitivo Conductuales), los psiquiatras y los neurocientíficos se han constituido en la vanguardia ideológica de los que quieren controlar y someter nuestras vidas, nuestras conductas, nuestro pensamiento, nuestras elecciones y nuestros deseos a los intereses de los sectores dominantes. No todos los pertenecientes a las profesiones enumeradas, pero sí una gran mayoría. Aunque puedan no ser conscientes de ellos. El camino del infierno está empedrado de buenas intenciones.

PLATAFORMA INTERNACIONAL CONTRA LA MEDICALIZACIÓN DE LA INFANCIA

Juan Pundik Presidente

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Publicat per a 6 Mai 2010 in Salut

 

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Drogas legales para la infancia

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Miguel Jara publica en su blog una entrada que incide en un problema muy serio de nuestra sociedad. El abuso de medicalización, pero en este caso, referido a la infancia. Les recomiendo seriamente su lectura y que reflexionemos seriamente sobre qué estamos haciendo con las personas por las que tenemos que velar, y proteger.

Nos dice Miguel Jara que cuesta creer que un fármaco similar a la cocaína se recete a niños, perode hecho, el medicamento más recetado en España para el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) tiene como principio activo el metilfenidato. En España las marcas más recetadas son Concerta, Rubifen o Ritalina pero hay otra como Medikinet menos conocida pero con los mismos impresionantes efectos secundarios:

MEDIKINET
POSIBLES EFECTOS SECUNDARIOS SEGUN INFORMACIÓN DEL LABORATORIO FABRICANTE
Al igual que todos los medicamentos, el metilfenidato puede producir efectos secundarios:
• cambios notables del estado de ánimo o la personalidad
• manía
• trastornos psicóticos, como alucinaciones visuales, táctiles o auditivas o delirios
• palpitaciones, desmayo inexplicado, dolor de tórax, dificultad respiratoria (a veces son signos de una enfermedad cardiaca)
• parálisis o afectación del movimiento y la visión, dificultades para hablar (podrían ser síntomas de vasculitis cerebral).
Efectos en el crecimiento y la madurez
Cuando se usa durante periodos prolongados, el metilfenidato puede reducir la velocidad de crecimiento (aumento de peso y/o de estatura) en algunos niños.
Infecciones e infestaciones
Frecuentes: nasofaringitis
Trastornos de la sangre y del sistema linfático
Muy raros: anemia, leucopenia, trombocitopenia, púrpura trombocitopénica
Frecuencia no conocida: pancitopenia
Trastornos del sistema inmunológico
Poco frecuentes: reacciones de hipersensibilidad como edema angioneurótico, reacciones anafilácticas, hinchazón auricular, trastornos vesiculares, trastornos exfoliativos, urticaria, prurito, exantemas y erupciones
Trastornos del metabolismo y de la nutrición
Frecuentes: anorexia, disminución del apetito, reducción moderada del aumento de peso y talla durante el uso prolongado en la infancia
Trastornos psiquiátricos
• Muy frecuentes: insomnio, nerviosismo
• Frecuentes: anorexia, inestabilidad afectiva, agresividad, agitación, ansiedad, depresión, irritabilidad, anomalías del comportamiento
• Poco frecuentes: trastornos psicóticos, alucinaciones auditivas, visuales y táctiles, ira, ideación suicida, alteración del estado de ánimo, cambios del estado de ánimo, inquietud, llanto, tics, empeoramiento de los tics preexistentes o síndrome de Tourette, hipervigilancia, trastorno del sueño
• Raros: manía, desorientación, trastornos de la libido
• Muy raros: tentativa de suicidio (incluido el suicidio consumado), depresión transitoria del estado de ánimo, pensamientos anormales, apatía, comportamientos repetitivos, concentración de la atención en pocos estímulos.
Frecuencia no conocida: delirios, trastornos del pensamiento, estado de confusión
Trastornos del sistema nervioso
• Muy frecuentes: dolor de cabeza
• Frecuentes: mareos, discinesia, hiperactividad psicomotriz, somnolencia
• Poco frecuentes: sedación, temblor
• Muy raros: convulsiones, movimientos coreoatetoides, déficit neurológico isquémico reversible Síndrome maligno por neurolépticos (SMN; los informes estaban muy mal documentados y, en la mayoría de los casos, los pacientes recibían además otros medicamentos, por lo que no está claro el papel del metilfenidato).
• Frecuencia no conocida: trastornos cerebrovasculares (como vasculitis, hemorragias cerebrales, accidentes cerebrovasculares, arteritis cerebral, oclusión cerebral) convulsiones tónico-clónicas generalizadas, migraña
Trastornos oculares
• Poco frecuentes: diplopía, visión borrosa
• Raros: dificultades en la acomodación visual, midriasis, trastornos visuales
Trastornos cardíacos
• Frecuentes: arritmia, taquicardia, palpitaciones
• Poco frecuentes: dolor torácico
• Raros: angina de pecho
• Muy raros: parada cardiaca, infarto de miocardio
• Frecuencia no conocida: taquicardia supraventricular, bradicardia, extrasístoles ventriculares, extrasístoles
Trastornos vasculares
• Frecuentes: hipertensión
• Muy raros: arteritis y/o oclusión cerebral, frialdad periférica, fenómeno de Raynaud
Trastornos respiratorios, torácicos y mediastínicos
• Frecuentes: tos, dolor faringolaríngeo
• Poco frecuentes: disnea
Trastornos gastrointestinales
• Frecuentes: dolor abdominal, diarrea, náuseas, molestias estomacales y vómitos; sequedad de boca.
• Poco frecuentes: estreñimiento
Trastornos hepatobiliares
• Poco frecuentes: elevaciones de las enzimas hepáticas
• Muy raros: anomalías de la función hepática, incluido coma hepático
Trastornos de la piel y del tejido subcutáneo
• Frecuentes: alopecia, prurito, erupción, urticaria
• Poco frecuentes: edema angioneurótico, trastornos vesiculares, trastornos exfoliativos
• Raros: hiperhidrosis, erupción macular, eritema
• Muy raros: eritema multiforme, dermatitis exfoliativa, erupción medicamentosa fija
Trastornos musculoesqueléticos y del tejido conjuntivo
• Frecuentes: artralgia
• Poco frecuentes: mialgia, contracciones musculares
• Muy raros: calambres musculares
Trastornos renales y urinarios
• Poco frecuentes: hematuria
Trastornos del aparato reproductor y de la mama
• Raros: ginecomastia
Trastornos generales y alteraciones en el lugar de administración
• Frecuentes: pirexia, retraso del crecimiento durante el uso prolongado en la infancia
• Poco frecuentes: dolor torácico, cansancio
• Muy raros: muerte súbita de origen cardiaco
• Frecuencia no conocida: molestias torácicas, hiperpirexia
Exploraciones complementarias
• Frecuentes: cambios de la presión arterial y la frecuencia cardiaca (normalmente, aumentos), pérdida de peso
• Poco frecuentes: soplo cardiaco, elevación de las enzimas hepáticas
• Muy raros: aumento de la fosfatasa alcalina en sangre, aumento de la bilirrubina sanguínea, descenso delrecuento plaquetario, anomalías del recuento de leucocitos
Si considera que alguno de los efectos secundarios que sufre es grave o si aprecia cualquier efecto secundario no mencionado en este prospecto, informe a su médico o farmacéutico.
No dejen de ver en este material de youtube a niños y jovenes medicados con Ritalina (Metilfenidato) expresando sus opiniones sobre el tema.
Juan Pundik
Plataforma Internacional contra la Medicalización
de la Infancia
Presiden el medicamento más utilizado para el controvertido Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) tiene como principio activo el metilfenidato. En España las marcas más recetadas son Concerta, Rubifen o Ritalina pero hay otra como Medikinet menos conocida pero con los mismos impresionantes efectos secundarios:

• Cambios notables del estado de ánimo o la personalidad; manía; trastornos psicóticos, como alucinaciones visuales, táctiles o auditivas o delirios; palpitaciones, desmayo inexplicado, dolor de tórax, dificultad respiratoria (a veces son signos de una enfermedad cardiaca); parálisis o afectación del movimiento y la visión, dificultades para hablar (podrían ser síntomas de vasculitis cerebral).

Cuando se usa durante periodos prolongados, el metilfenidato puede reducir la velocidad de crecimiento (aumento de peso y/o de estatura) en algunos niños. Trastornos psiquiátricos muy frecuentes: insomnio, nerviosismo; o frecuentes como anorexia, inestabilidad afectiva, agresividad, agitación, ansiedad, depresión, irritabilidad, anomalías del comportamiento.

Vean este material de You Tube….

y sigan leyendo en el bloc de Miguel Jara.

Más infoEl libro La salud que viene. Nuevas enfermedades y el marketing del miedo (Península, 2009) explica en uno de sus capítulos cómo se crean enfermedades para abrir nuevos mercados con especial atención al mercado de medicamentos para los niños y jóvenes.

 
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Publicat per a 29 Desembre 2009 in Salut

 

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