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Repaso de puntos esenciales sobre la crisis

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1.- El capitalismo, al margen de otras consideraciones más esenciales, avanza en ciclos, con periodos de auge y depresión, que se agudizan cuantos menos mecanismos de regulación existan. La profunda crisis actual se debe tanto a la desaparición previa de regulaciones y vigilancia sobre las actuaciones del capitalismo financiero como a la tardanza en volver a poner límites al modo salvaje de operar del capital.

2.- El déficit público no es más que un mecanismo necesario y ampliamente respaldado por el keynesianismo para compensar las oscilaciones del ciclo económico para intentar remontar la economía lo antes posible.

3.- En tiempos de crisis la medida fundamental no puede ser la disminución del déficit (hasta una cifra supuestamente mágica del 3%) sino el relanzamiento de la economía (mediante la creación de empleo, disminución del número de personas desempleadas, asegurar actividad económica, mantenimiento de los servicios públicos…)

4.- El objetivo de disminución del déficit público es especialmente lesivo cuando disminuyen los ingresos estatales por eliminación de determinados impuestos para los más ricos (sobre el Patrimonio, por ejemplo) o se han bajado los tipos más altos de cotización que aseguran la progresividad del sistema fiscal (y se ponen obstáculos a que vuelvan a subir para las rentas más elevadas, mientras hay plena consciencia de bolsas importantes de fraude fiscal que no se combaten).

5.- Cuando disminuyen los ingresos y los gastos públicos, empeora la provisión de los servicios públicos y básicos para las personas con menores recursos que son cada vez más –y que por tanto más necesitan una enseñanza y una sanidad públicas y de calidad– de la misma manera que reciben peor trato y remuneración las personas que hacen funcionar en el día a día estos servicios públicos absolutamente imprescindibles.

6.- La calidad de la convivencia en la sociedad se deteriora al tiempo que lo hace también su calidad democrática cuando además se presiona desde las más altas instancias (léase Banco de España) para continuar las políticas de flexibilización laboral y hacer descender todavía más las condiciones y la remuneración de los trabajadores y trabajadoras con contrato (al tiempo que se precarizan también las condiciones de contratación).

7.-Se realimenta así el ciclo en la inestabilidad, puesto que como hemos explicado en ocasiones anteriores, los salarios insuficientes impulsan a nuevos endeudamientos privados que ponen la seguridad cotidiana de las personas, su casa o incluso la posibilidad de poder seguir unos estudios, bajo las condiciones de las cláusulas de concesión de los distintos tipos de créditos bancarios.

8.- De acuerdo con Juan Torres, los defensores de la desaparición de la deuda pública se callan cuando crece extraordinariamente la privada, y a pesar de que la deuda (tanto la pública cuando es financiada por ellos como la privada) es el gran negocio de los bancos. “Cuanto más deuda haya, más dinero ganan. Pero prefieren la deuda privada por varias razones. Primero,  porque hace que aumente la desafección ciudadana y que disminuya la fuerza y la calidad de la democracia. Segundo, porque no está manos del gobierno sino de miles y miles de personas que son mucho más indefensas frente a los bancos y eso les permite a éstos imponer condiciones más favorables a su negocio. Y en tercer lugar, porque de esa manera es más seguro que el gasto se dedique a los negocios que más interesa al capital privado y no a la producción de bienes sociales que es lo que principalmente financia la deuda pública de un gobierno democrático.”

9.- Siguiendo las reflexiones anteriores, “cuando se obliga a naciones que no son ricas a prescindir de la deuda se les está obligando a renunciar a la disposición de bienes y servicios de capital que requieren varias generaciones para financiarse y disfrutarse. Igual que una familia normal no podría financiarse una vivienda al contado, el capital social que necesitan las sociedades necesita endeudamiento. Por eso, eliminar el derecho de las naciones más pobres a endeudarse de modo racional y sostenible es condenarlas empobrecerse quizá para siempre. Lo necesario, por tanto, no es que haya endeudamiento sino que éste se financie de modo solidario y sostenible y no como un simple negocio especulativo o al servicio de los intereses de una minoría exigua de la población.”

10.- Tardan demasiado las medidas necesarias para poner coto y control a la especulación financiera. El desaguisado provocado por la falta de todo tipo de normas y de ética es tan grande que parece mentira que se necesita tanto tiempo para que las autoridades políticas reaccionen… Y si no lo hacen, no es por falta de soluciones, que las hay, y de bien antiguo.

Una de las primeras conclusiones que podríamos sacar de los puntos anteriores es que la explicación de toda la parálisis de los políticos frente a la crisis (o de las medidas absolutamente lesivas para la mayoría que toman cuando actúan) debe buscarse tanto en el sometimiento de la política a la economía como en algo que muchas izquierdas todavía niegan: que la relación entre el capital financiero y sus desmanes está íntimamente conectada con la lógica esencial y los intereses del capital no estrictamente financiero(es decir, que no existe una muralla de China que divida de forma radical el capital financiero del que no lo es, y que no existe por tanto, en las alturas, ningún enfrentamiento frontal entre lo que se conviene llamar capital financiero y capital industrial): El agravamiento de las condiciones salariales y el deterioro de los servicios públicos y las privatizaciones a que obliga el “adelgazamiento del estado” por la disminución del déficit, tiene un beneficiario directo en el capital privado no financiero que ve abiertas nuevas posibilidades de inversión rentables en lo que deja de ser atendido, con solvencia y calidad, desde el sector público.

… Seguramente vale la pena seguir reflexionando…

—-

Ver al respecto, Juan Torres: ¿Por qué el 3% de déficit público y no el 2 o el 7? Mentiras y verdades sobre los déficit y la deuda.

https://puntsdevista.wordpress.com/post/2010/05/10/carlos-berzosa-los-mercados-financieros-contra-la-democracia

Antoni Puig Solé: Set consideracions sobre la crisi econòmica a Espanya

https://puntsdevista.wordpress.com/post/2010/05/14/hipocresaa-y-prepotencia-hasta-la-nausea

 

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Si te matas, me suicidio

El amigo Fernando Comas, autor del blog Pharmacoserias a quien pronto podremos oír en Barcelona en una Jornada contra el Repago que está co-organizando Dempeus per la salut pública, me manda este texto de Héctor Abad Faciolince publicado en la edición digital de El Espectador.com. Seguramente Fernando estaba seguro que la historia me conmovería, como así ha sido. Pero no es eso lo que cuenta. Lo que importa es que desvela el tremendo impacto que puede llegar a tener la falta de servicios públicos que garanticen equidad, seguridad e igualdad de oportunidades (en este caso, poder asistir a la escuela sin representar una carga económica  para la familia).

La necesidad de que todas las personas puedan tener acceso a los servicios públicos fundamentales debería formar parte de nuestro acervo cultural y nuestros valores sociales; y la razón (nuestra razón individual y colectiva) debería entender con toda facilidad que debe existir  un sector público potente que asegure   –por el bien de la democracia– una mejor distribución de la renta y  el derecho universal a la salud y la enseñanza,  fundamentando en firme  la igualdad de oportunidades… Si así fuera, no sería necesario tener que leer o difundir artículos como el que siguen, simplemente porque los hechos que narra no se producirían.

Que las conquistas en enseñanza y salud se incorporaran a lo que se denomina “Estado del Bienestar” no es casual: el terrible MALESTAR social que implica su ausencia, su recorte (especialmente en tiempos de crisis) o su pérdida se refleja, desgraciadamente, en textos como éste:

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La historia es triste y muy simple. Sucedió hace 15 días en Bogotá. Ángelo González, un niño de 13 años, buen estudiante, tranquilo, alegre, para no tener que pagar el pasaje del Transmilenio, intentó colarse en el sistema saltando la barrera por un lugar prohibido. En ese momento llegaba el bus, que lo arrolló.

Su cuerpo quedó aprisionado debajo de las llantas, muerto. La falta fue del niño, no del conductor. Pero la falta del niño debe matizarse mucho cuando se piensa en lo que quería hacer: ahorrarle 1.600 pesos a su familia. Tres días después de la muerte trágica del hijo, su padre, Jorge González, enfermo de culpa y dolor, apuntó una pistola contra su pecho y disparó.

Si yo tuviera 13 años y viera que en mi casa hacen mucho esfuerzo para pagarme el pasaje del bus, intentaría colarme. Si yo fuera padre y un bus aplastara a mi único hijo porque él intentó ahorrarse el pasaje, que quizá yo le di refunfuñando por el alto costo del transporte, me darían ganas de matarme. Estoy de acuerdo con Ángelo y con Jorge: los dos hicieron algo que no es absurdo sino muy comprensible. Su historia me conmueve y lo único que espero es que esa tragedia sirva de algo.

Si Colombia creyera de verdad que la educación de todos los jóvenes —ricos y pobres— es fundamental para nuestro desarrollo, y para el pleno desarrollo de cada ser humano, tomaría una medida que no es impracticable para el presupuesto nacional: los estudiantes, todos los estudiantes matriculados en cualquier institución, entre los 5 y los 25 años, deberían tener subsidiado por el Gobierno su transporte. Estar matriculado debería equivaler a tener el transporte público pagado.

Echen números: si uno se gana 600 mil pesos mensuales y es padre de familia, la cuenta del transporte público para un hijo estudiante es la siguiente: 3.200 pesos diarios por cinco días a la semana: 16 mil. Por cuatro semanas: 64.000. Si tiene tres hijos (como era el caso de la familia González) en solo pasajes se van 192 mil pesos, y eso contando solo dos viajes al día y ninguno el fin de semana. Si los padres también toman el bus, la cifra sube hasta 320 mil pesos. Esta es una familia colombiana corriente: tres hijos, padre y madre, salario mínimo. Si un tercio del salario mínimo se va en el transporte de los hijos, si más de la mitad del salario mínimo se va en el transporte de la familia, es imposible sobrevivir. Es como si una familia que gana 6 millones de pesos al mes se gastara en el solo transporte 3 millones: sería desesperante, imposible de aguantar.

¿Cómo financiar el transporte a los estudiantes? No soy político ni legislador ni economista. Pero creo que costaría menos de lo que nos gastamos en balas de fusil, en corbetas, aviones de guerra y helicópteros artillados. Menos de lo que se roban los paramilitares metidos en las empresas de salud. Hemos crecido con la mentira de que Colombia es un país muy pobre. No es tan pobre. Es un país saqueado por los ladrones y por los corruptos. Cuando haya un gobierno nuevo que no robe y que esté interesado en la educación, cosas como esta que propongo se podrían hacer. Tenemos con qué.

En estos días, conversando con un campesino que ordeña vacas a 9 kilómetros de la cabecera municipal, éste me dijo que, aunque era gratis, él no podía mandar a sus dos niñas a la escuela. ¿Por qué? Porque la cuenta no le daba: 8 mil pesos diarios, por 20 días al mes, son 160 mil pesos. Como trabaja por horas, gana menos del mínimo. Las niñas no se pueden ir a pie. Tiene un buen motivo para no mandarlas. El Estado tiene que asumir al menos parte de este costo de la educación: el transporte. ¿Cómo? Sacándonos a los ciudadanos más pudientes, a través de impuestos, el dinero para pagarlo. Los estudiantes, todos, deben tener asegurado algún transporte público subsidiado. Es un mínimo acto de justicia social. Indispensable. Para que niños de 13 años no se vuelvan a matar por ahorrarse el pasaje; para que padres de 53 años no se suiciden por la pena moral.

* Héctor Abad Faciolince

 
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Publicat per a 4 Mai 2010 in Serveis Públics

 

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Las eléctricas y las privatizaciones

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En un rincón maravilloso de la Costa Brava llevan tres días sin luz, sin teléfono… Siguen hoy afectados más de 20.000 abonados (lo que significa muchas más personas porque hay que multiplicar por las que viven en cada casa). Sin embargo, Endesa, máxima responsable ahora de este desmán, sale con remilgos semánticos y pide que los medios de comunicación se abstengan de usar la palabra abonados. Según la empresa, se trata de “clientes”… Y como clientes, ya se sabe, se les puede tratar de cualquier manera. A fin de cuentas, las eléctricas privatizadas siguen siendo un oligopolio ¡y mandan! ¡Vaya si mandan! Vean ustedes cómo: ayer no atendieron por teléfono ni una de las 20 llamadas que hizo la televisión pública catalana para poder informar a la ciudadanía. Pero es más, personado el President Montilla en sus instalaciones (que no al revés) para informarse e instarles a proceder a las reparaciones con la máxima urgencia, el problema de falta de suministro sigue sin solución.

Para las personas mayores alojadas en residencias y para algunas clínicas se han conseguido algunos generadores, pero no llegan para todos. Ayer podía leerse en LV que Tom Sharpe, con su peculiar estilo sarcástico,  a sus 81 años no recordaba haber vivido “nada semejante, ni siquiera durante la Segunda Guerra Mundial en Inglaterra”. Se refería el escritor inglés, residente en Llafranc, a tener que subsistir sin electricidad, pelándose de frío y con el temor a pillar “una neumonía” que podría ser “fatal” en una Catalunya próspera y en pleno siglo XXI que se puso patas arriba por una nevada excepcional en lugares donde nadie ni nada – ni siquiera las gigantescas torres eléctricas de Endesa-están preparados para soportar. Todos los miedos de Sharpe – que expresó cuando apenas llevaba 24 horas sin luz-seguramente fueron compartidos por centenares de personas mayores, de madres y padres con hijos enfermos, y por miles de ciudadanos que, a medida que han pasado los días – tres interminables días ya-,han tenido que hacer una regresión al pasado, a aquellos tiempos en los que la gente vivía a la luz de las velas, cocinaba y se calentaba con la lumbre del hogar o congelaba los alimentos con bloques de hielo. …

También ayer, Jordi Miralles intervino en el Parlament de Catalunya en nombre de su grupo, ICV-EUiA para pedir al President Montilla “un major control públic” sobre las compañias electricas… Pues sinceramente creo que se quedó corto. Visto cómo se comportan, comprobado con tanto rigor que fallan reiteramente en el suministo de un servicio público de primera necesidad, aceptado por el Gobierno tan versallescamente el incremento de tarifas con la repercusión beneficiosa que ha tenido en los beneficios de las empresas y tan perjudicial para las personas de rentas bajas (que son la inmensa mayoría), lo mejor sería que vayamos pensando en nacionalizarlas de nuevo porque, al contrario de lo que nos querían hacer creeer:  ¡el mercado no funciona! Y mientras ellos se enriquecen y ni siquiera valen como empresarios, la gente carece de un servicio público fundamental.

Si volvemos atrás en dos errores manifiestos (y reconocidos o reconocibles): la eliminación del Impuesto sobre el Patrimonio y la pérdida de control economico sobre las compañías eléctricas, igual resulta que ZP puede echarse atrás también en la subida del IVA, que tanto va a perjudicar a las personas de menores recursos, y de paso llenamos las arcas públicas de los más ricos y de las grandes empresas con beneficios… ¿no sería éste un buen programa socialista?

 
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Publicat per a 11 Març 2010 in Serveis Públics

 

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Martín Seco: De nuevo, las privatizaciones

Es la primera vez en este blog que reproduzco un artículo de Martín Seco. Siempre me había parecido un economista que escribía especialmente bien. Pero en este trabajo explica con tan pocas palabras y con tanta claridad lo que han significado las privatizaciones del PP y del PSOE en España, lo poco que se ha ganado con ellas y lo mucho que se ha perdido, que no tengo porqué escribir nada diferente: el tema es fundamental, y lo mejor que puedo hacer es dejarles con su lectura.

 

De nuevo, las privatizaciones

Juan Francisco Martín Seco

Hay quien pretende arrimar el ascua a su sardina, aprovechar la crisis en su beneficio. La CEOE, alguna que otra institución y también bastantes creadores de opinión, utilizando la excusa del volumen ingente de paro que está generando la crisis, reclaman insistentemente el abaratamiento del despido. El Banco de España, por su parte y en la misma línea, saca a colación la inviabilidad del sistema público de pensiones y su necesidad de reforma, reforma que, como siempre, se orienta a reducir la prestación media. Últimamente ha surgido otro tema muy querido por las fuerzas económicas, el de las privatizaciones. Valiéndose del hecho de que como consecuencia de la crisis todos los países están incurriendo en cuantiosos déficits públicos, se alude a las privatizaciones como medio para paliar el desequilibrio presupuestario.

Lo cierto es que en España queda poco por privatizar. Primero el PSOE y más tarde el PP han reducido al mínimo el sector público empresarial, haciendo que todas las grandes empresas públicas pasen a manos privadas. Independientemente de ello, es erróneo afirmar que las privatizaciones puedan ser un medio para reducir el déficit público. Constituyen una venta de activos financieros y, como tales, no afectan a la cuantía del déficit, sólo a su financiación. Lo único que reducen es el volumen de deuda pública que es necesario emitir. Es más, a menudo el resultado es un incremento de los déficits sucesivos. Esto es lo que ha ocurrido con la venta de las grandes empresas públicas. El Tesoro ha dejado de recibir los cuantiosos beneficios que generaban, muy superiores a lo que hubiesen sido los gastos financieros de la deuda pública que se ha dejado de emitir.

Al vender empresas públicas tampoco se incrementa la solvencia de un país. Ésta no sólo depende de lo que se debe, sino también de los activos que se poseen. Las privatizaciones reducen, sí, el endeudamiento público, pero también el patrimonio del Estado, esto es, la posesión de importantes compañías, muchas de las cuales, como se ha podido comprobar, muy codiciadas por el dinero privado. Por otra parte, conviene tener en cuenta que los recursos que se orientan a la compra de las sociedades estatales muy rentables y sin apenas riesgo no se dirigen a ninguna otra inversión en la que el riesgo tenga que ser mayor. ¿No radicará aquí, en parte, la incapacidad de nuestra clase empresarial para invertir en sectores tecnológicos de futuro, refugiándose en los mercados cautivos de los servicios y en el sector de la construcción?

Además, no parece que lo que en estos momentos se necesite precisamente sea una política contractiva de austeridad y de reducción del déficit público. A pesar del generalizado voluntarismo de anunciar el final de la crisis, la crisis está lejos de terminar. Es desde luego prematuro y puede resultar enormemente contraproducente retirar los planes de estímulo económico. Nunca se repetirá bastante que en los momentos actuales la mejor forma de reducir el déficit a medio plazo es incrementarlo a corto para que la actividad económica se recupere, única manera de lograr el equilibrio presupuestario.

www.telefonica.net/web2/martin-seco

 

Visto en Estrella Digital.

 
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Publicat per a 21 gener 2010 in Economia crítica

 

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La ofensiva de los depredadores, o Ecofin… ¿por qué no te callas?

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La ofensiva de los escualos depredadores es insaciable… y no cesa. Aprobado el Tratado de Lisboa ya se pueden acabar de quitar la careta, abrir la boca  y demostrar al servicio de quién están las instituciones europeas. Ayer mismo, el Ecofin “invitó” de nuevo a la “grande bouffe”:  España debe reformar los sistemas de pensiones y salud “para disminuir el déficit anual un 1,5 puntos porcentuales del PIB,  adoptando las reformas destinadas a mejorar la calidad de las finanzas públicas mediante la eficiencia y la efectividad del gasto público”. Con la depredación de lo público, quieren obligar a cumplir el pacto de estabilidad en 2013 (que establece un máximo de déficit del 3%)… un pacto estúpido, formado por reglas estúpidas, que saltó por los aires con la crisis económica para ayudar masivamente a los bancos y a las grandes compañías financieras de la Unión Europea de la zona euro. Y conste que sobre la estupidez de las cláusulas del Pacto de Estabilizadad  también ha hablado Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economía en el 2001.  ¡Pero cuando comen los tiburones no importa que el Pacto y sus estúpidas normas salten por los aires!

En realidad, de lo que trata la propuesta del Ecofin es de privatizar, de abrir bandas de expansión a un capitalismo financiero que debería estar en el banquillo por la crisis económica y financiera y todas las atrocidades cometidas en los últimos 20 años. Lo que recomienda el Ecofin es que bolsillos privados se queden con las pensiones públicas y el sector público de la sanidad… y para ello resucita todas las excusas pseudo-tecnocráticas y todos los absurdos mandamientos de un neoliberalismo que si no se ha hundido ya es porque se ha tenido que tragar sus propias recomendaciones y dejar que le apliquen los remedios de los que abomina.  

La ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, ha tenido una reacción de manual. Por una parte, ha declarado que  “nuestro crecimiento potencial es mayor que el que estima la Comisión pero, en todo caso, haremos este esfuerzo. Este año 2010, ya está contemplado un esfuerzo fiscal correspondiente a 1,3 puntos del PIB. Y si tenemos que hacer un esfuerzo del 1,5, lo haremos”. Y, por otro lado, ha pedido “muchísima prudencia” a la hora de plantear un sistema de copago en el Sistema Nacional de Salud (SNS) que, en cualquier caso, debe ser reclamado por las comunidades autónomas ya que son ellas quienes tienen competencia en la materia. En cualquier caso, ha advertido (en simpatía con las declaraciones que hizo ayer Trinidad Jiménez en el ClubSiglo XXI)  que la universalidad de la Sanidad en España es “un elemento clave que no se debería perder“. Y recordó, además, que “cuando era responsable de Sanidad ya se planteó el tema, con un euro por visita”, recordó la actual titular de Economía, quien destacó que en aquel momento se argumentó que se trata de una medida que “disuade a quien no tiene dinero”.

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Al pasar en parte la “patata caliente” a las autonomías, el jefe de Servicio de Medicina Interna del Hospital Vall d´Hebron de Barcelona y presidente de la Comisión de Expertos del Govern de Catalunya que se reúne para la racionalización y financiación del gasto sanitario, Miquel Vilardell, no se ha resistido a la oportunidad de pasar a primer plano y “ha apostado por revisar la cartera de servicios sanitarios en aras de una mayor eficiencia.” Lo mismo, lo mismo que Boi Ruiz... ambos alineados contra los derechos a la salud pública!

Ahora veo que el título se queda incluso corto: ¡Hay tanta gente en este país que debería cerrar la boca para que hablara la ciudadanía, empoderada y en pie,  en defensa de sus pensiones, de la salud pública, de sus derechos tan duramente conseguidos!

Noticias vistas en PublicoEuropapress y Redacción Médica

 
 

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Cómo solucionar el déficit para las políticas de salud y financiar los servicios sociales

Hace unos días publiqué en “Punts de Vista” dos entradas que me parecen muy interesantes sobre los mecanismos de la crisis, la necesidad de poner limitaciones a los grandes bancos inversores y la implantación de la tasa Tobin. En “De Main Street a Wall Street” la autora, Ellen Hodgson Brown, explicaba el modo cómo funciona y siempre gana la gran banca. Y en la segunda parte, donde se ponía de manifiesto que la “Tasa Tobin es cada día más necesaria”, y apoyándose en Stiglitz, reivindicaba un impuesto sobre las transacciones de Wall Street y aledaños no sólo por el propio bien el capitalismo, sino para que el bienestar se repartiera por el mundo. Pues bien, pocos días después, en la Revista SinPermiso han editado este artículo que me parece acaba de perfilar los argumentos. Una alternativa posible, y mucho más que eso, necesaria para una política fiscal realmente redistributiva que tiene su aplicación también en la Unión Europea y en España. Una solución diferente, ya que no pasa finalmente porque “los pobres financien a los pobres”, sino porque a la financiación de la salud y los servicios de bienestar contribuyan los que realmente pueden sufragarlos, sin demasiado sacrificio por su parte...   Y una manera real y substancial de acabar con la denustrición y las desigualdades más flagrantes en el mundo. Vayan haciendo acopio de bibliografía….

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La necesidad de un impuesto sobre las transacciones financieras

Dean Baker

La pandilla de los halcones deficitarios, ya famosos por hacer desaparecer en la burbuja inmobiliaria 8 billones de dólares, que derrumbó la economía está en pie de guerra, ahora insiste sobre la urgencia de imponer un impuesto a las ventas nacionales. Proclaman que el país necesita urgentemente ingresos adicionales para hacer frente a los déficits presupuestarios previstos.

Si bien es posible que precisemos de ingresos adicionales en algún momento, todavía tiene más sentido imponer un impuesto sobre las transacciones financieras (FTT, por sus siglas en inglés), que afectaría principalmente a los bancos de Wall Street que nos dieron este desastre, que no imponer un impuesto al consumo de las familias trabajadoras. Podemos recoger grandes cantidades de dinero mediante el impuesto a la especulación de los ambiciosos de Wall Street sin que apenas afecte la suerte de las transacciones financieras que muchos de nosotros hacemos en nuestra existencia cotidiana.

La lógica del FTT es sencilla. Impondría un pequeño recargo a las transacciones de acciones, de futuros, los seguros derivados de crédito y otros instrumentos financieros. El Reino Unido impone actualmente un 0,25% sobre la compra o venta de acciones. Esto tiene muy poco impacto sobre la gente que compra acciones con la intención de mantenerlas durante un largo período de tiempo.

Por ejemplo, si alguien compra 10.000 dólares de acciones, pagará 25 dólares en impuesto en el momento de la compra. Si esta persona vende las acciones diez años después por 20.000 dólares, deberá pagar 50 dólares en impuestos. Los impuestos totales serían equivalentes a un incremento de 0,8 puntos porcentuales en el impuesto a las ganancias de capital.

Por el contrario, si alguien está interesado en comprar acciones a la una en punto para venderlas una hora después, este impuesto es probable que dé un buen golpe a los beneficios esperados. Lo mismo se aplica a la gente que está especulando en futuros, seguros derivados de crédito y otros instrumentos financieros.

Podemos obtener más de 140.000 millones de dólares al año mediante esta imposición a las transacciones financieras, una cantidad equivalente al 1% del PIB. Antes de buscar la aplicación de un impuesto sobre las ventas nacionales, o un impuesto sobre el valor añadido, como le gustaría a la pandilla de los halcones deficitarios, deberíamos insistir en poner en marcha en primer lugar un conjunto de impuestos a las transacciones financieras.

Un impuesto a las ventas nacionales afectará principalmente al consumo de los trabajadores. La gente lo pagará en todas las compras diarias (comida, ropa, medicinas); todo va a costar un poco más como resultado del impuesto a las ventas. La gente pobre y de medianos ingresos acabará pagando una proporción mayor de sus ingresos en este impuesto. Ello es a causa de que gastan una mayor proporción de su renta que los ricos y también porque gastan una mayor proporción de la misma en los Estados Unidos. Así como los ricos pueden tener la oportunidad de viajar exhaustivamente por Europa o por países no afectados por los impuestos a las ventas nacionales, bien poca gente de poca o mediana renta tendrá esta opción. Esta gente vive y gasta su dinero en los Estados Unidos.

Dado que el sector financiero es la fuente de los problemas presupuestarios y de la actual situación económica del país, es lógico que este sector soporte el peso de los nuevos impuestos que podamos necesitar. El colapso económico causado por la exuberancia irracional de Wall Street ha llevado a un gran aumento de la carga de la deuda del país. Parece justo que Wall Street se lleve la peor parte de los costes de la limpieza. Un FTT es la forma de asegurarse de que esto sea así.

En resumen, tenemos que decirle a la pandilla de los halcones deficitarios, muchos de los cuales ganaron su fortuna en Wall Street, que han de lentificar el ritmo. El país debe hacer frente a serios problemas de presupuesto, incluso aunque no sean tan malos como esta pandilla afirma. Sin embargo, si precisamos impuestos para hacer frente al déficit presupuestario, entonces Wall Street es el sitio por donde empezar. Después que hayamos puesto en marcha un impuesto sobre la especulación de Wall Street, si aún necesitamos más dinero, entonces podremos hablar sobre un impuesto que afectará principalmente a la clase media.

Visto en  www.sinpermiso.info. Traducción: Daniel Raventós

 
 

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La lucha por el agua: desde Barcelona a la Cumbre de Copenhague

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En Punts de Vista recogimos la lucha de los leoneses contra la privatización del agua. Era una lucha puntual, pero de una gran importancia estratégica. No hubo suerte, pero los leoneses se sienten orgullosos de haber librado la batalla. La necesidad de que el agua no sea una mercancía se sigue defendiendo en otras arenas. Hoy transcribo unas reflexiones publicadas en ecoportal.net cuando la Caixa de Pensions ya debe haber concluido la operación de venta  de sus acciones de Aigües de Barcelona (Agbar), compañía dedicada a concesiones de suministo de agua, certificación, inspección y salud, a la empresa Suez Environnement, que se está convirtiendo en el eje de un auténtico oligopolio en ese “mecado” que nunca debería haberse creado.  Vilaweb informó a finales de octubre que la Generalitat ya había sido informada del acuerdo, aunque ni el Ayuntamiento de Barcelona ni la Generalitat parecían ser demasiado partidarias del acuerdo. En el momento de dar la noticia se seguía negociando para que La Caixa asegurara el control de la distribución del agua en la ciudad –un servicio absolutamente estratégico, que nunca debería privatizarse– y mantendría un mínimo de entre un 20 y un 25% en Agbar, que a pesar de la nueva mayoría mantendría su sede en el peculiar edificio de la ciudad. Pero habrá que seguir lo que pasa, porque el negocio del agua es demasiado rentable, y Barcelona ya tiene experiencias notables en la lucha por el agua.

El mercado del agua es un oligopolio
02-11-09 Por Libio Pérez

La privatización del agua la pagan los consumidores, que tienen la suerte de tener el recurso hídrico al alcance de la mano. Porque un cuarto de la población mundial ni siquiera tiene acceso a aguas sanas; de hecho 30 mil personas en el mundo mueren a diario por esta causa. Habla un “guerrero del agua”.

Las cifras que entrega dan susto. Cerca de 1.500 millones de habitantes del planeta no tienen acceso a agua sana; en las últimas tres décadas han desaparecido unos 50 mil lagos y ríos en el mundo; muchos cauces de éstos llegan secos al mar como resultado de la industria forestal. Sólo en Estados Unidos cada persona que reside en una ciudad de gran tamaño gasta unos 800 litros de agua al día; aunque en ciudades como Los Ángeles (California) el promedio sube, porque hay que alimentar las casi 500 mil piscinas privadas que existen en la ciudad.

Riccardo Petrella es un economista italiano que en 1998 escribió “El manifiesto del agua” y dio municiones suficientes para crear una corriente planetaria en defensa de este recurso, al mismo tiempo que se transformó en una figura clave del movimiento altermundista.

Esa corriente mundial de defensa de los recursos hídricos lo trajo esta semana a Chile, donde tuvo como anfitrión al obispo de Aysén, Luis Infanti. El obispo, recalca Patrella, es el único prelado de la Iglesia Católica en el mundo que ha escrito una “Carta pastoral del agua”, donde levanta una férrea oposición a la construcción de represas en su región.

En Santiago, además de reunirse con autoridades de gobierno -como el ministro del MOP, Sergio Bitar, coordinador de la “Mesa del agua”- tuvo una cita con el ex Presidente Ricardo Lagos, en su calidad de enviado especial de la ONU para el Cambio Climático. Esta última reunión, para este promotor del pensamiento crítico, era muy importante. Su batalla en los próximos meses es que en la Cumbre de diciembre en Copenhague para el Cambio Climático entre en agenda el debate de sobre cómo hacer que el “oro azul” sea reconocido “como un derecho universal” y salga de la categoría de mercancía transable. Y dispara más cifras: 2.400 millones de personas viven sin servicios sanitarios; 3.000 millones sin sistema de tratamiento de aguas residuales. Resultado: 30.000 personas mueren todos los días debido a enfermedades provocadas por la ausencia de agua sana. La energía es importante para producir, pero sin agua no hay vida, repite.

“Es necesario luchar por alcanzar que la paz y la democracia se impongan decididamente en el porvenir de las sociedades, para evitar que el siglo XXI acabe convirtiéndose en el siglo de la guerra del agua”, advierte.

Y añade: El control sobre el uso de los recursos hídricos del planeta por parte de los “señores del agua” (Suez y su filiales en el mundo y Chile, Thames Water, RWE, Vivendi, Bechtel, Nestlé, Coca-Cola, Danone, etcétera) avanza a grandes pasos en todo el mundo gracias a la privatización y la mercantilización del agua.

-El agua ha sido privatizada en muchas partes del mundo, como en Chile, con el argumento de que el sector público no tiene recursos para las modernizaciones de los procesos de potabilización, y también por asuntos de gestión del sector, ¿por qué ahora la solución sería volver a estatizarla o nacionalizarla, en los casos cuya propiedad pasó a transnacionales?

-El argumento de la limitación de recursos financieros está en la base de la privatización, se dice que el Estado no tiene el dinero para hacerlo y que tampoco puede subir los impuestos. Dicen que sólo el capital privado puede hacer las grandes inversiones, para garantizar la distribución, para construir los canales, etcétera. Pero es un argumento falso, porque al final es el consumidor el que paga y financia las inversiones. Es el consumidor el que ve cómo cada mes suben sus cuentas. El Estado traspasa su responsabilidad a los privados y se exime de su responsabilidad con los ciudadanos. Los privados no sólo recuperan su inversión, también tienen ganancias. La privatización del agua sólo tiene argumentos que están en contra de los ciudadanos.

-¿De qué forma ha afectado la crisis económica global al recurso?

-La crisis financiera y económica ha impactado a través de una amplificación y reforzamiento del proceso de mercantilización del agua. Por tanto ha producido una mayor privatización de los recursos hídricos. Ahora el argumento es que el Estado está destinando recursos para reactivar la economía y por tanto no tiene recursos para administrar el agua. Los recursos ahora -dicen los gobiernos- son destinados a dar liquidez a los bancos, para que haya crédito, porque sin crédito no hay actividad económica. Agregan que no hay posibilidad de aumentar los impuestos, pues ello frena el crecimiento. También alegan que deben acelerar la asignación de recursos que lleguen a las empresas con capacidad de realizar inversiones y de producir ganancias, porque esas ganancias ayudan a pagar las deudas. Así se libera la capacidad del mercado para realizar nuevas inversiones; esa es la lógica capitalista en esta etapa de crisis. Como es necesario renovar los acuaductos -que en muchos países son muy viejos- de nuevo repiten que sólo los privados tienen los recursos para invertir. Por eso hay una nueva oleada de privatización del agua y su mercantilización.

-¿Es una lógica que no tiene salida?

-Lo que pasa es que si el agua es considerada una mercancía, se favorece la privatización; y si se privatiza el agua pasa a ser parte de un negocio. Pero hay otro impacto de la crisis actual, también amplifica la idea de la seguridad nacional del agua. Por ello el diseño supone la desalinización del agua de mar, la construcción de una nueva generación de represas y el reciclaje de aguas usadas. Algunas tienen resultados positivos.

-¿Es partidario de los proyectos de desalinización de aguas de mar?

-No me gustan las ideas de una nueva generación de represas y tampoco de la desalinización. Si fueran pequeñas represas para el consumo, y que preserven los ríos, no estaría mal; pero las represas, como en Chile, están destinadas a dar energía a los grandes proyectos mineros, destruyen los ríos y producen alta contaminación. En el caso de la desalinización es similar, las plantas son equivalentes en tamaño a la instalación de una refinería de petróleo, con un gran impacto ambiental, sin contar que requiere ser alimentada de grandes volúmenes de combustibles. Porque los costos de desalinizar en alta mar son todavía más grandes, por tanto necesariamente deben hacerse en la costa, con todas las consecuencias ambientales que ello implica.

-¿El uso de energía solar para producir agua desalinizada no es viable?

-La tecnología para hacerlo eficientemente requiere de perfeccionamientos que pueden demorar, según los técnicos entre 10 y 20 años, pero el impacto ambiental que se produce es ahora, como sucede en España, donde hay más de mil plantas. Pero las plantas desalinizadoras destruyen las costas. ¿No es más eficiente cuidar los lagos, los ríos, aprovechar las aguas lluvia que contaminar para producir agua dulce del mar? Las grandes empresas ya están destruyendo las fuentes de agua dulce de la tierra, ahora quieren ir por el mar. Eso no hay que permitirlo, porque al final esos costos también serán traspasados a los consumidores. El mercado del agua, como el de la minería y otros recursos, es un oligopolio. Ese paradigma económico debe ser combatido. www.ecoportal.net

Libio Pérez – La Nación – Chile

 
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Publicat per a 9 Novembre 2009 in Economia crítica, Serveis Públics

 

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L’Humanité en castellano habla de California

El desastre californiano

Traducido al castellano el lunes,27 de julio del 2009, par Caty R.

Estados Unidos. Al borde de la quiebra, el presupuesto del Estado de California anuncia recortes enloquecidos en todos los servicios públicos.

Un nuevo mito estadounidense está atrapado en la tormenta de la recesión. El Estado más rico, el más poblado, el más poderoso económicamente (independiente, sería la octava economía mundial), el estandarte de las nuevas tecnologías con la Silicon Valley, el más conocido gracias a Hollywood, California, acaba de aprobar un presupuesto catastrófico que arrojará a la pobreza a cientos de miles de personas.

El empleo en el sector público es el gran perdedor en el acuerdo que acaban de elaborar entre los dirigentes republicanos y demócratas del Estado. Afecta a todos los servicios. Se cerrarán escuelas para aumentar el número de alumnos por aula y se despedirá a los maestros ; seis campus de la UCLA, la Universidad de Los Ángeles, echarán el cierre ; desaparecerán las ayudas a los préstamos de 50.000 estudiantes mientras las tasas de matriculación baten récords, lo que implica, según Los Angeles Time, que miles de alumnos tendrán que renunciar a sus estudios. El presupuesto de educación, que ya perdió 1.100 millones de dólares (casi 800 millones de euros), se ve privado de otros 650 millones.

Los hospitales seguirán suprimiendo servicios y puestos de trabajo en esta cuarta reducción de crédito del presupuesto del Estado. Unos 230.000 funcionarios cobrarán tres días de salario por mes, cada vez menos, hasta junio de 2010, cuando se les despedirá, sin sueldo, durante un plazo indeterminado que podría llegar hasta un año.

Los salarios se pagarán con los reconocimientos de deudas, que los bancos se niegan a negociar porque el aval que se atribuye al crédito de un Estado prácticamente en quiebra es negativo. El presupuesto del programa del seguro infantil que el gobernador republicano Arnold Schwarzenegger quiere suprimir (ya lo hizo Bush y Obama lo restableció) ha perdido 650 millones de dólares a pesar de las protestas. El director de una asociación para el acceso de los pobres a la cobertura sanitaria, Anthony Wright, considera que « es una vergüenza ; millones de californianos vivirán más enfermos y morirán más jóvenes debido a esas reducciones ». Las condiciones para hacerse cargo de los expedientes serán mucho más duras, e incluso se suprimirán para decenas de miles de niños, ancianos y discapacitados (1).

Se cerrarán prisiones y se liberará a 30.000 presos. Los guardias perderán sus puestos de trabajo. Incluso se plantea vender el célebre centro de detención de los sentenciados a muerte, el islote de San Quintín. Los planes de construcción de viviendas (mientras crece el número de personas sin techo y familias arrojadas a la calle por no pagar sus créditos inmobiliarios), de carreteras y de obras de transportes públicos se posponen sin que nadie sea capaz de decir cuándo se podrá saldar el déficit de 26.300 millones, mientras el Estado ha perdido el 11,7% de sus ingresos en el primer trimestre debido a la baja actividad empresarial y al bajón del consumo. Y se anuncian más pérdidas. La tasa de desempleo, del 11,6%, es superior a la media del 9,5%. California no es una excepción en la lista negra de los Estados golpeados por la recesión originada por la demencia especulativa de Wall Street. Pero para Terminator Schwarzenegger, el compromiso cerrado en lunes por la tarde « globalmente, es un gran éxito ».

Nota de la traductora :

(1) ¡Y mientras tanto, Susan Boyle desplaza en el horario prime time televisivo al presidente Obama cuando éste iba a explicar su anunciada reforma del sistema sanitario !

http://www.20minutos.es/noticia/483…

http://www.humanite.fr/2009-07-22_I…

 
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Publicat per a 27 Juliol 2009 in Serveis Públics

 

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