RSS

Arxiu d'etiquetes: UE

Rajoy se niega a informar al Parlamento sobre el #TTIP

EL GOBIERNO NINGUNEA AL PARLAMENTO SOBRE EL TTIP

Han transcurrido más de tres meses desde que Cayo Lara pidió al Gobierno información sobre la negociación del Tratado Trasatlántico para el Comercio y la Inversión, el TTIP por sus siglas en inglés, sin que ni La Moncloa ni Exteriores le hayan contestado. La petición del coordinador general de Izquierda Unida (IU) y presidente del grupo parlamentario de Izquierda Plural pretende que los miembros del Parlamento español tengan los mismos derechos que los parlamentarios de otros Estados de la UE en el acceso a los documentos que están negociando la Comisión Europea y la Administración Estadounidense. La fecha que reglamentariamente tenía el Gobierno de Mariano Rajoy para responder expiró el 5 de febrero sin que este país, con portal de transparencia y puertas giratorias, el dirigente de izquierda haya obtenido respuesta.

Cayo_Lara_1Agosto_2013Lara constató una “evidente asimetría” en la información de los diferentes gobiernos europeos a sus parlamentos sobre la negociación del TTIP. Así, los parlamentarios alemanes del Bundestag tienen acceso a los documentos de las negociaciones relacionados con las ofertas de la CE a la Administración de EEUU. Y otro tanto ocurre con los 435 congresistas y 100 senadores estadounidenses, que además pueden disponer de copias impresas de las propuestas de sus representantes, incluidas las ofertas y demandas de acceso a los respectivos mercados. ¿Por qué los parlamentarios españoles han de ser tratados con inferioridad? Lara preguntó oficialmente al Gobierno si va a facilitar a los parlamentarios españoles los mismos derechos que tienen otros representantes democráticos en sus países o “les va a dejar desinformados hasta el último momento, como parlamentarios de tercera”.

La callada por respuesta al dirigente de IU confirma lo que afirmó Rafael Barret hace un siglo: “Cuánto más grave es el asunto, más lo tapan”. En este caso, el TTIP supondría la definitiva difuminación de la capacidad normativa del Estado para aplicar políticas distintas a los enunciados neoliberales, así como la privatización de la justicia al someter todas las discrepancias sobre las inversiones exteriores a procedimientos arbitrales privados. Dicho de otro modo: un gobierno no podría decidir un incremento del salario mínimo en su país si perjudicara a los inversores exteriores, que podrían recurrir la decisión a una instancia superior designada o no elegida democráticamente por los ciudadanos.

imagePero el TIPP, caballo de Troya del Estado social y democrático de derecho contra el que se ha movilizado la ciudadanía europea, contiene otros riesgos para gente que vive de su trabajo como la privatización de todos los servicios públicos excluidos de la reducida lista de los que no se pueden privatizar; la pérdida de derechos laborales, ya que EEUU sólo acepta dos de los ocho convenios fundamentales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT); la limitación de los derechos de representación de los trabajadores, y, entre otros, una mayor rebaja salarial futura si tenemos en cuenta el Tratado de Libre Comercio de América del Norte y los sueldos más bajos en México. Se comprende el silencio gubernamental ante la exigencia de información de Lara. Lo único que Rajoy deberá responder es la pregunta del socialista Pedro Sánchez en el pleno del Congreso del miércoles sobre cuánto han bajado los salarios desde que llegó a La Moncloa.

El Parlamento español dispone de un magnífico instrumento como es la Comisión Mixta de relaciones con la UE, a la que el Gobierno debería aportar a petición de Lara todos los documentos de la negociación del Tratado Trasatlántico. Pero si se examinan las reuniones (una al mes) de esta comisión desde septiembre de 2014 en que USA y UE aceleraron la negociación, no se hallará rastro ni mención del TTIP. Las comparecencias del secretario de Estado para la UE, Iñigo Méndez de Vigo y Montojo, barón de Claret, mano derecha del ministro Margallo, han soslayado una y otra vez la información sobre las negociaciones. Cierto es que los portavoces de los distintos grupos, con la excepción mencionada, tampoco se han esforzado en la exigencia de información y debate.

Luego ya, el Gobierno está apelando al silencio por respuesta para ocultar otras materias como los fallecidos en las cárceles en los cuatro últimos años, un informe que ha solicitado Gaspar Llamazares sin que el Ministerio del Interior se lo haya facilitado, o como la auditoría de los gastos personales del presidente de Enresa, Francisco Gil-Ortega, exalcalde del PP de Ciudad Real, designado para el cargo por indicación de la secretaria general del partido y presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, y principal valedor del proyecto de almacén de residuos nucleares en Villar de Cañas (Cuenca). Según las informaciones de la empresa, este político en compañía de su encargado de comunicación, Carlos Dávila, habría incurrido en abusos presupuestarios personales de varios miles de euros. Además habría realizado contrataciones arbitrarias. El responsable jurídico de la empresa pública, Jesús Moreno, calificó de “enriquecimiento injusto” las dietas y gastos de difícil justificación de Gil-Ortega, quien le cesó fulminantemente. La semana pasada el propio Gil-Ortega dejaba el cargo sin que desde noviembre, en que Cayo Lara solicitó la auditoría interna, el Gobierno haya contestado.

fuente: Cuarto Poder

 
1 comentari

Publicat per a 16 febrer 2015 in Economia crítica, Europa

 

Etiquetes: , , , , , ,

Ucrania y la cabalgada europea del fascismo

image

Después del resultado de la primera vuelta de las elecciones municipales en Francia, y la incomprensión y los graves errores de las izquierdas francesas y europeas ante el resurgimiento de la amenaza fascista, conviene leer a gente como Albano Nunes, uno de los grandes decanos de la política internacional partidaria que desde Portugal nos ayuda a comprender lo que está pasando por el simple método de poner de relieve lo que se pretende ocultar. Por ejemplo, que en el resultado del referéndum de Crimea (que la UE considera ilegal y merecedor de sanciones) se encuentra la memoria histórica de los crímenes del fascismo y un auténtico rechazo al mismo que va más allá del pueblo de Crimea, y se extiende también por Ucrania.

Un fascismo, nos advierte Nunes, que avanza por toda Europa sin disfraz, abiertamente arrogante y provocador, apoyado y organizado con la colaboración de servicios secretos “occidentales”. Y avergüenza de manera especial que el “apoyo” de esta Europa a un gobierno golpista, basado en la violencia y la persecución étnica, se deba en gran medida a que está dispuesto a firmar el leonino acuerdo con la U.E que rechazó acatar el gobierno legítimo -desencadenando con ello la zafia ingerencia de los USA, la OTAN y la UE.

Para Albano Nunes la situación de Ucrania sigue una deriva histórica que empezó en 1989, y no puede separarse de las derrotas de lo que se llamó el “socialismo real” ni de la cabalgada hacia el Este de un capitalismo desenfrenado. Desde la anexión de la RDA hasta la destrucción de Yugoslavia, todo ha valido: no se respetan las leyes internacionales en nombre de un supuesto “deber de ingerencia humanitaria” que sólo se aplica en el patio trasero de la UE (nunca de los USA) y que acaba por permitir el avance de la represión y de los fascismos por diferentes vías…

Nunes es perfectamente consciente del abismo que existe entre la ex-URSS socialista y la Rusia de las mafias capitalistas, así como del contenido de sus respectivas políticas externas y de defensa. Pero tampoco olvida que, como es hoy patente en Ucrania, los sectores más reaccionarios del capitalismo juegan de una manera cada vez más peligrosa al fascismo y a la guerra para superar su propia crisis y quebrar la resistencia de los pueblos y la gente trabajadora ante su ofensiva.

Si los pueblos de Europa no reaccionan con prontitud, inteligencia y dignidad, la historia se irá repitiendo y nos irá sometiendo, desde la farsa a la tragedia, causando más dolor y violencia… Y vuelta a empezar.

 
Deixa un comentari

Publicat per a 26 Març 2014 in Europa

 

Etiquetes: , , ,

Las tasas de paro en España en relación a la UE: ¿nadie se siente culpable? ¿nadie siente vergüenza?

Esta mañana se ha hecho pública la tasa de paro en España: se cierra el 2011 con una cifra récord que aumenta hasta las 5.273.600 personas. 577.000 personas perdieron su empleo el pasado año. Según la Encuesta de Población Activa (EPA) del último trimestre del año pasado, el paro representaba el 22,85% de la población activa. Y para mayor pesadumbre, según el Banco de España que es perito en dar malas noticias y malos consejos, no se volverá a crear empleo hasta la mitad del 2013. Hay que remontarse a 1995 para encontrar unas cifras similares. Entonces, la tasa de paro se encaramó hasta el 23,49%, si bien el número total de parados era menor ya que el peso demográfico de España era menor.

En Catalunya y para el conjunto del año, el paro creció en 88.700 personas, un 12,91% más que el año anterior y alcanza el 20,5% de la población activa. En el País Vasco las cifras son mejores (12,6% de paro), como también en Navarra (13,8%) y Cantabria (15,9%). En el otro otro lado de la horquilla, el paro azota el sur: Andalucía (31,2%), Canarias (30,9%) y Extremadura (28,5%). El hecho más desgarrador es que, en esta situación. un millón y medio de familias carecen de todo tipo de ingresos, y en el último trimestre se han añadido 150.000 más.

El PP parece decidido, pues, a seguir batiendo records, aunque sea a costa de dejar a familias enteras sin medios dignos de subsistencia, atentar contra la autoestima de las personas, desestabilizar en lo más profundo la vida cotidiana de la ciudadanía. Antes, en Europa, se juzgaba la inclinación más o menos socialdemócrata de los gobiernos por si anteponían el paro a a inflación, o viceversa. Después del Tratado de Maastricht –y en especial con las últimas imposiciones neoliberales– parece que no haya en España políticas de creación de empleo (ni siquiera empresarios dignos de este nombre) y que desde el sector público se contribuye por distintos medios (todos ellos letales) a aumentar el número de parados: por todo lo que he podido leer y aprender de política económica, no sólo no se hace nada para reducir el paro, sino que de hecho, se fomenta. ¿Cómo pueden los responsables de velar por el “bien común” hacerse cómplices de la peor política económica para los seres humanos, y seguir mirándose al espejo?

Y cuando la condena no es al paro, sí lo es a la más absoluta precariedad: Después de las disminuciones de plantilla de funcionarios y “asimilados”, ayer jueves, la vicepresidenta Joana Ortega de UDC, informaba que el Govern de CiU reducirá este año un 15% del salario y de jornada laboral a los 7.103 interinos que trabajan en la Generalitat en ámbitos administrativos y técnicos para garantizar la “sostenibilidad” del sistema, a pesar de no haber llegado a ningún acuerdo con los sindicatos de la función pública.

Nuestro paro y nuestra precariedad nos ponen en la cola de la UE. Vean el último gráfico de Eurostat por lo que a tasas de desempleo se refiere, en este caso referidas a noviembre del año pasado, cuando para la eurozona, la tasa media de desempleo fue del 10,3%, y para el conjunto de la UE-27 en el 9,8%, prácticamente sin cambios en comparación con el mes anterior.

Eurostat calcula que 23.674.000 hombres y mujeres en la UE-27, de los cuales 16.372 millones se encontraban en la zona del euro, estaban desempleados en noviembre de 2011. En comparación con octubre de 2011, el número de desempleados aumentó en 55.000 en la UE-27 y en 45.000 en la zona del euro. En comparación con noviembre de 2010, el desempleo aumentó en 723.000 personas en la UE-27 y en 587.000 personas en la zona del euro.

Entre los Estados miembros, las tasas de desempleo más bajas se registraron en Austria (4,0%), Luxemburgo y los Países Bajos (ambos 4,9%), y la más alta en España (22,9%), Grecia (18,8% en septiembre de 2011) y Lituania (15,3 % en el tercer trimestre de 2011). En comparación con hace un año, la tasa de desempleo disminuyó en catorce Estados miembros y aumentó en trece. Los mayores descensos se registraron en Estonia (del 16,1% al 11,3% entre el tercer trimestre de 2010 y 2011), Letonia (18,2% a 14,8% en tre el mismo periodo) y Lituania (18,3% a 15,3% también entre el mismo periodo). Los mayores incrementos se registraron en Grecia (13,3% a 18,8% entre septiembre 2010 y septiembre de 2011), Chipre (6,0% a 9,1%) y España (20,4% a 22,9%).

Entre noviembre de 2010 y noviembre de 2011, la tasa de desempleo para los hombres aumentó de 9,8% a 10,0% en la zona del euro y del 9,5% al ​​9,7% en la UE27. La tasa de paro de las mujeres aumentó del 10,3% al 10,7% en la zona del euro y del 9,7% al 10,0% en la UE27.

La vergüenza más grande, el fracaso más estrepitoso: En noviembre de 2011, 5.579.000 personas jóvenes (menores de 25 años) estaban desempleadas en la UE-27, de las cuales 3,4 millones se encontraban en la zona del euro. En comparación con noviembre de 2010, el desempleo juvenil aumentó en 335.000 en la UE-27 y en 207 000 en la zona del euro. En noviembre de 2011, la tasa de desempleo juvenil fue del 22,3% en la UE27 y del 21,7% en la zona del euro. En noviembre de 2010 fue 21,0% y 20,6%, respectivamente. Las tasas más bajas se registraron en Alemania (8,1%), Austria (8,3%) y los Países Bajos (8,6%), y la más alta en España (49,6%) en la que uno de cada dos jóvenes no encuentra trabajo,, Grecia (46,6% en septiembre de 2011) y Eslovaquia (35,1%).

En noviembre de 2011, la tasa de desempleo fue del 8,6% en los EE.UU. y de un 4,5% en Japón. Y éste es el gráfico de la vergüenza para los responsables de la política económica en España –del que no puede eludir tampoco su responsabilidad los grandes empresarios españoles.

 
7 comentaris

Publicat per a 27 gener 2012 in Economia crítica, Europa

 

Etiquetes: , , , ,

El PP humilla al govern de CiU (no confundir con Catalunya)

ceremonia de vasallaje medieval

Siguiendo con lo que les contaba ayer, el govern “dels millors” parece estar haciendo aguas por todas partes. A la torpe avaricia de algunos de sus hombres mejor colocados en sectores clave como la salud, cabe añadir la necesidad casi obsesiva de que el President Mas tenga que desmentir más de tres veces antes de que el gallo cante de que el voto afirmativo de su grupo en el Congreso a los recortes de Rajoy se deba al duro chantaje al que le someten sus interlocutores del PP.

Mas ha preferido decir que se trata de un depósito de confianza “a corto plazo”, pero aunque la terminología contable esté (por desgracia) tan de moda, no cuela. Para nada. Su presunto as en la manga (la convocatoria de elecciones anticipadas cuando sólo hace un año que tomó posesión de la Presidencia de la Generalitat) es de hecho el reconocimiento de un fracaso estrepitoso. Y del reconocimiento de cesiones muy difíciles de tragar. Por ejemplo, la nacionalista CiU ha hecho saber, por boca de su portavoz Jordi Turull, que puede llegar a acceptar un “control técnico” de los presupuestos de la Genralitat por parte del Estado… y aunque después afirma que no aceptará “control político” por “control técnico”, me pregunto ¿no han eliminado ya toda diferencia al aceptar el tutelaje claramente “político? (Como de hecho es también CONTROL POLÍTICO el que la Unión Europea va a ejercer sobre los Parlamentos de los Estados miembro).

En el habitual publireportaje de esta mañana de TV3, una más que satisfecha Alicia Sanchez Camacho (partidaria del co-repago sanitario, como es lógico en ella, y soltando topicazo tras topicazo) explicaba cómo acabaría siendo el próximo Presupuesto de Catalunya a partir de las enmiendas que como PP presentarán-impondrán, e insistía en lo absurdo de convocar elecciones en Catalunya. ¿Para qué? Teniendo atado corto al govern de CiU, el “ultracentrista” PP está consiguiendo que Artur Mas acate sus políticas y cargue con el desprestigio que acarrean… Y ni siquiera procuran amañar una mínima coartada para CiU en lo que a sus reivindicaciones políticas fundamentales se refiere, como el Pacto Fiscal del que CiU hizo, hasta la náusea, bandera electoral. Alicia Sánchez Camacho ya ha dicho esta mañana, en su tono habitual tan poco amable, que: “Rajoy ya dijo que se puede hablar del pacto fiscal, pero no es la prioridad a corto plazo”.

Resumiendo, los dirigentes del PP no han podido dejar a Artur Mas en peor lugar: le hacen pagar el desplante del no apoyo en la investidura obligándole a votar unas medidas que habían calificado reiteradamente de “muy nocivas para Catalunya”… y arrastran por el fango cuanquier alegato de “coherencia” convergente. Dejan para otras épocas sentarse a hablar de Pacto Fiscal, y en cambio obligan a CiU a escenificar otro juramento medieval de lealtad –aunque Mas nos asegure, con un hilo de voz, que puede tener un corto plazo de vencimiento. Pero, si nadie lo remedia, el chantaje del PP sobre CiU llegará hasta las próximas elecciones –sean cuando sean– porque a los peligrosos fiascos en Sanidad hay que sumar el creciente descontento de la ciudadanía, las manifestaciones y protestas continuadas de los funcionarios de prisiones y de los trabajadores y trabajadoras contra los injustos ERE, e incluso la negativa de los farmacéuticos a ser los hipotéticos “cobradores” del euro por receta, etc…

Con este saludable panorama insurgente en las calles ¿creen ustedes que CiU es suficientemente valiente como para volver a llamar a la gente a las urnas?

 
5 comentaris

Publicat per a 13 gener 2012 in Ciutadania/Política

 

Etiquetes: , , ,

Alejandro Nadal: Ocupar el G-20

No parece mala idea ocupar estas instituciones que cuando son operativas sólo sirven para incrementar el malestar y el malvivir de las personas. Ayer, los líderes de la UE encabezados por este binomio también contradictorio al que llaman Merkozy, demostraron una vez más que no sirven ni para llegar a los más mínimos acuerdos en tiempos de urgencia (lo han dejado para el miércoles), mientras Sarkozy y Cameron ofrecen peleas de patios de vecinos poniendo de manifiesto su auténtica talla de mini-estadistas. Todas las baterías parecen apuntar ahora a Italia (España ser porta bien, dicen, animados ante la perspectiva de que Mariano Rajoy seguirá siendo buen monaguillo, mientras que ya no soportan a Berlusconi…) Ante todo este lamentable espectáculo, las opiniones de Alejando Nadal publicadas en La Jornada de México y SinPermiso, nos permiten seguir construyendo alternativa inteligente.

“Los manifestantes que ocupan Wall Street demandan la aplicación de un impuesto de uno por ciento sobre todo tipo de transacciones financieras. Esa es una bandera que se traduce en un mensaje claro. El capital financiero ha efectivamente dominado las prioridades de política económica en las últimas tres décadas. Es el progenitor directo de esta crisis, la Gran Depresión II. Llegó el momento de ajustar cuentas, literalmente.

Según Adbusters.org, grupo que estuvo desde el principio en la ocupación, durante la próxima reunión del G-20 en Francia nuestros líderes deben aprobar este impuesto. La razón es que ese impuesto reduciría la velocidad con la que diariamente se mueven 1.3 billones de dólares en el casino de la economía global. Además, el monto recaudado permitiría financiar todos los programas sociales y ambientales que pueda usted imaginar.

En realidad, la magnitud de las transacciones financieras es mucho mayor. Los datos del Banco de Pagos Internacionales en Basilea indican que el mercado mundial de divisas rebasa los 4 billones diarios, lo que representa 5 por ciento del PIB mundial para un año completo. Eso es equivalente a multiplicar por 34 el valor del flujo mundial de comercio de bienes. Es también el mejor indicador sobre el grado de autonomía del sector financiero.

En ese contexto, resulta algo extraño el llamado a nuestros líderes del G-20. Ciertamente no son nuestros. Son los siervos del capital y, en especial, de su fracción financiera. Pero valga la licencia retórica, con tal de articular alrededor de una meta clara la diversidad de opiniones y grupos que hoy se aglutinan alrededor del movimiento Ocupa Wall Street.

La verdad es que el G-20 se reunirá bajo una nube negra. Hace unos días las agencias calificadoras volvieron a las andanzas. Moody’s Investors redujo la calificación de la deuda italiana argumentando un incremento material en el riesgo financiero para países de la eurozona con altos niveles de endeudamiento. La calificación pasó de Aa2 a A2, un nivel inferior al de Estonia. Ya el 19 de septiembre, Standard and Poor’s había aplicado una reducción similar. El efecto inmediato fue el aumento del costo del financiamiento en los mercados de capital. Para calmar a los mercados el gobierno italiano ya anunció medidas adicionales de austeridad, lo que profundizará la recesión (el pronóstico de crecimiento para 2012 bajó de 1.3 a 0.6 por ciento). La recaudación caerá y aumentará el endeudamiento. Con ese círculo vicioso, Italia estará en el centro de la crisis europea en los meses que vienen.

Moody’s también anunció que el rango triple A de la deuda francesa podría verse afectado negativamente si en los próximos tres meses la factura del rescate de los bancos llega a afectar la postura fiscal. Como consecuencia el costo del refinanciamiento se disparó. El primer ministro Fillon, haciendo alarde de conocimientos de economía, señaló que si el crecimiento del PIB es inferior al pronóstico oficial, se recrudecerán las medidas de austeridad. Es como si el médico dijera que si la pulmonía persiste, meterán el paciente al refrigerador.

Pero lo sorprendente para los ocupantes de Wall Street es que la pareja Merkel-Sarkozy llevará la propuesta de un impuesto a las transacciones financieras al G-20. Este impuesto es muy inferior a uno por ciento que reclaman los indignados. Aún así, se aplicaría sobre transacciones en plazas financieras de primer orden, como Londres y Francfort. Según algunos analistas, aún con una tasa de una décima de punto porcentual la recaudación podría alcanzar los 40 mil millones de euros. La tasa se aplicaría sobre todo en transacciones de alta frecuencia, que aumentan la volatilidad y son las de mayor contenido especulativo. Es decir, habría mayor recaudación y estabilidad en los mercados. Pero Estados Unidos e Inglaterra se oponen a esta medida. Según Geithner y sus colegas de la City éste no es el momento para ahuyentar a los inversionistas con experimentos de este tipo. Habrá que esperar al G-20 para ver cómo se resuelve este diferendo.

Así que existe una extraña coincidencia entre las propuestas del dúo Merkel-Sarkozy y los ocupantes de la plaza Liberty Square en Manhattan. Donde surge una diferencia abismal es en el destino para los recursos así recaudados. La tasa Tobin se propuso originalmente para echar arena en los engranajes de la maquinaria especulativa. Pero en la propuesta de Merkel-Sarkozy hay un objetivo recaudatorio. ¿Para qué quieren los recursos?

La crisis en Grecia pondrá en jaque a los bancos franceses y alemanes. Para rescatarlos será necesario echar mano de sumas astronómicas de dinero. Para evitar desequilibrios en las finanzas de esos países, se usarían los recursos recaudados por la tasa sobre transacciones financieras. Nada que ver con los programas sociales y de mejoramiento ambiental a los que aspiran los ocupantes de Wall Street.

La mejor pancarta en la ocupación de Wall Street dice así: 0 por ciento de interés en la gente. Exacto, esa es la esencia del orden económico neoliberal.”

 
Deixa un comentari

Publicat per a 24 Octubre 2011 in Economia crítica

 

Etiquetes: , ,

Henry C.K.Liu: Las causas de fondo de las recurrentes crisis financieras globales

Sigo en el intento de recoger trabajos significativos sobre la crisis desde una óptica no convencional. Hoy me ha parecido extremadamente interesante este artículo visto en Sin permiso de Henry C.K. Liu, analista económico y político que escribe regularmente en Asia Times, en la medida que incluye en su análisis, de manera decisiva, las normas establecidas por el Consenso de Washington, cuyas repercusiones en esta crisis no reciben todo el protagonismo que quizá debieran.

Liu es consejero del Roosevelt Institute norteamericano, y forma parte del equipo rector de la revista New Deal 2.0.

consenso-de-washington.jpg

Graves crisis financieras globales se han venido sucediendo década tras década: el desplome de 1987, la crisis financiera asiática de 1997 y la crisis crediticia de 2007. Esa recurrente pauta ha sido generada por la total desregulación financiera a escala planetaria. Pero las causas de fondo han sido la hegemonía del dólar y el Consenso de Washington.

El caso de Grecia

Siguiendo un malhadado asesoramiento neoliberal y fundamentalista de mercado, Grecia abandonó su moneda nacional, la dracma, a favor del euro en 2002. Este paso, críticamente cargada de consecuencias, permitió al gobierno griego beneficiarse de la fortaleza del euro –no derivada, huelga decirlo, de la fortaleza de la economía griega, sino de la fortaleza de las economías más fuertes de la eurozona— para contratar préstamos a tasas de interés más bajas, respaldadas con el colateral de activos griegos denominados en euros. Con nuevo crédito disponible, Grecia se emborrachó con el gasto financiado por la deuda, con proyectos de elevado perfil, como las Olimpíadas de Atenas 2004, que dejaron a la nación griega con una enorme deuda soberana no denominada en su moneda nacional. Estos empréstitos públicos en tiempos de auge significaban una manifiesta distorsión de las políticas económicas keynesianas de financiación del déficit, consistentes en enfrentarse a las recesiones cíclicas respaldándose en los excedentes acumulados en los ciclos de auge. Lo que hizo Grecia, al revés, fue acumular masivamente deuda mientras se hinchaba su burbuja económica inducida por la deuda.

La trampa del euro

Al adoptar el euro, una moneda gestionada por la política monetaria del super-nacional Banco Central Europeo (BCE), Grecia abdicó voluntariamente de su soberanía en materia de política monetaria nacional, y eso en la confianza, falsamente confortable, de que una política monetaria super-nacional diseñada para las economías más robustas de la eurozona funcionaría también para una Grecia endeudada hasta las cejas. Como Estado miembro de la eurozona, Grecia puede ingresar y tomar prestados euros sin verse afectada por tasas de cambio, pero no puede emitir euros aun a costa de inflación. La incapacidad de emitir euros expone a Grecia al riesgo de quiebra de la deuda soberana en caso de déficit fiscal prolongado, y la deja sin las opciones abiertas a una solución monetaria nacional independiente, como la devaluación de la moneda nacional.

A despecho de la verborrea sobre el euro como incipiente alternativa al dólar como moneda de reserva, el euro no es en realidad sino otra moneda derivada del dólar. A pesar de que el PIB de la Unión Europea es mayor que el de los EEUU, el dólar sigue dominando los mercados financieros en todo el mundo como moneda de referencia a causa de la hegemonía política del dólar, que exige la denominación en dólares de todas las mercancías básicas. El petróleo puede comprarse con euros, pero aprecios sujetos al valor de cambio del euro en relación con el dólar. Ocurre, simplemente, que la Unión Europea, no posee el poder geopolítico que los EEUU vienen teniendo desde el final de la II Guerra Mundial.

La hegemonía del dólar y el Consenso de Washington

El crecimiento económico bajo la hegemonía política del dólar exige que las naciones que participan en los mercados sigan las reglas del Consenso de Washington, un término acuñado en 1990 por un economista del Institute of International Economics, John Williamson, para resumir la sincronizada ideología de los economistas del establishment radicados en Washington, una ideología que reverberó a escala planetaria durante un cuarto de siglo como evangelio de las reformas económicas indispensables para el crecimiento en una economía de mercado globalizada. Esa ideología ha metido a buena parte del globo en crisis financieras recurrentes.

Inicialmente aplicado a América Latina, y finalmente a todas las economías en vías de desarrollo, el Consenso de Washington ha terminado por ser sinónimo de la doctrina del neoliberalismo globalizado o fundamentalismo de mercado y a describir, en un angosto marco de limitaciones ideológicas, un conjunto de prescripciones políticas universales fundadas en principios de libre mercado y disciplina monetaria. Promueve para todas las economías control macroeconómico, apertura comercial, medidas microeconómicas favorables al mercado, privatización y desregulación en beneficio de una fe ideológicamente dogmática en la capacidad del mercado para resolver más eficientemente cualesquiera problemas socio-económicos. Con el obscurantismo dogmático va también la resuelta negativa a admitir la obvia contradicción entre la pretendida eficiencia teórica del mercado y la empírica incapacidad para erradicar la pobreza o las crecientes desigualdades de ingresos y riqueza.

Vuelve la pugna entre el capital y los salarios

El crecimiento del capital financiero ha de lograrse a expensas del crecimiento del capital humano. El equilibrio monetario sin perturbaciones inflacionarias ha de lograrse manteniendo los salarios bajos a través del desempleo estructural. Las bolsas de pobreza en la periferia se consideran en el precio necesario para la prosperidad del centro. Dogmas de ese jaez confieren al desempleo y a la pobreza, verdadera catástrofe económica, una inmerecida aura de respetabilidad conceptual. La intervención del Estado ha sido traída a colación sobre todo para reducir el poder de los trabajadores en el mercado a favor del capital y favorecer mecanismos de mercado descaradamente predatorios.

El conjunto de reformas prescritas por el Consenso de Washington se compone de 10 directrices: 1) disciplina fiscal; 2) reorientación del gasto público hacia áreas que ofrezcan rendimientos económicos elevados; 3) reformas fiscales para bajar los tipos marginales y ensanchar la base fiscal; 4) liberalización de los tipos de interés; 5) tasas de cambio competitivas; 6) liberalización del comercio; 7) liberalización de la inversión exterior directa (IED); 8) privatización 9) desregulación; y 10) afianzamiento de los derechos de propiedad privada.

Los Estados abdican de sus responsabilidades

Esas directrices vienen a sumarse por doquiera a una reducción generalizada del papel central del Estado en la economía, de su primaria obligación de proteger a los débiles frente a los fuertes, de fuera y de dentro. El desempleo y la pobreza son entonces vistos como fenómenos temporales, morralla transitoriamente caída en el proceso de selección natural de los mercados, efectos inevitables de una evolución económica que, a largo plazo, generará una economía más robusta.

Los economistas neoliberales arguyen que el desempleo y la pobreza, plagas económicas letales en el corto plazo, pueden traer consigo beneficios macroeconómicos en el plazo largo. Hay gente para todo: también algunos historiadores arguyen perversamente que la Peste Negra (1348) tuvo consecuencias beneficiosas a largo plazo para la sociedad europea.

La resultante escasez de fuerza de trabajo empujó, a corto plazo, al alza los salarios a mediados del siglo XIV, y el súbito incremento de la mortalidad trajo consigo una sobreabundancia de bienes, lo que hizo que se desplomaran los precios. Esas dos tendencias provocaron causalmente un incremento del nivel de vida de los supervivientes. Sin embargo, la escasez de mano de obra causada por la Peste Negra forzó a los terratenientes a frenar el proceso de liberación de los siervos y a extraer más trabajo de ellos. En reacción a eso, los campesinos se sirvieron en muchos frentes de su acrecido poder de mercado para exigir un tratamiento más equitativo o para aligerar las cargas soportadas. Frustrados, los gremios se rebelaron en las ciudades y los campesinos se rebelaron en el campo. La Jacquerie francesa de 1358, la Revuelta Campesina en la Inglaterra de 1381, la Rebelión Catalana de 1395, así como muchas revueltas en Alemania, muestran hasta qué punto llegó la mortalidad a quebrantar las relaciones económicas y sociales tradicionales.

El neoliberalismo ha generado en el último cuarto de siglo una situación que se traduce en violentas protestas políticas en todo el globo, siendo la forma más extremista de las mismas el terrorismo. Pero al menos la plaga bubónica fue desencadenada por la naturaleza, no por una idea fija ideológica humana. Y el neoliberalismo mantiene a los trabajadores en el desempleo, pero vivos, con ayudas de subsistencia, al tiempo que conserva una perpetua reserva de trabajo excedente para evitar que los salarios suban a causa de escasez de fuerza de trabajo, lo que monta tanto como eliminar hasta los crueles beneficios a largo plazo de la Peste Negra.

Encogimiento del Estado

El Consenso de Washington ha venido siendo caracterizado como un “encogimiento del Estado” (Informe anual de la las Naciones Unidas, 1998) y un “nuevo imperialismo” (M Shahid Alam, “Does Sovereignty Matter for Economic Growth?”, 1999). Pero el daño real provocado por ese Consenso dista aún por mucho de ser comúnmente reconocido: en lo que realmente consiste es en un conjunto de prescripciones para generar Estados fracasados entre las economías en vías de desarrollo que participan en los mercados financieros globalizados. Incluso en las economías desarrolladas, el neoliberalismo genera un síndrome, tan peligroso como generalmente inadvertido, de Estado fallido. [1]

NOTA: [1] Véase mi artículo del 3 de febrero de 2005: World Order, Failed States and Terrorism, señaladamente la primera parte (de 10): The Failed State Cancer. El presente artículo resume un trabajo extenso publicado en Asia Times.

Traducción para http://www.sinpermiso.info: Casiopea Altisench

 
Deixa un comentari

Publicat per a 24 Mai 2010 in Economia crítica

 

Etiquetes: , , , ,

 
%d bloggers like this: